El machismo del Opus Dei: Difference between revisions

 
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=== Parte 3 ===
=== Parte 3 ===
Pero no queda ahí la cosa. Las mujeres no sólo somos unas bocazas sin seso, unas debiluchas caprichosas con el corazón lleno de podredumbre, a las que hay que llevar de la manita. La mujer es un ser sensual por naturaleza: es un peligro para sí misma, y al mismo tiempo tentación para los santos varones. También somos la perdición de los hombres, jobar, es que no libramos una. Debemos ser el compendio de todos los males. El “Juegos Reunidos” de todos los defectos posibles...
A ver, por qué si no lo de dormir en tabla. No podemos dormir en colchón, como nuestros pares varoniles, porque la concupiscencia de las mujeres es muy superior a la masculina (¿A nadie se le ocurrió que precisamente la cadera femenina es un gran, gran impedimento para dormir en un tablón? Porque lo que es a mí no se me despinta). ¿Y lo de fumar? Quita, quita, prohíbeselo, que se vician. Ni beber ni fumar, qué feo es eso en una mujer (los hombres, antes de la ley seca de D. Álvaro, bebían con manguera y fumaban como cosacos, y si no lo creéis daos un paseíto por la web. Estaba hasta bien visto, cosa de machotes, claro que sí. Añádele unas cuantas palabrotas bien colocadas y ya tienes al numerario promedio español de la época de la gran expansión).
Que no te puedes tumbar en la piscina. Ni en el río, ni en la alberca, ni en ningún sitio. Ni siquiera en tu tablón, si no es hora de dormir. Eso de descansar y relajarse debe ser deletéreo para el sexo débil. Poco menos que mortífero. Duchas de alcachofa (resulta que me he enterado de que es criterio porque lo he leído aquí. Y el porqué. Ni se me había ocurrido, me parece de mente retorcida). Dormir aplastando la cadera contra una tabla, si duermes de lado. O si te pones boca arriba, marcando bien el arco lumbar: para una lordosis crónica, ideal. O si te pones boca abajo… Somos mujeres, ¿tengo que especificar más? (¡pero qué obsesión contra el descanso de las mujeres! ¿Es que no pueden estar tranquilas y a gusto ni un rato?) Horario estricto de llegar a casa. Nunca dormir dos en un cuarto, bajo ningún concepto, ni transitoriamente, aunque para evitarlo tengan que dormir en la mesa del comedor (casos se han dado). Se quitaron los pestillos de los cuartos, nadie se aísla bajo ningún concepto. Y es que el pecado de la carne debe ser inevitable para las mujeres, algo parecido al cotorreo, que es que no lo pueden evitar, todas son susceptibles de padecer furores uterinos inexplicables. Hay que reprimirlas, e impedir que sean ocasión de pecado. Hay que taparlas. Siempre con manga, hasta en verano. Hay que resguardar el globo terráqueo con faldas de amplios vuelos.
(Nota al margen: sin ser yo particularmente enemiga de las faldas, es más, me gustan, pero nunca entendí que los pantalones estuvieran prohibidos. Así: prohibidos. ¿Por qué? ¿Por tradición? ¿De qué tradición estamos hablando? Los romanos llevaban toga, cosa parecidísima a un vestido. En la antigüedad todos, hombres y mujeres, llevaban faldas (túnicas). Hasta en la Edad Media, si me apuras, era mucho más corriente la túnica que los pantalones. Entonces, ¿la tradición española de los años 30? ¡Cuánta universalidad! Bien se ve que no hacen falta aggiornamentos -corramos un estúpido velo sobre la autorización de pantalones a mediados de los 90. No puedo dejar de deducir que la prohibición de los pantalones era una obsesión particular del fundador, y que estaba fundamentada en un concepto equivocado de la modestia y el recato. Pues una cosa te digo, igual no es problema de la prenda, [https://www.vanitatis.elconfidencial.com/estilo/moda/2022-07-21/brad-pitt-posa-en-falda-nueva-tendencia-masculina_3464579/ sino de la percha]. O de la [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=24185 misoginia], que también.)
Con velo y con medias en la iglesia por mucho calor que haga (recuerdo haber ido un coro del centro de estudios a cantar en una iglesia pública en pleno mes de agosto y no llamábamos naaaaada la atención). Con medias el día de fiesta A, todo el día, una fiesta A se merece eso y más. Los bebés, de lejos, ni mirarlos, y mucho menos cogerlos, que ya se sabe que el corazón de las mujeres enseguida se ablanda y les entra algo así como una vehemencia materrrrrrnal exasperada. Y hay que dejar los nervios al otro lado de la puerta ¿entendido?, aquí no estamos para aguantar histerismos.
(Por cierto, ahora que recuerdo, no sólo los numerarios me explican cosas. También los supernumerarios me explican cosas. Y una de las cosas que explicó un señor supernumerario desde su cátedra médica, que se ve que las mujeres adultas necesitamos taaaantas explicaciones sobre cómo es el corazón de las mujeres, hay que ver, pues fue que el corazón de la mujer anhela ser madre. Y una mujer tiene que evitar cometer errores como por ejemplo establecer una relación con alguien que no puede “darle hijos” -así fue su expresión-, ya que necesariamente la mujer será infeliz. Porque si no eres madre serás infeliz. Así, como principio. Ahá. Claro que sí, guapi. Qué amplitud de miras. Hay tantos, pero tantos errores ahí, que no sé ni por dónde empezar.)
(Otra nota al margen: paradójicamente a los hombres del OD se les han tolerado mucho más que a las mujeres los deslices sexuales. Incluso a los numerarios. Deslices de cualquier tipo. De cualquier tipo. No voy a ponerme a buscar ejemplos en la web pero aquí hay testimonios de todo: desde tener un vicio privado, hasta el nume que sale a ligar por los bares, tiene novia, o visita lupanares. Y de supers que ponen los cuernos, mejor ni hablar. Y cuando lo confiesan, como el hijo pródigo: los mandan a otro lado y a empezar de nuevo. A buenas horas se le iba a perdonar a una numeraria (o agregada,) que hubiera tenido un novio secreto, una aventura fugaz, un vicio sexual del tipo que fuera. ¡Si el mero pasar una noche fuera del centro era un pecado y una infracción gravísima! ¡Una noche que te quedabas tirada, que el transporte no te llevaba, y las advertencias eran de comisión de pecado mortal y amenaza de expulsión! Y qué decir de las supers, que no eran ni personas. Se las inculcaba que tenían que ser el felpudo de sus maridos, y a tragar con todo. Con todo: amantes, maltrato, lo que sea.)
Y luego están las nax. Una vez más, rizando el rizo con las nax, que deben ser más menesterosas de lo normal, pobrecitas. Que no tengan contacto con los proveedores, que en cuanto te das la vuelta se escapan con el lechero o con el panadero (estos han visto demasiadas veces “[https://es.wikipedia.org/wiki/Las_que_tienen_que_servir_(pel%C3%ADcula) Las que tienen que servir]”: “''que yo, si no como persona, al menos como huevero, me merezco una explicación''” Con esa escena me parto de la risa). (Por cierto, no sé dónde andarán esos especímenes tan irresistibles: en la concepción fundacional el frutero debe ser Brad Pitt y el técnico de la lavadora Denzel Washington. Jobar, el frutero de mi barrio es un escuchimizado, no se vale ¡Es una injusticia! ¡Todos los proveedores buenorros van a los centros del OD! ¡las demás también tenemos derecho! … Vale, voy a dejarlo ya, que me estoy divirtiendo demasiado). Ah, y tampoco pueden interferir en su acrisolado campo de visión imágenes sugerentes (¡¡¡los brazos no, los brazos no, que me pierdo!!!)… Estas precauciones suplementarias con las nax, no me cabe duda, se debían a que se las consideraba “más débiles” y a que, en el fondo, se era consciente de que no es natural, ni sano, tener a un grupo de personas trabajando muchísimas horas al día, todos los días de la semana, y encerradas entre cuatro paredes.
Las mujeres no valemos la pena. Somos seres caprichosos y sensuales. Somos la perdición de los hombres. Además no somos para tanto... ¡Si la mayoría somos feas! La que no es fea ya, se volverá fea. Y gorda (no como ellos, que a los 60 y pico son todos como George Clooney y Lenny Cravitz juntos). En serio se les dice eso a los hombres del OD. En serio. Pero con la mejor intención, ¿eh?, si es para “ayudar” a su perseverancia:
*      [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28126 Rosarigasino]: “…y ''separarme lo más posible del sexo femenino, porque "son todas p..." (literal, ¿eh?!!! y todos los insiders y ahora ex outsiders de la sección de varones bien sabemos cómo se fomentaba el sexismo dentro de los cuatro muros de los centros''.”
*      [https://www.opuslibros.org/escritos/sexualidad_adri.htm Adri]: “''A las mujeres de partida se las considera unas "magdalenas calentonas" fuente del deseo prohibido para los sagrados aristócratas de la inteligencia (¿o será de la necedad?) y ahí nomás se las pone a dormir sobre una tabla, se les dan las tareas más duras, y se les exige el doble nada más que por su condición de féminas; y a los varones se les aplican toda clase de técnicas coercitivas para hacer ver que las damas son horribles, que con el tiempo se ponen gordas y fofas, que ser casado es peor que ser numerario y ahí "hasta se tiene menos libertad"..''..”
*      Pero cómo van a considerarnos seres humanos, si les enseñan esto ([https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=585 Thomas Cook]): “''Mientras, aprendía a ir por la calle y "cuidar la vista" (anda que la frase se las trae), aunque de vez en cuando iba a la charla fraterna y contaba cosas como que en el autobús le había visto la nuca a una chica y me recomendaban que le rezara jaculatorias a la Madre del Amor Hermoso. Y recibía consejos como el de, cada vez que veía a una tía que molaba, pensar que también tiene ventosidades y defeca sentada (utilizo tecnicismos, que queda más fino).''” (por cierto, que me he partido de risa con esta colaboración).
*      [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=15023 Limonero]: “''A ellos les dicen, que nosotras "nos regimos por las hormonas y no por la cabeza", por lo que razonar con nosotras es inútil''” (¡Ojo al dato, que habla una super! Por cierto, ¡menudo testimonio!).
*      [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28327 Eliad] relata lo que sucede cuando cambias la idea de que las mujeres son seres humanos con los que se puede incluso hablar, por la de que son algo pecaminoso en sí. Ya os hago el spoiler: que donde no había problema alguno, crece una obsesión malsana que te trae a mal traer. “''puedo decir con seguridad que la tortura que he sufrido durante años fue debida a la deformación recibida en el opus sobre este tema”;”'''' ''''lo que realmente hace es provocar conflictos falsos de conciencia, escrúpulos, y en definitiva puede llegar a convertir personas normales y limpias en personas obsesas y enfermas''”.
Esta ola también nos llegaba a nosotras, pues con frecuencia el sacerdote en la meditación nos decía que no podíamos ser ocasión de pecado (insisto, estas meditaciones del centro de estudios donde sólo había puras numes decorosas al máximo, cualquiera diría que nos pasábamos el día paseando por la playa en bikini). Había auténtica obsesión con no dar lugar al sextoynoveno, siquiera de pensamiento. Por nuestro aspecto. Por el contacto con los chicos. En presencia de chicos cualquier muestra de desenvoltura (mera desenvoltura, no estamos hablando de descaro e impudicia), es origen de Diossabequé. Se ha de tener una actitud apocada. ¡Por Dios! Si hasta se nos instaba a confesarnos de poder haber sido, '''involuntariamente''', ocasión de pecado. Debíamos ser todas irresistibles. El famoso centro de estudios de las top-models.
*      [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=25082 Salypimienta]: “''El calzado también tiene sus normas: zapato cerrado de tacón normal. Esto quiere decir que no tacones de aguja, ni de más de 8 cms. de alto, de preferencia de tipo mocasín o zapatilla. Olvídate de las sandalias, la explicación es que uno no puede ir enseñando piel porque puedes desatar la imaginación pornográfica de los hombres (¿con algo tan feo como son los pies?). Así como la Obra actúa de manera completamente machista dando a entender que las mujeres somos todas unas histéricas incontrolables que olemos mal, que vivimos a merced de los cambios hormonales, que estamos completamente discapacitadas para pensar fríamente y somos unas concupiscentes. También discrimina a los varones porque actúa con ellos como si todos fueran unos sexópatas incontrolables a los que es mejor mandarlos a darse duchas continuas de agua fría y recomendarles guardar la vista de tal manera que sólo vean al suelo porque corren continuamente el peligro de perder la vocación por culpa de una mujer ya que “Jalan más dos tetas que un par de carretas”. ¡Qué injusticia!, por lo menos a los varones de Casa que yo conozco (los que ya salieron y se acostumbraron a la vida real), son señores totalmente normales incapaces de ningún desfiguro.''”''''
*      [https://www.opuslibros.org/libros/anexo_historia/capitulo_15.htm M. Angustias Moreno] : “''Por austeridad, por necesidad de una ayuda exigente a esa lucha de continencia y pureza, en la Obra las mujeres duermen en tablas. Los hombres no. Ellos, según Monseñor Escrivá, después de un día de trabajo intenso necesitan descansar bien. Intensidad que en el caso femenino parece carecer de importancia. A ojos vistas el trabajo de las numerarias es bastante más cansado que el de los numerarios, al menos físicamente. Los numerarios pueden dormir los días que les parezca oportuno hasta la hora que quieran; las mujeres, no. ¿A qué todo eso? ¿Qué es, realmente, lo que el Padre se propone con ello? ¡Demasiada discriminación! entiendo yo''.”
Y sobre el aspecto: “''Por otra parte, los hombres del Opus Dei no tenían distintivo externo alguno. En cambio, las numerarias teníamos que arreglarnos de una manera que no era la común entre las mujeres de esa época. En los años 1949 y 1950, tuvimos que cambiar bastantes cosas en nuestro aspecto externo: por ejemplo, una chica joven tenía que recogerse en un moño o algo semejante el pelo largo y suelto, cosa nada corriente en una chica de aquellos años. Yo llevaba el pelo largo y suelto, y me advirtieron que "era mejor" que me lo recogiera. Naturalmente pregunté la razón de semejante cambio y me dijeron que no teníamos que parecer atractivas a los hombres. Recuerdo muy bien que éste fue mi primer acto de obediencia.''” Prueba es de que las mujeres somos pecados con patas: los hombres no pueden contenerse al contemplar nuestras luengas melenas ondeando al viento, parece ser. ¿Qué diferencia hay entre esta norma y la musulmana de llevar la cabeza cubierta? Poco se llevan, el principio es el mismo.
Eso me recuerda a lo del velo. Que hasta no hace tanto se llevó. Yo lo llevé. Era una memez y una incomodidad que, por cierto, distraía de la oración, y no poco. ¿Por qué carajos llevar velo? ¿Hay una razón como la de los musulmanes? Porque si no es una razón como la de los musulmanes, que lo lleven los hombres también. Y además, si estamos sólo mujeres, ¿qué hay que ocultar? ¿Por respeto? ¿Qué respeto? ¿A quién respeto yo más llevando velo? En todo caso sería lo contrario: entras en un sitio y te descubres. No es de buena educación llevar sombrero en un interior. ¿Por delicadeza? Qué delicadeza, qué significa eso, explica. Porque a mí la única razón que me dieron es que lo dijo San Pablo. Que dijo San Pablo que en una reunión de hace dosmil años las mujeres iban cubiertas. ¿Por eso? ¿En serio? Pues hagamos todo, pero todo, todo, como en época de San Pablo. Los hombres con túnica, viajando a caballo, y que nadie tome antibióticos.
Yo me he centrado en el mundo de las numes, porque es lo que conozco. Pero las supers también tienen lo suyo, las pobres, y no hay más que darse una vuelta por la web para darse cuenta. El sometimiento a sus señores esposos, vía directoras, es total. Tienen que aguantar carros y carretas de fulanito (el marido) porque “su camino a la santidad se llama fulanito”. Las supers no interesan como personas, interesa el fruto de su vientre. Hay auténtica obsesión con el número y regularidad de los embarazos.
*    [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28204 Robredal]: “''Los numerarios/as recibíamos, durante el centro de estudios y como formación previa y por tanto muy alejada de la realidad, una serie de charlas sobre la labor de san Gabriel, comentando las correspondientes glosas y experiencias. Charlas que recibíamos, en torno a los 19-20 años, con bastante asombro y algo de curiosidad. En mi caso nos las impartió, sin preguntas posibles, un personaje muy singular. Se trataba de un médico con aspecto del anterior régimen, que habitaba en la ciudad donde hice el centro de estudios, lugar en el cual nos concentrábamos un ciento de estudiantes de toda España que íbamos a la obra corporativa por antonomasia. Tal sujeto señalaba, con peculiar voz y entre otras cosas llamativas, cuál debía ser la media de hijos en parejas supernumerarias: 10 (de media)''.”
Doy fe de que la formación nuestra para atender supers era así. Recuerdo como si fuera ayer una charla que nos dieron, ya acabando el centro de estudios. Una charla especial, era de una de la Delegación. Y la tal nos dijo, literalmente: “a las supernumerarias, el primer año de casadas, hay que atarlas muy corto.” Y luego insistía “muy, pero que muy corto”. Yo, mema de mí, no entendía a qué se refería. Me lo tomé así, en general (ya me parece bastante malo, también te digo, andar restringiendo y poniendo cortapisas, así en general, a una persona que con toda su ilusión está empezando un proyecto de vida y amor). Leyendo esta web me he dado cuenta de que de lo que se trata es de presionar, presionar y presionar, cuando no es que si ya están embarazadas, es el débito conyugal, que atiendan a la casa y al marido, y no nos olvidemos de la aportación, que les duela, si no, no vale. A ver si conseguimos que sea “muy de casa”.
Úteros andantes, eso son las supers, y eso es lo que más interesa. Se les anima hasta a arriesgar su vida y su salud. Luego vienen las familias numerosas, numerosísimas, cuya atención es absolutamente incompatible con el cumplimiento de las normas. Las que lo intentan de verdad, acaban desquiciadas, y más quemadas que la moto de un ''hippie''. La prole queda desatendida. Pero no hay problema, ahí es donde entran al quite los colegios del mundillo y los centros de SanRa, “acogiendo” tan amablemente a esos niños y adolescentes abandonados a su suerte, a los que sus padres no pueden hacer caso:
*  “''Con 14 años, y menos, pues me hicieron funcionar como si fuera de la obra desde los 13 que hice una convivencia,... yo soy una persona entusiasta, entregada, hiperactiva, ilusionada, con amor por los débiles,  y también y sobre todo 3ª hermana de una familia numerossíiiiima, por lo que era urgente y necesario que alguien me tuviera en cuenta fuera de casa porque dentro no daba tiempo... ¿me explico?, o sea, era CARNE DE CAÑON''.” ([https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=16029 Patalibre]).
*  “''Como casi todas tus compañeras adscritas, perteneces a una familia numerosa, alegre y conservadora… De esas en que los hermanos mayores cuidan de los pequeños… De esas en que las madres van a una convivencia anual de siete días, a un curso de retiro de casi cuatro, a un círculo semanal de una hora y media, a un retiro mensual de tres, a uno “interno” de vez en cuando, a contar su vida y milagros cada quince días, a dirigirse espiritualmente con un sacerdote que la retiene entre 30 y 45 minutos en el confesionario cada semana, más dos horas esperando turno… A multitud de reuniones, cafés, conferencias, cursos de padres encargados, epis, blas, eres, snips, optimist, etc… Poco tiempo queda de ocuparse, además, de esa numeraria mini, que tiene en casa, de verte al fondo de los ojos y percibir que cada día se te va empañando el alma, de adivinar las burlas y desprecios de tus compañeras de curso. Siempre tuviste fama de redicha y empollona, ahora además beata y opusina…”'' ([https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=17868 Mariki]).
No, si en el fondo es una estrategia muy bien pensada. Hay que presionar a las supers, atarlas corto, tenerlas dominadas, decirles lo que tienen que hacer y que lo hagan, que no piensen, que no sean personas, ni adultas, ni nada. Ya me gustaría a mí ver si a ellos les dicen que tienen que ser “el ángel del hogar”, y que “se tienen que arreglar cuando ella llega a casa”, que “han de estar siempre dispuestos”, y les indican tan pormenorizadamente sus deberes en el cuidado de la casa, con su cónyuge y con sus hijos. Vamos, les daría la risa floja. Habría una desbandada general.
En llegados a este punto, la pregunta no es si el OD es machista. La pregunta es si el OD es misógino. Volvamos a la Real Academia Española. Misoginia: aversión hacia las mujeres. Aversión, así de sencillo. Aversión: rechazo o repugnancia frente a alguien o algo. Antipatía, repulsión. Teniendo en cuenta que las mujeres se consideran la perdición de los hombres (además son feas, se ponen gordas, defecan y ventosean, no valen la pena), que son creídas, presumidas, su corazón se llena de basura a toda velocidad, su concupiscencia está elevada a la máxima potencia, son proclives a caer en las tentaciones de la carne, son cortitas, crías, de corazón débil, tienen que estar controladas, no tienen que saber sino obedecer, no pueden ni deben decidir, calladitas están más guapas, tienen que apagarse y desaparecer, que las súpers son fundamentalmente úteros útiles… Es decir, ateniéndonos a los hechos, ¿a qué conclusión se puede llegar? La misoginia también es fundacional. Fun-da-cio-nal.
[https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28699 Original]
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