El machismo del Opus Dei: Difference between revisions

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== Inferior categoría ==
== Inferior categoría ==
''Sedes sapientiae'' VS. ''ancilla domini.''
Esta disparidad es tratada por Isabel de Armas en [https://opuslibros.org/libros/Ser_mujer/capitulo_2.htm Esclavas, ellas. Ellos, sabios]: “''En el primer año de vivir en una casa de la Obra, tal vez lo que más me sorprendió, fue el enterarme de las radicales diferencias que había entre la forma de vivir de los numerarios y las numerarias; era como si unos fueran los ciudadanos de primera y, las otras, los de segunda...''
''"Sancta Maria, Spes nostra, Ancilla Domini" ("Santa María, esperanza nuestra, esclava del Señor". Lo escribo en latín porque siempre la decíamos en latín). Ésta era la jaculatoria con la que las numerarias finalizábamos todos nuestros actos comunes. Los numerarios, para los mismos actos comunes, tenían otra jaculatoria, que comenzaba igual que la nuestra pero que acababa de forma totalmente distinta: "Sancta Maria, Spes nostra, Sedes Sapientiae ("Santa María, esperanza nuestra, sede de -o asiento de la- sabiduría"). Nosotras pedíamos ser esclavas, siervas, criadas del Señor, mientras que ellos pedían ser asiento o sede de sabiduría. No sé si tú ya lo sabías, yo me enteré mientras cursaba el primer año de Centro de Formación, y fue un palo.''
''Sierva, esclava, sí, en el sentido en que afirma su plenitud en el "Fiat". Pero también quiere comprender a la luz de la razón y no a ciegas, y por eso pregunta al Ángel.''
''Ellos y ellas son siervos y siervas, esclavos y esclavas del destino. El destino es un imperativo de la libertad, un acto de libertad responsable. En la obediencia a ese destino nuestro, de cada uno, hallamos la humildad y la ejercemos, y ejercemos también el orgullo en esa voluntad indomable donde espejea la razón divina cargada de sinrazones.''
''¿Por qué ellos debían aspirar a la sabiduría y ellas a la esclavitud?''”
¿Por qué? Pues es muy sencillo: por principio, las mujeres han de tener menos categoría profesional y social. A los hechos me remito.
Como ya se ha apuntado más arriba, las mujeres no fueron tomadas en serio en el OD, ya desde la fundación de la SM (ver apartado [https://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28719 La atención de los centros]). Ni nacieron en pie de igualdad con la SV, ni a día de la fecha han llegado a alcanzar la igualdad (ver No deciden lo suyo propio. [https://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28704 Ni siquiera tienen derecho al voto]). A lo largo de los años han vivido peor (ver [https://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28723 Inferior calidad de vida]). Pero es que ni siquiera se espera de ellas que puedan ser iguales que los hombres. Y con frecuencia, tampoco se permite:
* Es norma, y así se me comunicó (estoy hablando de lo que se me transmitió en los años 80), que los numerarios tienen que tener una carrera universitaria. Y no cualquiera, ha de ser una carrera superior obligatoriamente (me sé yo de algunos que les costó lo suyo). Las numerarias, sin embargo, con una diplomatura o una carrera media, ya nos valía. De esas de 3 años y ya. No hace falta que estemos ahí 5 o 6 años estudiando, pobrecitas, no nos da la cabeza para tanto (anda, déjalo ya y tira para la administración, que ya tienes barniz educativo suficiente para hacer la compra y organizar el planchero).
(Nota al margen: me pregunto qué criterio tiene ahora el OD. Igual a una técnico de laboratorio, por ejemplo, la hacen pitar de agregada por no tener carrera. Supongo que el plan Bolonia haya cambiado un poco las cosas y además imagino que no están como para ir de escogidos por la vida. Agradecería actualización, si alguien lo sabe. Es pura curiosidad, lo reconozco.)
No está de más mencionar que originalmente las numerarias no tenían que tener estudios. Ni superior, ni inferior. Las únicas carreras que tenían las llevaban en las medias. Y eso fue así muuuuchos años.
*    Consecuentemente, las numerarias son profesionales de segunda. No sólo porque hay muchas que no han estudiado para ejercer una profesión de carrera superior, sino porque frecuentemente su profesión no “se toma en serio”. En dos sentidos:
1) no se toma en serio porque no se le permite practicarla en serio, ya que una profesión “importante” necesita dedicación. Dedicación implica mucho tiempo, (y con frecuencia también un despacho, una inversión, etc.), y lo que se necesita es una nume con un trabajito de ir, cumplir horario justito (y si puede ser escatimarlo), y salir corriendo para el centro, que hay mucho que hacer.
2) no se toma en serio porque las numes han de tener trabajos “de chicas”: maestras, administrativas, bibliotecarias, alguna enfermera (pocas, que lo de trabajar a turnos al centro le va fatal). Profesiones “intrépidas”, ni hablar, nada de abrir brecha en tu profesión. Nada de aspirar a ser una de las mejores. Que trabajes lo justo, sin romperte mucho la cabeza, y tirando ''pal'' centro a hacer la labor. Trabajos femeninos. Líbrenos Dios de una nume encargada de obra, o halterófila. Y también trabajos segundones y de “poca categoría”. Ni ingeniera ni arquitecta. Eso los chicos, que son más aristocraticointeligentes y están más preparados. Les pega más eso de montarse un estudio. Además son los que tienen tiempo, porque van a mesa puesta y no tienen que andar con la plancha y el plumero.
Por supuesto siempre ha habido y habrá excepciones. Alguna nume con una profesión de prestigio puede haber. Pero lo que aquí relato es '''estadísticamente apabullante'''. De hecho actualmente hay muchísimas más supers que numes con trabajos importantes, lo que carece de lógica según la mentalidad fundacional (clase de tropa/aristocracia de la inteligencia).
(Otra nota al margen: me gustaría a mí ver si se le permite a un nume ser matrón (si, hay matrones, y es más, hay matrones en la Seguridad Social). Porque, ''a sensu'' ''contrario'', los hombres han de tener trabajos “de hombres” y no “femeninos”. Vale, no lo voy a poner taaan difícil. Me gustaría a mí ver si se le permitió a un nume ser enfermero. Esto [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28398 ya lo dije antes], pero de veras que me suscita curiosidad.)
También existe otro factor que ha hecho descender enormemente entre los y las numes los profesionales “de categoría” en los últimos años, y es que la inmensa mayoría han pasado a trabajar en “el mundillo”: o bien están en tareas internas, o bien trabajan para una de esas empresas y colegios que son, que no son pero sí son, y que desmentimos que sean pero también son. Las empresas [https://es.wikipedia.org/wiki/Gato_de_Schr%C3%B6dinger Schrödinger].
*    Cultura. Erudición. Sabiduría. Ambiente selecto. Se ha hablado en esta web, así, como en plan nostálgico, de que hubo una época en la que el ambiente, y sobre todo el que vivían los numerarios, era de alto nivel cultural y social, de ilustración, de belleza y de libertad. Aquí ([https://opuslibros.org/nuevaweb/odules.php?name=News&file=article&sid=28491 Belleza y poesía en el OD de los 70]) y aquí ([https://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28478 Sí había belleza en el OD]) nuestro compañero Gómez nos habla de ello. Gómez, querido, yo no sé lo que habrás vivido tú, pero para nosotras, eso que cuentas, son fantasías orientales. Casi parece mitológico. Se me hace el efecto de esas escenas de las películas, cuando salen los dioses del Olimpo en un atrio columnado entre nubes, tocando la lira.
Que conste que te creo. Ese es el problema, que te creo, y la diferencia con lo que se vivía en la SM es como de la noche al día. ¡En los 70! ¡qué bueno! ¡si había cuatro numerarias y media que trabajasen fuera de las administraciones! Todo con la intención expresa de tener a alguien para poder poner de referencia, de cara a la galería, o como modelo para pitables, y ya. La praxis habitual era coger a gente absolutamente válida, chicas inteligentes y con una cabeza amuebladísima, a las mejores de las promociones de estudiantes, y una vez dentro las ponían a trabajar en los centros como mulas de carga, hasta que echaban los bofes. [https://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28485 Ya te cuenta Mediterráneo] que nuestra vida era muy otra: “''Ni elegancia, no digamos sofisticación, ni pintura, ni moda (las mujeres parecíamos fantoches de los años cincuenta), ni comportamiento (¡se daban clases de cómo manejar los cubiertos de pescado, por el amor de Dios!) La poesía estaba obviada, para la literatura no había tiempo''”. Y que conste que se queda corta.
No olvidarse de que una de las cosas que posibilitaron tal nivel cultural y ese ambiente tan sofisticado, fue el sometimiento de la SM a la SV. Si vosotros pudisteis tocar la lira y leer poesía, fue porque teníais tiempo y muchas necesidades cubiertas. Ya me gustaría a mí ver en qué hubiera acabado tanto refinamiento teniendo que hacerse de comer cuatro veces al día, con la ropa hecha un acordeón y en unos edificios mugrientos. Tras una buena paliza de varias horas de plancha, no te quedan muchas ganas de leer poesía. Ser culta e ilustrada en la SM, eso sí que era heroico.
*    En los 60 y 70, en plena fiebre de “inundar el mundo de papel impreso”, las funciones de las mujeres al respecto eran las siguientes: a) al mundo de la moda. b) a justificar que el papel de la mujer es secundario al del hombre y principalmente en el hogar. Ya está.
Es bastante conocido, y de ello hay mucha información en esta web, que hubo dos revistas femeninas promovidas por el OD: Ama y Telva. Se pueden seguir sus vicisitudes a través de diversos artículos, por ejemplo [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=9542 Itaca], además de repasar brevemente su historia, menciona que en el congreso de 2002 (¡de 2002!) el prelado encomendaba a las mujeres el encargo particular de influir en el mundo de la moda. No sabes si reírte o llorar. En primer lugar porque, hasta hace cuatro días, a las mujeres del OD y particularmente a las numes se les veía venir desde lejos, estilísticamente hablando. En el mal sentido. Como dice [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=24408 Gervasio], “''En tema de moda, las mujeres del Opus Dei se conforman con no parecer demasiado anticuadas, en no parecer rancias. Eso ya es todo un logro. Se va a remolque.''” Están como para dar ejemplo de estilismos. Y en segundo lugar… ¿en 2002? ¡En 2002! ¿Que las mujeres se ocupen de la moda? ¿De la moda? ¿En serio? Pues fue en serio.
Cierto, que, con respecto a las revistas, desde que el fundador se empeñó en que no, no y no, prohibido totalmente que salgan mujeres en pantalones en la revista, ni siquiera en la publicidad, todo se fue al garete. Consiguieron rizar el rizo: que una revista de moda pareciera pasada de moda. (Ah… Una vez más esas empresas… que no son, pero sí son… ¡Vaya que si son!).
En cuanto a lo de justificar la naturaleza segundona de la mujer y su papel como “ángel del hogar”, con remitirme a Ana Sastre y su libro “Verdad de la mujer”, me llega. Además de abstruso y cursi, completamente infumable. En su momento se le dio un bombo y platillo ingente, con reuniones y charlas divulgativas. Pero resulta que hoy hice una búsqueda por Internet y ya no aparece entre las obras de la autora. Qué raro, ¿no?
Qué decir de aquello de que “la vocación natural de la mujer del OD es el trabajo del hogar”, que se nos inculcó (¡y que lo teníamos, a nuestra vez, que andar inculcando por ahí! Antes me meto debajo de una piedra y no salgo, vamos). Que si te piden ser administradora es de mal espíritu decir que no. Que estudies Ciencias Domésticas, que es una carrera de verdad de la buena y la van a reconocer como estudios oficiales (hay bastantes noticias en la web de cómo acabó aquello, pero os hago un spoiler: ni reconocida, ni oficial, ni convalidada, ni nada de nada. Hasta se cerró). Creo que no tengo que insistir más en ello.
*    El OD fue creado por hombres y para hombres. En función de la parte masculina de la sociedad. Desde el punto de vista masculino. Hasta la espiritualidad era masculinizante: ''Por más que en la actualidad se insista en que Camino se dirige a hombres y mujeres, solteros y casados, de toda clase social y de cualquier profesión, lo cierto es que fue redactado pensando fundamentalmente en hombres, jóvenes, de buena familia, universitarios, y dispuestos a comprometerse a una vida de celibato. Unos hombres llamados justamente a no ser «clase de tropa», antes, muy al contrario, «caudillos». «¡Has nacido para caudillo?» (Camino n.° 16); «Viriliza tu voluntad para que Dios te haga caudillo» (n.° 833); «Me dijiste que querías ser caudillo» (n.º 931)20.'' (Isabel de Armas. [https://opuslibros.org/libros/Lavoz/capitulo_1.htm La voz de los que disienten]).
Si se fundó la SM fue por la necesidad de tener servicio. Si llegó un momento en que las mujeres pudieron trabajar fuera de los centros a finales de los 60/principios de los 70, fue por presión social (similar a poder ponerse pantalones en los 90), no quedó más remedio. Si las mujeres que trabajan en los centros del OD están consiguiendo (¡ahora!) derechos tan sumamente básicos como ser remuneradas y tener Seguridad Social, ha sido porque se han visto obligados. Siempre al servicio y siempre muy por detrás de los varones en consideración y derechos efectivos. Las mujeres del OD son y siempre serán algo inferior. Da igual lo alto y lo rimbombantemente que se proclame la importancia de la mujer en sus múltiples facetas (con gran énfasis en sus labores domésticas y de servicios varios, curiosamente). En su historia, y ''de facto'', las mujeres en el OD son y han sido siempre una categoría inferior. La SM es una protuberancia que le salió al OD. El OD genuino, el original, el de Camino, no considera siquiera a las mujeres como sujetos de auténtica vocación.
==La libertad==