Auténticas vidas. Lucía, ex numeraria auxiliar

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Por Lucia, Ex Numeraria auxiliar del Opus Dei


Lucía, ex numeraria auxiliar española, se suma a Auténticas Vidas para compartir su experiencia dentro del Opus Dei. Con serenidad y objetividad, relata cómo, siendo menor de edad según la legislación española de la época, un sacerdote recién ordenado le aseguró en su primera confesión que *Dios le mostraba a él que ella tenía la vocación de numeraria auxiliar*.


Parte I: Un cura me dice que tengo vocación

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Me llamo Lucía eh fui numeraria auxiliar durante 26 años y entonces quería contar un poco lo lo que ha sido mi vida En estos años en el opus Day y las consecuencias que luego también han tenido mi vida siguiente

Entonces yo conocí el opus Day en 1975 Perdón conocí el opus Day en 1973 me llevó a un centro de la obra una una una persona que que era amiga de una directora y luego yo ahí perdí el contacto y en el 75 en el otoño del 75 volví a reincorporarme al centro donde a reincorporarme a la formación en el mismo centro

Entonces yo a raíz de ahí hice un curso de retiro en el cual recuerdo que las personas que nos hablaron de ese curso de retiro nos dijeron que el curso de retiro lo iba a predicar el sacerdote que nos atendía a nosotros en el centro y que era nuestro profesor en la escuela de formación profesional y cuando llegamos al curso de retiro a una casa cerca de Madrid nos encontramos con que el el sacerdote no era el del centro nuestro sino que era un sacerdote joven que al día siguiente nos contó que acababa de venir de ordenarse sacerdote entonces que él se aburría mucho en el confesionario y que que teníamos que ir pasando Para irle contando nuestras cosas y para que nos fuera conociendo porque como el sacerdote nuestro no había podido venir era él y yo como todas fui pas pasé porque me dio pena entonces el primer día que pasé lo primero que me dijo Es que él veía y que Dios le hacía ver que yo tenía vocación entonces que me lo pensara y nada que me lo pensara que lo hablara con la directora del curso de retiro y que viera entonces a mí claro me llenó de inquietud y realmente recuerdo que lloré muchísimo porque para mí era yo iba sin ninguna pensamiento de nada y que alguien que no te conoce de nada te diga que Dios le está diciendo que te llama pues me lo creí y nada yo volví de ese curso de retiro Pues con el planteamiento de que tenía que crecer en mi vida interior llegué al centro y siempre recuerdo que fuimos llegamos al centro y salieron rápidamente a recibirnos a unas cuantas personas numerarias de ese centro y numerarias auxiliares y ya ahí empezó poquito Pues yo ahora lo entiendo como un bombardeo con conmigo por lo menos

Entonces yo en ese en ese momento eh le conté lo que me habían dicho y entonces me dijeron que eso poquito a poco que tenía que pasar pero todo esto era el mes de noviembre y el 24 de diciembre yo recién cumplidos los 18 años pedí la admisión a en la obra En aquel momento a los 18 años todavía éramos menores de edad eh Y nada Yo pedí la admisión y me pareció me dijeron que pasaba a formar parte de la familia de la obra y siempre recuerdo que el primer día que vi que iba por el pasillo de ese centro y me encontré con el sacerdote que nos atendía a nosotros siempre Él me dijo pasa hermanita mía y yo pensé claro se ve que somos una familia y luego la directora me dijo que si yo tenía algún problema también podía acudir a la numeraria auxiliar que era mi amiga antes de yo pedir la admisión la que me había dado la formación la que me seguía dando los círculos al círculo de San Rafael que yo entraba porque a partir de ese momento yo entraba a un círculo de San Rafael y al círculo de numerarias auxiliares porque teníamos que aparentar delante de la gente que no estaba que no era de la obra que nosotros no éramos de la obra para que ellas se confiaran en nosotras

Entonces yo recuerdo la primera vez que acudí a esa persona porque tenía una tristeza y acudí a esa persona a contárselo esta persona me contestó que a partir de ese momento que ella y yo ya no éramos amigas entonces que yo no tenía nada que contarle a ella que lo que tuviera se lo contara a la persona con la que hacía La charla o a la directora y nada yo me fui con una gran pena y pensé que si éramos hermanas todas como me habían dicho y si éramos una familia y si yo tenía una pena porque no podía ir ir a la persona que más confianza tenía y que me habían dado permiso para ir a contarse y nada pues ahí ya fue rodando ese año con medios de formación eh descubriendo cosas un día pues la una numeraria me llamó y me nada sentada en su cama me sacó un paquetito y en ese paquetito recuerdo que había un cilicio y unas disciplinas y me dijo que eso era que el cilicio lo tenía que usar todos los días dos horas que lo podía aprovechar en los ratos que estaba en el centro En vez de los ratos que estaba trabajando y las disciplinas Un día a la semana rec acuerdo que me dijo exactamente que podía aprovechar a rezar una salve y mientras rezaba la salve usar las disciplinas yo recuerdo que le cogí un miedo horrible sobre todas las disciplinas. Para mí fueron algo tremendo pero bueno me dijeron que había que hacerlo y que todo era por ofrecer por las vocaciones que estaba ese año era el verano del 76

Y entonces estaba haciendo una gran campaña con la explosión de vocaciones a propósito de la muerte del fundador entonces en mi centro ese año pedimos la admisión Pues yo creo que veintitantas personas veintitantas chicas yo era de Las mayores acababa de cumplir 18 años España no tenía todavía la mayoría de edad la tenían los 21 y yo era de Las mayores de ese centro había niñas de 14 años de de 15 de 16 y así todas H iban siem

Entonces nada yo ya empezamos la vida normal Empezó a correr la vida ya había momentos en que yo tenía mi tristeza otros momentos mi alegría Pero bueno todos se iba enrolando en ese apostolado en ese estar pendiente en aprender cosas nuevas en que todo lo aprendí porque no sabías nada ya te iban explicando un día que el dinero se entregaba y cuando necesitabas algo se lo pedías a la secretaria nos presentaron a la secretaria que no era Era una numeraria que no hacía labor en el centro Eh Pues si tenías algo también nos explicaron quea cuando pensaras algo de una persona que lo que era la corrección fraterna que se lo tenías que decir a la directora que no podías hablar con otras personas de tus emociones tus con tus compañeras de clase ni con nadie que eso todo solo tenía que ser con la personas indicadas y entonces todo así ya fue viéndose ahy pero todo fue una cuesta abajo que tú ibas bajando y ibas caminando y no veías nada más

Yo soy hija de un mi padre minero como minero bastante revolucionario y mi madre un á de casa que no hacía otra cosa más que ser ama de casa mi padre no no era practicante y él no quería ningún concepto una hija que tuviera nada que ver con religión

Entonces el planteamiento que a mí me hicieron que no le dije dijera nada a mi padre ni de lo que estaba pasando porque la vocación es como una llamita que cuando se encendía no se le había que cuidarla hasta que fuera un fuego grande entonces que yo a mis padres les tenía que tener contentos contar cosas pero no cosas de la obra sino de lo que hacía contarle No sé lo que le podía contar porque así una carta que le escribías cada semana más o menos porque era la única comunicación que tenías con ellos teléfono muy poco las pocas llamadas que se hacían tenían que ser consultadas por la directora Y así fue la vida llegó junio y me plantearon que tenía que hacer el curso anual y incorporarme a la vida de familia

Aunque a mí cuando el día que pedí la admisión ya me cambiaron de trabajo me dijeron que no podía estar trabajando donde estaba Y entonces ellas plantearon un trabajo en casa de una familia que era conocida de ellas y entonces de la gente de la obra

Entonces yo me fui a esa casa justo nada más pitar cogí la maletita y me fui a esa casa y ahí estuve hasta hasta junio llegó junio yo me fui al curso anual y en el curso anual me dijeron que a partir de ese momento que nos íbamos a incorporar a lo que se llamaba la vida de familia en una administración ordinaria que se iba a abrir es un colegio mayor de chicos que se estaba construyendo y que en cuanto se acabara de construir íbamos a vivir allí es un grupo de de gente entre ellos pues bastantes vocaciones lo que se llamaban vocaciones recientes gente que no habíamos hecho la formación todavía y yo pues nada ya empezamos a hacernos la idea de que allí nos íbamos Y empezamos a funcionar ya con esa idea un poquito ya pasamos a trabajar allí hacer limpiezas extraordinarias nos pasábamos sacando la lo que dejaban los obreros limpiando y así aunque íbamos a dormir al centro donde yo había pedido la admisión y ahí ya empez empezamos a ir yo creo que como 10 vocaciones recientes con alguna numeralia auxiliar y el consejo local y unas varias jóvenes cuando yo empecé a trabajar empecé a la casa de esta familia es verdad que esta familia me pagaba un sueldo porque esta familia no tenía nada que ver simplemente eran familia de una numeraria y entonces yo ahí sí que cobraba un sueldo pero ese sueldo el día que lo me lo daban en el mismo sobre que me lo daban yo lo entregaba en el centro Lo entregaba se lo dejaba a la secretaria y luego ya si quería pues 100 pesetas para para el transporte se las pedía pu si quería lo que fuera y recuerdo también que nada más llegar esas navidades

A mí ellos me regalaron una colonia y un paraguas Y esa colonia y ese paraguas me dijeron a los dos días que tenía que dejarlo ahí también fue donde de esa manera me enseñaron que eso era desprendimiento entregar lo que cada una recibíamos de personas ajenas a la obra y de nuestras familias

Entonces yo ahí est ya me incorporé como dije al al centro Este que era una administración ordinaria

Entonces yo ahí ya empecé a ver las primeras HM para mí así fueron las primeras las primeras personas que dejaron de ser de la obra me acuerdo una que fue conmigo una chica muy joven y que a los dos días ya no sé qué le pasaba se puso malísima era llegaba un momento que se descontrola hasta no sabía lo que hacía sea de los nervios de cómo estaba angustiada y a los pocos días nos dijeron que esa persona ya no estaba en el centro que se había vuelto a los cilos pero tampoco no la veíamos ya poco a poco averiguando por un lado y por otro me enteré que a esa persona la habían mandado a su casa que no le habían dicho que no valía para tener y en el centro también vivía con nosotros una numeraria auxiliar mayor que estaba enferma y estaba ingresada en un hospital

Entonces resulta que ese hospital se la se la iba a ver solamente para hacer la charla una vez a la semana y a veces con tardanza no se sabe con periodicidad también iba al sacerdote a confesar la y nosotros pedimos de ir a verla y nos nos dijeron que no que esa persona no se le podía ir a ver dada sus problemas de salud que tenía y que no que no era bueno que nosotros fuéramos a verla y nada no nos fuimos a verla y así pasó el tiempo ella venía algún día a comer a casa con nosotras se cuidaba mucho el estar con ella y el estar no otas que nos relacioná mucho con ella y esto que no fuera nosotras solas a lo mejor era para que no supiéramos lo que tenía y así pasó el tiempo hasta que llegó al año siguiente ya me dijeron que iba a ir a ver a mis padres y que iba a ir conmigo una numeraria auxiliar que era también gallega como yo entonces nos fuimos las dos a Galicia a casa de mis padres a ver a mis padres les chocó verla una persona que no conocían De nada allí conmigo y que luego también por otro lado pues que íbamos a dormir al centro por las noches el centro estaba en un autobús a 20 minutos de en otra ciudad distinta Yo soy de un pueblo que se llama la Estrada y el centro más cercano estaba en Santiago de Compostela en concreto era la administración de la estila

Y entonces allí íbamos todas las noches a dormir y yo por el día con ella iba estaba con mis padres y nada pues riéndonos pasándonos lo bien diciéndole que era mi amiga una amiga de 60 años pero era mi amiga y así nos pasamos los días allí y cuando volví de ver a mis padres me dijeron que eso era porque me incorporaba al centro de estudios que hacía el curso anual ese año en molino viejo y al una vez hecho el curso anual ya me incorporaba a mi formación definitiva entonces que había ido a ver a a mis padres con el cálculo de que des dos años después yo ya tenía 21 que era cuando era la mayoría de edad y ya estaba disponible para lo que la obra necesitara de mí formada y disponible

Entonces me marché a a hacer el cusano a la molino viejo que fuimos también otro grupo grande de escritas que íbamos todas a a incorporarnos al centro de estudios y allí ya el curso anual lo hicimos con el consejo local del centro de estudios era nuestro consejo local también y Enton me río porque teníamos una directora que siempre nos pegaba unos gritos tremendos en siempre de que teníamos que que exigirnos más de que teníamos que ser más generosas de que si te veía con otra no podías estar hablando con una amiga tuya que eras amigas y eso no tenía que ser y todas la vida era más o menos así yo recuerdo que un día le dije que me iba a lavar la cabeza y me dijo Mira te vas a ir fuera al río al riachuelo que pasa por molino viejo y dice te vas a ahí fuera al río y te lavas la cabeza en el río y y el pelo se te quedará brillante

Y entonces me fui me lavé la cabeza en el río como me dijeron y la el pelo se me quedó brillante según parece era verano es verdad que al sol se secaba pronto pero el agua que bajaba de la mujer muerta estaba helada y como ese detalle también pasó otro detalle en ya incorporada al centro de estudios Entonces incorporada al centro de estudios con esta persona otra vez vino un día la lavandería y estábamos teníamos en la lavandería tenían que estar todos los lomos de todas las sábanas y todo colocado Exactamente igual

Entonces vino a la lavandería y vivó algún lomo que no estaba en su sitio metió la mano por detrás de las toallas y nos tiró todas las toallas que había en el armario al suelo que debían ser como 40 o 50 juegos de toallas y nada nos dejo que los recogi y que los pusiéramos en el orden que correspondía yo esas cosas me impresionaban porque sí que es verdad Y decía las cosas tienen que estar bien hechas

Pero es tan importante las cosas bien hechas o es más importante la paz de unas personas en las cuales pues ella constantemente te estaba mirando que tenías que llevar tus unos manguitos que llevábamos puestos bien puestos porque si no pues se las mangas de la de las batas te podían bajarse para abajo que si tenías que llevar las zapatillas que te correspondían porque si no pues no no se no estaba bien el uniforme etcétera otra cosa que recuerdo también de ese de ese tiempo es que pues algún bastantes hicimos allí las incorporaciones entonces a la yo hice allí allí mi segunda incorporación lo que ellos llamaban la oblación

Entonces a mí me la habían motivo no sé por qué entonces siempre me me decían que era por las dificultades que tenía con mi familia no fuera ser que mi familia pidiera que me fuera con ellos y me fuera con problemas de de ir porque si vas con la oblación hecha pues ya tienes un voto de castidad Y entonces de pobreza y de obediencia y tú allí no lo vas a poder vivir en el pueblo y por eso

Entonces llegó un día que ya pues a mí me dijeron que que ya que me estaban retrasando por un lado estaba la directora que me decía que tenía que esperar y por otro lado el sacerdote que me decía que es que yo tenía que pedir hacer mis incorporaciones y y llevar mi vida normal Entonces yo recuerdo que un día dije que vale pues si era así si yo no valía para hacer las incorporaciones en su momento que me lo dijeran y yo me iba Entonces no me dijeron que no rápidamente hice la hice la la oblación y ya seguí mi vida normal


Parte II: Entre el trabajo y la formación

En esta segunda parte de la historia de Lucía, seguimos su camino dentro del Opus Dei, desde el Centro de Estudios hasta los constantes cambios de destino que marcaron sus primeros años como numeraria auxiliar.

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otra cosa que también quería recordar de este tiempo es que siempre nos decía que nosotras éramos deficitarias en el centro de estudios y cuando pienso en deficitarias nosotras las manas auxiliares que hacíamos el centro de estudios trabajábamos haciendo lo atendiendo una casa de retiros de 40 y tantas personas esa casa De retiros iba con todo lujo de detalles se servía la mesa individualmente se le hacían las camas a los que iban Allí se estaban haciendo unas obras del oratorio nuevo se estaban haciendo las obras del otro oratorio de nuestra zona del centro de estudios atendíamos un pabellón que eran como 60 y cerca de 70 personas y atendíamos una casa que era los invitados que eran como 10 o 12 que era lo que se llamaba la casa de invitados todo eso lo atendíamos nosotros aparte del el resto del tiempo lo dedicábamos a clases y a formación que nuestras clases venían siendo de pues clases de bueno parte de eso también se entraba lo que era ibas a trabajar en la cocina en la lavandería y todo eso que se decía que también eran clases luego tenías clases de temas del espíritu de la obra un poco lo que era el catecismo de la doctrina de la iglesia y luego pues sobre todo era del espíritu de la obra lo que te enseñaban teníamos nuestras clases teníamos nuestras meditaciones teníamos toda la formación durante el día y otra cosa que yo recuerdo mucho que me llam mucho la atención es una vez hablando de una película de cine concreto de la de Grace de John Travolta y entonces yo dije que no sabía de qué iba esa película y dig u qué pena No verlas para saber de qué van entonces me dijeron que para rebatir cualquier criterio de cualquier persona que no fuera de la obra nos servía con leer un hace prensa que no necesitábamos ni leer libros ni tampoco películas etcétera sino con leer un Ace prensa en esa Ace prensa venía lo que podía ser H podíamos con lo que podíamos rebatir Esa esa persona y habitualmente estaban encima de la mesa todos los Ace prensas de temas de actualidad para que nosotros los leyéramos para saber de qué iba también ahí me acuerdo que nos comentaron las cartas del padre algunas cartas del padre y entre ellas nos comentaron una de que hablaba de la Administración hablaba especialmente de la Administración no

Entonces ahí nos recordaron mucho de que nosotros éramos las hijas pequeñas las predilectas del padre que nosotras éramos las primeras en todo y que la vida para nosotros iba era eso ser las niñas mimadas de de la obra y entonces yo recuerdo que esas niñas mimadas

Es verdad que vivíamos en una zona una vivíamos en una zona que estaba habitaciones normales en una habitación pequeña de dos camas de tres camas de dos no perdón porque las de dos nos esta permitido dormir dos personas solas en una habitación es más cuando se iba una por lo que fuera pasaba otra de una habitación individual a dormir contigo para que nos fuéramos dos solas porque nunca se podía dormir dos personas solas

Entonces eso con un lavabo unos baños generales para todas mientras que en la zona de las numerales auxiliares que no eran las predilectas del padre que estaban para servirnos a nosotros todas las habitaciones eran comp baño individual y con las de las directoras y consejo local todas tenían su despacho y así entonces ahí fueron pasando mis dos años de Centro de Estudios

Ahí reconocí yo por primera vez a Don Álvaro que apareció un día de mayo por allí y sin contar con él apareció él Don Javier y demás directores entonces pasaron uno a vernos a a nosotras y nada nos dijo que pronto nos volveríamos a ver y ese verano vino a estar allí en molino vijo quiero decir que con la llegada de Don Álvaro había más trabajo porque la casa antigua lo que era invitado se llenó de gente teníamos los invitados que eran especiales que había que hacer una atención especial que para un comedor de seis personas salían dos doncellas etcétera que había que hacer la limpieza a una hora especial y todo eso vino añadido a lo que era la vida de la casa pero claro teníamos que agradecer a Dios de tener allí al padre y de estar con el padre nosotras que era éramos unas niñas y que el padre nos atendía í a nosotros estaba con nosotros allí en molino viejo y que tenía la confianza de venir a una casa donde había unas vocaciones recientes como nosotras

Bueno ahí fue pasando el tiempo ya pasaron los dos años y volví me fui y me fui a la delegación de Pamplona. Entonces yo recuerdo que cuando me fui al centro de estudios en el centro donde estábamos nos dijeron que era que en el centro de estudios como no se podía económicamente que teníamos que llevar la ropa suficiente para dos años unas buenas maletas y todo eso que era un gasto que nosotros íbamos a ser gravosas para el centro y cuando nos fuimos del centro de estudios Pues nos dieron una maleta y nos mandaron con la poca ropa que teníamos que nos quedaba después de los do años digo que nos dieron una maleta porque las maletas normalmente tú cuando llegabas al centro también se entregaban las maletas se guardaban con llave y cuando tú te ibas o hacías curso anual o lo que fuera pedías una maleta y te sacaban una maleta la fuera entonces pues nada llegué y me fui a vivir a Bilbao

Entonces yo ahí en Bilbao estuve un año en una administración ordinaria en casa De retiros y yo sí que estaba contenta y me parecía un sitio muy bonito y pero yo me encontré que con 21 años Me encontré cargándome con una lavandería de un de una casa de retiros y un pabellón correspondiente de la casa De retiros con cerca de 100 personas Al otro lado cuando había actividades a veces las sábanas no veía por el otro lado de las sábanas tenía siempre que esperar a que alguien me viniera a ayudar porque había mucha dificultad y así entonces ahí estuve el año entero Pues bien tranquila con trabajo pues al veces agobiada pero Sí y de ahí ya me dijeron al año siguiente como es frecuente en la por lo menos en las numerales auxiliares los cambios un día me dijo la directora te vas a vivir a Pamplona entonces me dijo que a que me iba a vivir a un centro que que iba a tener la suerte de que iba a vivir con dos numeras auxiliares muy mayores

Entonces yo me fui a Pamplona aparecí en el centro me llevaron a la casa pequeña donde iba a vivir que iba a dormir allí y allí estuve y a los pocos días aquella casa pequeña se apareció una cosa rarísima desaparecieron prácticamente todos los las residentes y digo Aquí algo pasa y apareció la directora y nos dijo que a partir de entonces en esa casa pequeña iban a vivir los primeros sacerdotes los que se iban a ordenar de agregados

y entonces no podíamos dormir allí porque nosotros no podíamos dormir Bajo el mismo techo donde dormían los agregados y que para partir de entonces íbamos a ir a a vivir a dormir al colegio mayor que era donde nosotros de donde dependíamos pero un colegio mayor donde estaba lleno de alumnas de potenciales vocaciones así era niñas que iban a una escuela de hostelería que había allí al lado y trabajaban en el colegio era lo que se llamaba un internado entonces allí fuimos mezcladas entre las niñas una señora de 60 y bastantes años otra de 70 y yo con 21 años o 22

Entonces allí Bueno yo me lo pasaba bien porque bajaba la les ayudaba la lavandería para aquí para allá pero las otras dos más mayores Pues claro no tenían ni cama donde dormir y ahí Sí Prácticamente pasó un año de ese año yo como bien comenté antes en las nunca se podían quedar dos personas solas para dormir por las noches

Entonces yo iba sustituyendo en las casas donde había mientras había cursos de retiro y cursos anuales a la numeraria auxiliar que faltaba para ir a dormir allí era ir a dormir yo por la mañana salía de mis me iba corriendo con ellas a la casa pequeña y por la noche volvía allí en ve irme al centro me iba a la casa pequeña hacía mi oración allí solida en el planchero porque entonces no teníamos oratorios en las casas pequeñas rezaba mi rosario o a veces lo rezaba por el camino para poder ayudarles un poquito y se me quedaba con ellas allí hasta la mañana siguiente lo mismo cuando yo vivía en ese centro en ese centro estando una vez en la casa pequeña yo recuerdo que pues eran seis seis personas las que vivían al otro lado y un día me dijo la otra no es que tienes que sacarle al poner el frutero pones así la fruta pones Y yo le dije pues es que por qué no ponemos algún pomelo más porque ningún día sobra para ver si si si es que quieren más dice no porque los pomelos se abren y luego se estropean y digo pero si un día hay tres que quieren pomelo porque no lo ponemos Pues no yo dije pues hoy voy a ponerlos y los puse y como no se los comieron me los comí yo en el comedor para que nos discutiera conmigo esta persona porque me reñía muchísimo ella era hermana una de una de las primeras auxiliares y ella tenía muy bien cogido el espírito de la obra cosa que yo como era una niña parece que no lo tenía bien cogido y entonces ella habitualmente me corregía muchísimo me hacía muchísima corrección fraterna

Eh Pues con cuant levantaba un poco el tono de voz o me reía un poco pues ya me lo estaba diciendo etcétera y así pasó todo ese año y al abr terminar ese año llegó otra gran sorpresa nos dijeron que nos incorporá a vivir a otro centro de auxiliares que se estaba abriendo y entonces ahí pues yo volví a ir a una casa pequeña en la cual dormía en la casa pequeña y volvía a ir con una con una Nero auxiliar mayor y luego otra joven como yo la joven Al poco tiempo cambió por otra que estaba enferma que venía al centro era joven pero estaba enferma

Y entonces se venía allí con nosotros para que nosotros la pudiéramos cuidar porque en esa casa había poco trabajo y éramos dos mujeres fuertes entonces esa persona estuvo viviendo con nosotros allí desde Pues más o menos desde Navidad hasta setiembre y nada la teníamos que cuidar porque tenía un brazo roto y aparte del brazo roto tenía problemas de cansancio y de de acotamiento eso es lo que nos dijeron Entonces era una persona yo la recuerdo con mucho cariño y esto pero la persona en cambio la mayor que estaba con nosotros también

Exactamente igual se pasaba el día haciéndonos corrección fraterna de que si en la oración habías mirado hacia la izquierda que si en el rosario te habías dormido de que si habías contestado un poco desagradable si no había sonreído lo suficiente y ahora sí Entonces ya era una risa de que a veces decíamos ya viene oé con alguna corrección fraterna y era la vida que nos pasó tocó de vivir ese año

Y luego de ahí ya al año siguiente yo me fui a Bueno al año siguiente yo me fui a otra casa pequeña en la casa pequeña donde me fui sí que me tocó de vivir e ya vivía en el centro y entonces ahí ya iba y venía una casa pequeña una casa pequeña grande de un club de chicos y en donde estábamos ahí fue una época también bonita Porque estábamos cuatro numeradas auxiliares una mayor y y luego dos más jóvenes que yo con lo cual nos pasábamos muchas risas y nos pasábamos mucho muchas bromas y muchas cosas y de vez en cuando alguna metedura de pata que nos llamaban la atención

Pero bueno así fue y estuve todo el año y al año siguiente Pues por seguir siendo histórica me volví a abrir otro centro de auxiliares que estaba en un pueblo fuera de Pamplona entonces me lo fui a abrir desde una casa Peque y yo estaba en una casa pequeña solo íbamos a los medios de formación allí también entonces estuve un año también una casa pequeña con bastantes dificultades una casa pequeña antigua donde hubo hasta unas semanas que no nos podíamos ni duchar porque se rompieron las tuberías donde también estaba con dos personas mayores yo no sé sias tanta razón tenían pero desde luego me cosían Cada día que iba al que íbamos al centro yo ya sabía que podía tener dos tres correcciones fraternas ese día de cosas que había hecho no sé tantas cosas de que de todo desde la comida desde el no sé qué Y ya ya est pero más o menos aguantamos el año entero y en ese año a mí ya me empecé a sentir mal y refuerzo que no sé quién yo me sentía mal me sentía cansada me sentía muy nerviosa me sentía muy presionada ahí entonces la lo que me di la solución que me dieron es tomar tranquilizantes supe después que eran tranquilizantes En aquel momento yo no sabía que eran tranquilizantes pero ya me dieron unas pastillas y me dijeron cada noche antes de acostarte tomas esta pastilla

Entonces yo tomaba esa pastilla y sí que veía que al día siguiente yo no podía con mi cuerpo no podía y pasaron no pero tiene que pasar un tiempo porque esto no puede ser y no te preocupes que pasa el tiempo y lo y ya te irás

Y entonces ahí estuve todo el año con esas circunstancias y de ahí me mandaron a una administración ordinaria me fui a aralar entonces en aralar también fue otra época bonita porque ahí yo no tenía tampoco sí que era verdad que teníamos una directora también muy especial en la cual pues se tiraba a veces la la la comida cogía al triturador y tiraba toda la repostería al triturador porque decía que no lo sabíamos hacer y que había que hacer las cosas muy bien hechas con la cual yo también me quedé noches a marcarle la ropa los residentes ropa sin lavar que marcá vamos de los residentes y H pero había que marcarla para el día siguiente

y entonces ella me decía que yo era una persona que al día siguiente podía aguantar muy bien Y entonces que me quedaba por la noche con ella era una de las que me quedaba por la noche con ella no

Entonces ahí yo ya con esta persona con las riñas que te echaba yo me acuerdo una vez que en el en el estando en el Office llegó gritando por algo y se dirigió hacia mí y yo fue la primera vez que me puse frente a ella y le di dije digo sabes qué pasa No sé por qué me gritas porque yo no tengo nada que ver en esto si no hago las cosas bien pues búscate otra que venga al Office

Entonces ella me dijo que no no es que yo no no hiciera las cosas bien y mal que las hacía muy mal pero que le servía para h llamarle la atención para que las demás vieran lo que era ejemplo de unas cosas mal hechas y lo que no tenían que hacer y como ese momento pues ha habido otros de de que me dijeron que me decía que yo era muy soberbia que yo no podía que tenía que hacer las cosas con más humildad que tenía que hacer y ahí H más o menos iba yo ahí en maralar siempre digo que fue donde empecé a descubrir lo que son las diferencias en el entre numerarias y numerarias auxiliares las las hijas pequeñas comíamos en vajilla aparte en un comedor aparte un comedor muy sobrio y oscuro con una mesa enorme grande en el centro y otra mesa pequeñita donde comían las que venían de la portería porque venían a otra hora y en esa mesa grande que no sé si habíamos 14 o 15 comíamos aquí todas con una vajilla distinta unos manteles distintos y todo en cambio en otro comedor pequeño que era muy parecido al de la residencia o quizás al de los invitados comían las numerarias Eh pues con la misma vajilla que la residencia cuando hab un día de fiesta se ponían las vajillas que había de invitados y mantelerías las mismas de la residencia

entonces ahí tú ya ibas viendo qué cosas que no te cuadraba no incluso Yo siempre digo que a mí no me cuadraba el que te levantabas de desayunar Para ir corriendo hacer la lectura para recoger el Office y las numerarias seguían riéndose en su comedor hablando y tú terminabas de tu lectura y a lo mejor aparecían en el Office tarde y más tarde y a la hora de pasar a la limpieza y recuerdo siempre que una de las una vez las secretaria me dijo porque yo le dije Es que no nos da tiempo a recoger el comedor di es que ustedes entre que illan y montan se pasan el día saben si se espavilar no habría problema y de estas cosas a veces había en gente Yo no digo que todas porque había numerarias que yo las quiero muchísimo y me han tratado muy bien pero siempre había como estas cosas que no que no estaban ahí en su sitio y luego de ahí yo estuve ahí 2 años y me volví al centro de numeres auxiliares que yo al primero que yo había abierto bueno que yo había que habíamos empezado y en ese centro de auxiliares En aquel momento yo fui también viviendo en el mismo centro y ahí fue cuando yo empecé a sentirme mal de verdad


Parte III: Cuando el cuerpo y la mente dicen basta

Después de años de exigencias extremas, cambios constantes y una vida de sacrificio sin descanso, el cuerpo y la mente de Lucía empezaron a romperse.

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había ido a la médico de cabecera que nosotros teníamos que era una numeraria y todo pero seguía ahí entonces de ahí decidieron llevarme a Salud Mental a la clínica Universitaria Entonces fui a Salud Mental nos nos atendía a la psiquiatra que nos atendía una agregada y cuando tú salías de la consulta sabías que ella llamaba al centro para informar de lo que tú le habías dicho y de cómo había ido la consulta y todo no eras tú la que llegabas al centro y hacías participe a la directora de lo que te había de lo que había pasado en esa consulta sino que antes de que tú llegaras ella ya lo sabía todo Es verdad la directora te preguntaba cómo le ha ido Qué le han dicho pero era ya todo pasado por la por la por la psiquiatra y ahí estuve yendo ibas pues primero cada 15 días luego cuando ya pareció que me estabilizaron un tratamiento pues ya iba pues cada mes luego ya pues más o menos y así estuve todo el año yendo y en ese momento yo creo que ya empezaba mi crisis gorda y de no entender cosas porque a mí se me juntaban todo porque claro te exigían que siguieras haciendo la vida de familia normal que tenías que ser responsable en el trabajo tenías que sacar tu trabajo adelante con el horario que estaba previsto y que luego tenías que atender estar en la vida lo que se llamaba la vida de familia y todo eso a mí se me mezclaba como muchísimo como muchísimas cosas h y con Pues a lo mejor tomando al día 10 pastillas yo ya no no daba más y en uno de esos que no daba más H

Bueno pues yo hice una una locura terminé las pastillas todas en un mismo día así de claro me con eso me ingresaron con su lavado de estómago correspondiente y estuve ingresada en la cuarta planta de la clínica H 3 meses de los TR meses H Estabas ahí aislada de todo el mundo solamente con las personas que estaban allí dentro que también se tendía Yo me acuerdo que en aquel momento había un sacerdote Había una numeraria que había sido mi directora pero se tendía de que nosotras no tuviéramos la unión de que nos casi ni que no nos vieran yo simplemente tenía relación con otra numeraria auxiliar que estaba allí hija de unos supernumerarios y con otra niña que había estado conmigo allí con trabajando conmigo en la casa y nada Así fue el primera mi primer golpe fuerte mi primera diría que yo siempre digo que esos golpes míos no fueron Porque yo me quisiera ir de este mundo era porque yo no sabía cómo salir de todo el enrollo y de todo el lío que había dentro de Bueno cuando yo cuando me empecé a poner mala tenía 29 años más o menos 28 o 29 años que fui tirando y así y la primera vez que yo me tomé mi tubo de pastillas como yo digo mis tubos de pastillas tenía 35 años era una persona que yo realmente estaba pensaba que estaba en la flor de la vida y era una persona que había sido fuerte y que realmente como me había decía aquella directora yo era de las que podía aguantar una noche sin dormir pero en ese momento yo ya no podía aguantar una noche sin dormir y ahí se iban también un montón de contradicciones porque las mismas personas que compartían tu la vida contigo en la casa no entendía en esas situaciones y llevaba a que si tú un día no te habías levantado para misa Ya te lo estaban diciendo Aunque fueras a misa a la calle después si el día siguiente no te quedabas a la tertulia de la noche pues ya te estaban haciendo una corrección fraterna a pesar de que a mí me habían dicho que me quedara la tertulia me lo había dicho el médico que me quedara la tertulia cuando me apeteciera que me levantara pisa cuando me apeteciera Y que cuando no pues fuera a la calle así

Bueno entonces yo ahí pues ya seguí mi vida normal salí de la de la del ingreso volví a mi casa pequeña ya estuve ya normal hay otra cosa que no he contado antes pero que sí que quería contar en medio de esto yo ya había hecho un intento de irme yo una vez había hecho las maletas y me fui a casa de mi hermana en Valencia entonces a los dos días de estar en casa de mi hermana en Valencia resulta que llegó la directora de mi centro allí y yo le dije cómo sabes porque no he ido a casa de mis padres por este motivo y entonces ella me dijo que es que en ese momento habían llamado a mis padres nunca habían llamado a mis padres para nada ni nadie ni yo lo había ido a ver desde que había vuelto al centro de estudios pero que ellas habían llamado a mis padres en ese momento para saber mi donde era la dirección de mis hermanas y entonces habían estado averiguando Con qué hermana yo estaba

Y bueno pues ya me explicaron que yo le estaba dando la espalda a Dios de que yo era una cobarde que tenía que volver al centro y se me parecía después de pensármelo irme Pues que irme como había que irse porque era una forma no así como cobardes por la puerta de atrás y nada yo volví con ella al centro Me incorporé a la vida normal y ella me dijo No te preocupes que nadie te va a decir nada Tú no te preocupes que y nada yo Ahí estaba en otra casa pequeña de gente muy mayor entonces ahí gente muy mayor de Pues de la del tamaño de Don Amaro de fue mayor eh de la gente desde ese tipo gente que por cierto la directora de mi centro de estudios lo recuerdo ahora con Don Amadeo siempre cuando nos decía hablaba de trabajo nos decía que a ella Don Amadeo le había enseñado que mientras tuviéramos tiempo para decir que no teníamos tiempo era porque nos sobraba tiempo que todavía podíamos tener más ocupaciones y entonces yo lo lo recuerdo ahora porque era una cosa que al hablar de esto lo recuerdo

Y entonces ahí estuve ya al año siguiente me volví al a una casa pequeña donde dormía en el centro yo seguía mal seguía esto yo como me enteré de que lo que estaba pasando h con con la psiquiatra entonces yo dije que yo quería cambiar de de médico que yo no quería un médico que fuera de la de la sección de mujeres Entonces a mí me cogió la directora y me dijeron me acuerdo que me atendió otro médico que era supernumerario pero a los 15 días me di cuenta de que la cosa era Exactamente igual que la que allí todo los todo me estaba llegando igual llegaba todo a a casa de a casa antes de que yo llegara todo era Los criterios todo era Según el espíritu de lus de segú

Y bueno pues normal la vida normal y ahí otra vez me volví a ver agotada me volví a ver y me metí en mi habitación y me volví a tomar todas las pastillas que tenía Entonces ya a partir de ahí sí que es verdad que me volvieron a ingresar estuve otra vez ingresada un tiempo me retiraron la todas las pastillas no me les retiraron la medicación me retiraron las pastillas y entonces yo como los niños pequeños tenía que ir a la directora a cada hora que tenía que tomar la pastilla para que me diera la pastilla y así estuve muchísimo tiempo hasta que ya parecio que volvía a la vida normal y ya normal luego tuve un tercer ingreso pero ese tercer ingreso se lo lo planteó el psiquiatra me dijo que para que saliera del centro y hiciera un poco vida en otro sitio Y entonces ahí sí que en ese tercer ingreso yo podía salir a la calle desde la clínica lo único que tenía prohibido era ir a mi centro salía con otras personas quedar con una amiga o lo que fuera pero nunca ir al centro y entonces ahí estuve otros tres meses con lo cual yo siempre digo que en la clínica Universitaria estuve un embarazo entonces ahí estuve

Bueno pues la vida era así de dura no y yo recuerdo de que en medio de eso e yo un día que me puse muy mal me mandaron urgencias a la clínica y no había ningún médico de confianza que me atendiera Y entonces me mandaron a una médico que era residente que ella era Argentina y estaba haciendo pues o no era residente Yo sé que era ella estaba allí haciendo alguna especialidad o algo con unario y me entendió ella me dijo yo no te puedo dar ningún resultado que no que no te lo dé mi jefe Así que vas a pasar a consulta con mi jefe pasé a consulta con su jefe estaba yo sola porque allí me dejaron como era con ella me dejaron allí pasé a consulta con su jefe y su jefe me dio una serie de instrucciones de que si no tenía ganas de levantarme que no me levantara de que si esto que los tratamientos que me habían dado era un tratamiento muy fuerte que yo no me agobiar que no sé una serie de cosas y yo llegué a casa lo conté y conté quién me había visto entonces a los dos días me explicaron que nosotros no tenía que vernos ningún numerario Así que se AC habían acabado las consultas con con este médico y el tratamiento que él me había puesto que lo iba a rectificar una alguien de que no fuera él y entonces nada volví a mi psiquiatra normal

Y así fue la vida y fue pasando y ya de ahí yo ya no volví a trabajar el tiempo que estuve en la obra desde ya no volví a trabajar en una casa normal ya me pasé como estaba cansada me mandaron a hacer formas a al colegio a un colegio mayor en ese colegio mayor donde yo hacía las formas era tremendo porque hacía las formas para toda la universidad y para toda la delegación de Pamplona s era San Sebastián Bilbao vitoria logroño Pamplona y la universidad de navarra entera cuando llegaba a la novena cada día tenías que hacer miles de formas y yo ahí nunca conseguí llegar y eso me agotó muchísimo Entonces ya me dijeron

Bueno pues no lo lo dejas de hacer de momento vas a estar aquí en el centro tranquila ayudas un poco y ya está Y entonces estuve en el centro ayudando un poco y e estaba ayudaba en el centro y luego pues me paseaba alguna temporad yaa pasé en San Sebastián y así porque cada día como yo no sabía lo que pasaba cada día me cargaban más de meditación cada día estaba más dormida y más dopada.

Entonces Bueno ahí más o menos buen yo lo quería comentar era cosas varias así que han ido pasando en ese tiempo por ejemplo yo en ese tiempo que estaba en en este centro se murió mi padre y me fui a verlo cuando estaba muy mal con otra numeraria y también estuve con él en el hospital estuve la numeraria quería que yo fuera a dormir al centro yo le dije que no que iba a dormir con mi padre en el hospital que para que que yo sbaa para que mi madre descansara un poco y en medio de esto llegó un día que me dijo Sabes Mañana nos tenemos que ir y yo la verdad Aquel día me envalentona y le dije si quieres va si quiere se va usted pero yo me quedo aquí porque mi padre está muy mal dice

Bueno pues Vamos a darnos un día más pero su padre no le pasa nada y se puede quedar y en ese día más que nos dimos. Murió mi padre entonces Murió mi padre le enterramos y al día siguiente de enterrar a mi padre me dijo que nos teníamos que ir que teníamos que había mucho que hacer en el centro y que había mucha labor que hacer y que entonces nos teníamos que ir entonces yo me fui dejando a mi madre sola bueno qued mis hermanas también se tenían una se tenía que ir por los hijos otra por no sé qué pero yo se me partió el corazón porque yo era la pequeña de mis padres siempre había estado muy unida Y me tuve que ir y dejar a mi madre sola allí sin más atención y de ahí pasaron TR años otra vez hasta que fui a volver a ver a mis pad a mis padres y Ah Y así fue toda la vida ir a ver a tus padres era pues cada tres cada 4 años ir acompañada de una numeraria si querías hablar con ellos por teléfono Llamar a la decírselo a la directora pedirle permiso a la directora Y entonces a veces te decía que sí otras veces te decía que no porque habías hablado hacía pocos días otra cosa que también pasó en todo ese tiempo otros cambios que que hubo fue el cambio de que yo cuando llegué las numerarias eran las señoritas y las tratábamos de usted Aunque fueran muy jóvenes y las numeradas auxiliares mayores las numeradas auxiliares mayores trataban Exactamente igual de usted y de señoritas a las numerarias y ellas a ti te llamaban por su nombre y esto y en lo que eran las reuniones de familia pues tú siempre por se procuraba que llevaras el uniforme que se supiera que eras numerario auxiliar que para eso eras una hija pequeña del padre al padre era lo que más le gustaba que las hijas pequeñas fuéramos guapas con nuestro uniforme

Bueno pues todo eso se fue cambiando y un día me acuerdo que en el círculo nos dijeron que ya no mejor que no usáramos tanto el uniforme que solamente para los ratos de trabajo igual que ell usaban la bata blanca que tú usaras tu uniforme y el resto del tiempo para tertulias para oración para todas estas cosas que tú usaras tu ropa ropa que a veces escaseaba porque como estabas a todo el día con uniforme no había tanta cantidad de ropa quizás como tenían las numerarias

Pero bueno y que también que ya a partir de Entonces a las numerarias se les dejaba de llamar señoritas y eso fue nada pues todo el mundo salimos del círculo y cada una Pensaba yo creo que cada una pensaba cómo hacerlo no entonces pues ya era fulanita vaac ya entonces ahí había hubo un problema de algunas numerarias sobre todo en el centro en el que yo vivía que no quisieron Entonces al poco tiempo yo no sé si vino de Roma o si vino de de Pamplona o si vino del centro Ya nos dijeron que bueno que poco a poco que íbamos a llamarles de tú y y sin el señorita delante de la gente que no era de la obra cuando hubiera solo fuéramos gente de la obra se le llamaba señoritas y de usted entonces Pero eso Y entonces resulta que claro nosotros había un lío porque tú estabas y le decías y cuando tú no estabas cuando a ti se te olvidaba cuando estaban las niñas de la calle para mí Igual yo le decía señorita esto y entonces eso llevó muchas correcciones fraternas llevó muchos igual que lo del uniforme de que no fueras con el uniforme a la a la misa y a las tertulias y yo ahí recuerdo también que en el tiempo que yo estuve en aralar vino Don Álvaro tres veces y luego vino Don Javier Echevarría varias veces también de hecho Estuvo una vez como un mes que lo operaron y al principio cuando venía Don Álvaro te hacían ponerte el uniforme bien visto con Tus medias porque íbamos con nuestro uniforme nuestras medias nuestra manga larga aunque fuera agosto y poner que nos poníamos las primeras para que supiera quién éramos las numeradas auxiliares y luego ya llegó un momento las últimas veces que vino Don Álvaro y la primeras de Don Javier que yo fue las que cogí pues ya era al revés ya te decían que no te pusieras el uniforme que no había que estar con uniforme Y eso ahí fue donde empezamos a ver quizás un cambio en las numas auxiliares otra cosa que también yo sí que quería comentar y y contar aunque no sea con datos muy concretos pero sí vivido por mí era el tema de la el tema de la pobreza las numades auxiliares cuando trabajábamos en la casa pequeña lo que sea las administraciones extraordinarias el a final de mes la administradora si podía ella cogía el sueldo de todas y lo llevaba un sobre al centro decía que era el sueldo de todas yo no sé lo que era un dinero que ella entregaba en el centro para el mantenimiento del centro nuestro y si no se le daba el sobre a una persona mayor y la persona mayor entregaba el sobre tú nunca firmaba nada ni decías aquí entrego mi dinero entrego Mi nómina o lo que sea no en cambio sí que cuando tú querías Aunque fueran 20 para Pues para el transporte o para comprarte unas medias o lo que fuera sí que tenías que justificar para lo que eran y firmaba un papel con eso aparte de con con el dinero que te habían dado aparte de que todo el mundo se que sea de la que haya sido de la obra recordará que existían la famosa cuenta de gastos que cada mes tenías que entregar justificando todos tus gastos y lo que había sido haciendo

Entonces eso era una cosa que a mí me llamó la atención desde siempre quizás enas auxiliares otra cosa que me llamó la atención Es que para ir de compras siempre tenías que ir acompañada de una señorita y la señorita era la que llevaba el dinero y era la que decidía lo que tú te comprabas pues esto eso no está bien esto eso es muy caro esto no sé Y entonces al final volvías a casa con la ropa que Había decidido la la numeraria y como es otra cosa yo he ido a la peluquería en los años que fui de lus day cuatro veces fui 26 años Pues de los 26 años he ido cuatro veces el resto del tiempo el pelo te lo cortaba otra persona de la obra que sabía cortar un poco el pelo que esto y entonces así era como te lo que lo que hacías no la vida de en los centros cualquier centro tú llegabas Y es que tengo el pelo muy largo a lo mejor la directora decía es que ya va con unas greñas ese pelo está muy abierto diga la fulanita que le corte el pelo y tú te cortabas el pelo y ya estaba te cortaban el pelo y ya estaba te arreglaba el pelo como lo que fuera necesario luego también otra cosa que otra cosa que a mí me a mí me llamó la atención es siempre digo que que yo lo lo he visto en algunas no a todas Pues cuando pero sobre todo cuando era alguna numerario Así que se moría alguien de su familia allí iba pues alguien de la delegación a darle el pésame o le escribían o la llamaban que fueran a la delegación yo estando en la obra se me murió mi padre y mi madre y nunca he tenido el cariño de alguien que me dijera ven Pues mira lo siento muchísimo Cómo está tu madre o cómo está nadie me preguntó nunca cómo estaba nadie de mi familia de en ese sentido

Parte IV

Después de años de entrega total, Lucía comenzó a ver lo que antes no se permitía cuestionar.

El silencio impuesto: al irse una numeraria auxiliar, nadie podía mencionarla, ni siquiera saludarla si la veían en la calle.

La impotencia: veía compañeras sufriendo, pero tenía prohibido ayudarlas.

'El despertar: la debilidad física y el impacto emocional la hicieron darse cuenta de que la única salida era marcharse.'

Sin apoyo, sin nada: al dejar el Opus Dei, no recibió ni un centavo. Sobrevivió gracias a una pequeña pensión por discapacidad, derivada de los problemas psiquiátricos que desarrolló dentro de la institución.

El reclamo por sus derechos: exigió los aportes que le debían a la seguridad social. Al principio se los negaron, pero cuando amenazó con hacer público su caso, le pagaron lo mínimo y en cuotas.

Renacer en libertad: hoy, Lucía es feliz y está orgullosa de la vida que ha reconstruido.

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Transcripción automatica:

otra cosa que sí que yo también quería contar en ese tiempo que estuve en la obra a mí me tocó muchísimo quizás ayudar No ayudar porque no no estaba permitido el ayudar entre comillas pero sí vivir en Centros donde vi irse de la obra a gente no es que me dijera nadie que se fuera Pero recuerdo la primera nera de auxiliar mayor que yo vi que se fue pues al poco tiempo me la encontré en la calle en Pamplona la saludé y cuando llegué al centro y la saludé al día siguiente me hicieron una corrección fraterna me dijeron que esas personas no había que hablarle cuando te las encontrabas en la calle no Y también exactamente que tampoco Nadie te decía lo que era pero eh Cuando tú veías que gente que flaqueaban que porque lo veías la gente que est estaba sufriendo era gente muy joven sobre todo en la administración ordinaria venía a vivir gente muy joven eh recién salida del centro de estudios entonces también te pasaba lo mismo cuando tú veías que la que aban y a lo mejor comentabas es que yo creo que a esta persona le pasa algo a veces te decían tú usted no se meta en lo que no le toca usted esté atenta lo que tiene que estar y hasta olvídese y a los pocos días veías que esa persona había desaparecido del centro y ya nunca más se volvía a hablar de esas personas y nuncas más yo recu podría decir nombres que no los voy a decir pero podría decir nombres que todavía lo recuerdo con cariño y que me dio pena no haber sabido nada de ellas nunca más alguna me la encontrado después bueno en concreto alguna me la he encontrado aquí en ágora con la que había compartido incluso centro y así y luego otra cosa que también bueno

Esto que cuento Ahora lo cuento más que era la tendencia nuestra de las numades auxiliares a lo mejor por las circunstancias en las que vivíamos con relación a las numerarias que yo esto que digo Siempre Cuando digo con relación a las numerarias personas que puedo conocer que han sido de la obra y ahora no lo son no piensen que yo las juzgo pienso que ellas lo hacían mal ellas hacían lo que estaba indicado y esas indicaciones Yo no sé de dónde venían pero no es que vinieran me imagino de de la de al lado eso era cosas que formaban parte yo creo que del espíritu de la obra y que que quiero decir que cosas que no eran normales pero que era que queo un día alguien me dijo que que todavía vivíamos en el pasado no en el siglo pasado quizás en el en el siglo XIX en cosas nosotras la vida de las nades auxiliares

Y entonces sobre todo quiero eso romper una lanza en favor de esas personas que coincido con ellas o que me puedan escuchar y que hayan sido numerarias que yo no pienso que ellas fueran que lo hicieran así porque ellas quisieran ellas eso lo hacían así pues porque estaba indicado y luego también estaba la vida en las casas pequeñas que la vida en las casas pequeñas iba mucho por por el camino de que tú tenías que hacer Exactamente igual toda la la lo que era el trabajo de esa casa pequeña que eran pues tenías A lo mejor 12 13 14 numerarios al otro lado y que les tenías que desde servir la mesa a pues hacerlas limpiar hasta muy tarde hasta los años 90 había que hacer las camas también todos los días hacer las camas de gente joven y gente menos joven a partir de los 90 se empezó a hacer las camas de gente con más edad Solamente pues y era te pasabas allí hasta las 7 de la tarde llevabas a las 8 de la mañana hasta las 7 de la tarde y a veces el trabajo de tres personas que era lo que estaba previsto se se hacían entre dos

Entonces yo recuerdo planchando camisas siempre digo lo mismo de contar o sea yo me ponía las perchas de cinco en cinco y tenía que ser 3 minutos cada camisa entonces contar Cuántas camisas llevaba Cuántas me faltaba cuánto tiempo tendría que porque no llegabas nunca nunca llegabas yo creo que todo eso también metía bastante presión a las personas no entonces otra cosa que yo quería comentar y con esto creo que ya voy a ir acabando esta esto que quería yo por otra parte contar porque es mi vida yo cuando yo llevaba ya los últimos meses que yo estuve en la obra eh resulta que yo ya me sentía bastante mal y iba y venía y para acá para allá y iba y venía quiero decir a descansar a un sitio que luego me mandaron a otro otro mes y esto

Entonces Yo llegué un momento que dije que no que yo aparte de que mi madre se puso enferma que yo quería ir con mi madre y que me estaba enferma mi madre y que yo estaba mal y es que a mí el médico de la mutua que teníamos me dijo que si yo me iba porque yo no tenía ningún problema más que el estar en la obra que yo mi problema mental era estar en la obra que si yo me iba él me iba a ayudar incluso a mejorar mi salud a incluso a hacerme una ayudar a conseguir una una discapacidad con la cual yo tendría una ayuda pequeña económica Entonces yo me planteé lo que me habían dicho no lo dije que me lo había dicho el médico pero sí que le dije que yo me quería ir que yo allí no quería estar

y entonces pues ya me dijeron un día que vale si que era así porque no me iba a vivir a un a una piso yo sola y perteneciendo al mismo centro yo dije que no que si yo era numerario auxiliar o vivía la vida de numerar auxiliar o me iba entonces me dijeron Vale pues entonces no quieres ser supernumeraria digo tampoco no entonces me dijeron Bueno pues entonces tienes que escribirle la carta de dispensa a la al padre que entonces era un señora HB barría dice tienes que escribirle la carta pidiendo la dispensa y cuando él te conteste dejas de ser de lo ord Vale entonces estábamos en esas y mi madre estaba mala

Entonces yo dije No mira yo me voy escribo la carta y me voy a casar de mi madre porque mi madre está muy mal entonces me voy con ella y ya llegó un día que dije Bueno mañana me voy entonces me dijo la directora bueno Pues si te vas mañana apágate como puedas porque nosotros mañana inisa en el polideportivo para todas con Don Javier y no vamos a estar pendientes de ti con lo cual apá como quieras y vas tu sua

Entonces ya es verdad Yo me levanté antes porque también te ibas normalmente no era que te fueras con despedida de todas las tus tus compañeras o lo que entre comillas eran tus hermanas Entonces yo ahí cogí me levanté me acuerdo que me ayudó una persona que es marido de una supernumeraria que él fue supernumerario también entonces ya no era Entonces él me dijo No te preocupes que yo cojo el coche yo te llevo a al sasua desde Pamplona te llevo al swa y ya te cogemos los billetes Y ya te vas y yo me fui sin nada la única suerte que yo tuve en ese momento económicamente Es que como me habían dado esa pequeña pensión que eran lo equivalente a 200 yo no había hecho todavía las gestiones de la pensión entonces tenía que abrir una libreta a a mi nombre una cuenta bancaria a mi nombre porque tenía que entrar en mi nombre y entonces yo tenía esa cuenta bancaria sin nada pero ahí fue donde el primer mes ya se me ingresó ese dinero de la seguridad social y yo con eso fui más o menos conviviendo y ya no volví otra cosa que a mí me extrañó Cómo se hizo es porque yo luego en ocus libros leía en algún momento de alguna instrucción de que decía que cuando una persona dejaba de ser de la obra se le decía personalmente a esa persona a mí nadie me lo dijo personalmente a mí me llamaron por teléfono y me dijeron el mre te ha dado la dispensa con lo cual y dice que si quieres que puedes ser cooperadora yo dije No gracias yo no quiero cooperar no quiero nada yo me separo de esta vida y ya

Y entonces todo eso fue en el 2001 y desde el 2001 que yo me fui enferma yo me había llegado al opus comí el médico de que me había hecho la revisión porque sera otra cosa las nidades auxiliares nos hacía una revisión antes de pedir la admisión para ver si estábamos a y luego pues cada año cada dos años te hacían la revisión para ver cómo estabas Pues él me había dicho que yo estaba como un roble y entonces yo cuando me fui ya ya me iba tronchada Pero me fui desde ese año hasta el 202 después de la pandemia yo nadie me preguntó si estaba bien ni si estaba mal ni si me había muerto ni si nada en el 2021 yo personalmente decidí que no fui un día a ver mi vida laboral y descubrí que mi vida laboral había 11 años cotizados de los 26 que estuve en la hora y el resto del tiempo pues no había cotizado por m entonces cogí y llamé a la delegación de Pamplona y lo dije entonces el sacerdote de la delegación de Pamplona que me atendió el sacerdote secretario me dijo que que eso ya había que ya había pasado el tiempo suficiente que Entonces eso ya no tenía ninguna ningún recorrido de ningún tipo que con lo cual lo sentía mucho que tendría que averiguar con los centros con los que había estado digo vale digo puede ser esto un escándalo lo que sea entonces cogió me llamó la la de auxiliares de la delegación y hablé con ella y entonces es verdad que a mí me han dado una indemnización por el cálculo de los años cotizados que me faltaban con la cotización mínima eso es pero quiero decir que a mí ni nadie desde entonces que han terminado de dármela hace poco de porque me la han ido pasando mes a mes a mí nadie me ha preguntado cómo estaba de salud porque en aquel momento yo salía de la pandemia y salía bastante mal tampoco ni nadie me ha vuelto a tener un detalle de cariño

Entonces yo siempre pienso que si si yo me hubiera ido Me hubiera separado de un marido Yo no digo que que mi marido hubiera vuelto a a ver cómo estaba pero sí quizás entre la familia de mi marido alguien habría que vendría a preguntarme cómo estaba si me encontraba bien o me encontraba mal y aquí a mí nadie en todos estos años me ha preguntado nunca cómo me encontraba ni como Esto ni tampoco desde el día que me empezaron a dar el dinero simplemente me llamaron un día y yo dije que había hecho un postcat

entonces me dijeron que eso era porque me había juntado con gente equivocada y que posiblemente no era consciente del mal que había hecho y yo le dije que yo no había como ahora creo que yo no estoy que no había hecho ahondar en cosas ningunas de que podía haber ahondado de nombres de circunstancias concretas y que con lo cual me dijeron Bueno pues tú verás lo que has hecho y ya nunca más me ha vuelto a nadie a decir nada y nada aquí estoy 20 años hoy 25 años después pues feliz y y y con una vida completamente distinta he podido sacar mi vida adelante ahora tengo bueno ya no trabajo ya me he jubilado Pero y con pequeña pensión y mi vida normal que creo que no me he condenado por eso ni tampoco he sido una desgraciada Que es lo que me dijeron que el día que me fuera iba a ser una desgraciada y nada más.