Hoy aprenderemos a escribir el nombre del Padre

Por Alicia Barillas, 29.05.2024


Hace pocos días encontré fotos antiguas entre las cuales estaban las de mi primera convivencia como vocación reciente. Año 1973, diciembre, ciudad de Guatemala. Allí llegábamos las recién pitadas de El Salvador, Costa Rica y Guatemala. Alrededor de 20 jóvenes con ilusión de conocer el espíritu del Opus Dei, del cual nos habían confirmado que teníamos la vocación de numerarias. Me faltaban varios meses para cumplir 15 años y ya estaba dispuesta a vivir al pie de la letra la aventura de mi vocación. Con los nervios, la novedad y muchas ganas, inicié mi primera convivencia deseando conocer cómo vivir aquello que Dios me pedía.

Recuerdo mi sorpresa de que una de las clases que recibí en esos días:

“La forma correcta de escribir el nombre del Padre es: Josemaría Escrivá de Balaguer” nos explicaba la numeraria que nos daba la clase, y nos pedía que lo escribiéramos repetidas veces en una hoja.

Mi afán de vivir aquello que “Dios quería de mí” no me impidió cuestionarme lo extraño de aquella “enseñanza”.

Tiempo después, encontré en Opuslibros esta biografía del fundador, escrita por Luis Carandell, publicada en 1975. Entre otras cosas interesantes señala:

“Veamos ahora si en la partida de bautismo de monseñor Escrivá, pues la de nacimiento se perdió en los últimos desastres nacionales, se arroja alguna luz sobre este estupendo caso. Transcribo la partida que copié en el libro de registro de la catedral de Barbastro:

En Barbastro, a trece de enero de 1902, don Ángel Malo, regente de la Vicaría Catedral, bautizó solemnemente a un niño nacido a las veinte y dos del día nueve, hijo legítimo de don José Escriba, natural de Fonz y de doña Dolores Albás, natural de Barbastro, cónyuges vecinos y del comercio de esta ciudad. Abuelos paternos, don José, de Peralta de la Sal, difunto, y doña Constancia Corzán, de Fonz; maternos, don Pascual, difunto, y doña Florencia Blanc, de Barbastro. Se le puso por nombre José María Julián Mariano, siendo padrinos don Mariano Albás y doña Florencia Albás, tíos del bautizado, siendo aquél y ésta casados vecinos de Huesca y representada en virtud de poderes por doña Florencia Blanc, a quienes hice la advertencia del ritual.

En una anotación al margen, dice:

Por orden del M.I. señor delegado episcopal de esta Diócesis de Barbastro, dictada el 27 de mayo de 1941 se muda en esta partida el apellido "Escriba" en "Escrivá de Balaguer", debiéndose escribir así en lo sucesivo: José María Julián Mariano Escrivá de Balaguer Albás, hijo legítimo de don José Escrivá de Balaguer y de doña Dolores Albás.
Barbastro, 20 de junio de 1941
José Palacio”
(…)

Resumiendo la historia de las variaciones en los apellidos y en el nombre de monseñor Escrivá, con arreglo a la forma en que él mismo gusta de presentar su personalidad a sus contemporáneos, podemos trazar la siguiente tabla dando las sucesivas fechas aproximadas de los cambios introducidos:

1902 José María Escriba.
1915 José María Escrivá.
1934 José María.
1940 José María Escrivá de Balaguer.
1960 Josemaría Escrivá de Balaguer.
1964 Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás.
1968 Josemaría Escrivá de Balaguer y Albás, marqués de Peralta.

Comprendo ahora que había razones para que, en mi primera convivencia, parte de la formación inicial fuera hacer planas para aprendernos un nombre que había pasado por tantas transformaciones.



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