Comeos este marrón dando gracias a Dios: Difference between revisions

No edit summary
Line 67: Line 67:
== Addendum ==
== Addendum ==


Deseo desarrollar un poco más, ilustrándolo con ejemplos concretos, el pensamiento de Ratzinger expuesto en [[El cardenal Ratzinger y las Prelaturas Personales|aquellas decisivas sesiones]] celebradas el 23 y 24 de octubre de 1981, previas a la promulgación del CIC de 1983 y posteriores a la erección del Opus Dei en prelatura personal.


Es propio del Opus Dei que para pertenecer a él no solo es necesario pedir la admisión, sino también que los superiores competentes acepten la petición. No sucede tal en las diócesis. Una persona pertenece a esta o a aquella diócesis en razón de su domicilio; no como consecuencia de pedir ser admitido en ella. Lo mismo sucede en las diócesis personales, cuales son los vicariatos castrenses. Alguien se integra en un vicariato castrense como consecuencia de ser militar —o familia de un militar— no como consecuencia de formular una petición que con posterioridad es aceptada. Para ingresar en el Opus Dei hay que tener “vocación divina”, a diferencia de lo que sucede en las diócesis. Pertenecer a una diócesis —ya sea territorial, ya sea personal— no requiere ser llamado a pertenecer a ella y aceptar tal llamada.
A cada diócesis se le asigna un conjunto de personas, que el obispo diocesano no escoge. Le vienen asignadas. Ese es su pueblo. Eso explica que forman parte de las diócesis discapacitados, personas con síndrome de Down, minusválidos, pobres de todas clases, etc. En el Opus Dei no tienen cabida personas con síndrome de Down. No interesan. Tampoco interesan los pobres. Interesan mucho más los ricos, los intelectuales, las personas con cargos importantes, profesionales influyentes como los periodistas. Etc. La pobreza es entendida no como una lacra social o como una condición personal, sino como una rara virtud —virtud inaudita hasta que la inventó €scrivá—, que lleva a estar despegado de los propios bienes; desapego que ha de traducirse en entregar los propios bienes a la Obra. De una diócesis, en cambio, forman parte los ricos y los pobres. Todo tipo de personas.
La prelatura Opus Dei es elitista. Escoge a sus miembros cuidadosamente, como consecuencia de lo cual las personas y las cosas del Opus Dei resultan por lo general muy atractivas. Qué casas tan bonitas, qué oratorios, qué servicio doméstico tan esmerado, qué profesionales tan relevantes, etc. De ahí esa actitud de superioridad que los del Opus suelen mostrar o disimular hacia lo eclesiástico, que consideran más vulgar, pobretón, sucio. Pero vamos a no divertirnos.
Vamos a fijarnos en la diferencia que existe entre el vínculo que une a un miembro del Opus Dei con el Opus Dei, que es distinto del vínculo que une al miembro de un instituto de vida consagrada con ese instituto de vida consagra. Son distintos. En el segundo caso hay emisión de votos, mientras en el primero, no hay votos.
No obstante, en ambos casos se produce un vínculo de naturaleza asociativa. En ambos casos hay una petición de pertenecer y la correspondiente aceptación de la petición o si se prefiere una llamada a pertenecer y aceptación de esa llamada. En las iglesias particulares —ya se trate de diócesis, territoriales ya de diócesis personales— no se produce un vínculo asociativo, porque no provienen de una vocación —llamada y respuesta— divina,  sino de un vínculo de otra naturaleza.
Escribe del Portillo: ''El vínculo que adquirimos con el Opus Dei -que tiene ahora '' (tras la erección en prelatura personal) ''una naturaleza teológica distinta al de los religiosos- continúa siendo igualmente pleno, mutuo y, con la Fidelidad, definitivo ''(nº 50). Tendrá y tiene sin duda una naturaleza teológica distinta; pero por supuesto no tiene la misma naturaleza teológica —y sobre todo jurídica— que el vínculo que une a los que pertenecen a una misma diócesis. No cabe sostener que ser militar, pertenecer a la familia real, o bien tener este o aquel domicilio es consecuencia de una llamada divina. Este último vínculo es de naturaleza secular; el que deriva de una vocación divina no lo es, aunque la aceptación de la llamada se manifieste mediante un contrato de asociación, en vez de mediante la emisión de unos votos.
Otra cuestión que chirría en la erección del Opus Dei en prelatura personal, deriva de que esa figura jurídica proveniente del Vaticano II, está pensada para llevar a cabo determinadas tareas pastorales o misioneras. El Opus Dei no está especializado en ninguna peculiar tarea pastoral o misionera. Puede llevar a cabo muchas y muy diversas tareas pastorales y/o misioneras. Por decirlo con palabras de Ortega, está especializado en todo. Al tener su sede central en Roma corre el peligro de convertirse en un duplicado de la Iglesia universal.
[https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=29342 Original]


[[Category:Gervasio]]
[[Category:Gervasio]]
[[Category:Prelaturas personales]]
[[Category:Prelaturas personales]]