El machismo del Opus Dei: Difference between revisions

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== La atención de los centros ==
== La atención de los centros ==
Enlazando con lo anterior, está presente en el fundador el concepto de que los hombres tienen que ser servidos para que perseveren en el OD. Y la práctica. (Véase que no me lo invento: [https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28499 ¿Dónde están los varones?])
Vale. Vamos a cambiar “que tienen que ser servidos” por “que estén bien atendidos”, que es una expresión parecida (como de la generación de mi abuela) y así parece menos. Tanto me da. A lo que voy es a que este es el fundamento de la fundación de la Sección de Mujeres (en adelante SM)…
En cuanto al origen de las nax, está clarísimo. [https://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=25701 Aquí nos ilustra Mediterráneo] profusamente sobre ello. Viene diciendo que a buenas horas la aristocracia de la inteligencia iba a plancharse las camisas, eso hubiera durado dos telediarios. El fundador lo vio claro, clarinete: o hay buen servicio, o esta gente tan escogida se me va.
Yo aún voy más allá. Tengo para mí que '''toda la SM nació para servir''' a la Sección de Varones (en adelante SV). Es la razón de que se creara. Para que fueran el servicio. Estoy convencida. Porque, vamos a ver, estamos hablando de una época (1930 fundación de la SM) en la que ni la ley, ni la costumbre, ni la educación, ni nada de nada equiparaba a las mujeres con los hombres, y mucho menos su papel. Los hombres, caso de ser de familia bien, hacen estudios superiores y acaban siendo que si abogados, que si arquitectos, que si médicos y profesiones de ese pelo. Si no estudian, porque no tienen posibles, se forman en el oficio/trabajo que sea, como aprendices o similar, y se hacen carpinteros, mecánicos, albañiles, ordenanzas… (estamos hablando de ámbitos urbanos). ¿Y las mujeres? Pues las señoritas de buena familia no hacían nada. Un barniz educacional para que fueran instruidas y complacientes, lucidas, para matrimoniar lo mejor posible. Las demás, sin barniz educacional y con la notable diferencia de que trabajaban duramente en su propia casa o en otra (criadas, costureras, cocineras), mientras intentaban casar. No elegían nada, ni en la esfera privada ni en la pública. No se contemplaba la normalidad de que trabajasen. Si por el motivo que fuese se las permitía trabajar fuera de casa (“se las permitía” es literal), era exclusivamente en trabajos “femeninos”: maestras, secretarias, enfermeras, bibliotecarias. Y eso hasta casarse, momento en que pasaban a atender su casa. Una vez casadas, se acabó. Y si tenían la “desgracia” (para la mentalidad de la época) de no casarse (ser unas “solteronas”), pues podrían continuar en dichos trabajos (las menos), o asistir a sus padres, servir, o llevar alguna casa, la de un familiar, una tía mayor, o un hermano sacerdote.
En medio de ese ambiente social e ideológico, en ese caldo de cultivo ¿De verdad alguien cree que en 1930, de repente, tras haber dicho que no habría mujeres ni de broma en su OD, el fundador va y crea la SM en pie de igualdad con la SV? ¿Que también consideraba a las mujeres “aristocracia de la inteligencia”? ¿Que las iba a mandar a la universidad a dar clases? ¿Que las iba a poner a dar conferencias en el CSIC? ¿Que quería que dirigieran bancos y fuesen ministras? ¿No encaja más, mucho más, que las encuadrase como mujeres no casadas que iban a ocuparse de llevar las casas?
En realidad eso tiene todo el sentido, y cuadraría muy bien con lo que he dicho más arriba, en el punto 2. Esto es, que el fundador haya establecido nax desde un inicio (originalmente “numerarias sirvientas”), pero que no existan las nadmin. Porque inicialmente la vocación de toda la SM (sólo había numerarias) era realizar este servicio. Las unas como sirvientas, y a esas las tenía amarradas con el refuerzo de una vocación específica (como bien explica Mediterráneo en el artículo linkado más arriba). Las demás como gobernantas (puedes llamarlo “administradoras”, que suena mejor, pero gobernantas es lo que son). En la mente del fundador hacían falta, para los centros de sus chicos, unas sirvientas y unas organizadoras del hogar. Y coge el modelo organizativo que más le gusta, del que ya hemos hablado en el apartado anterior (el marquesil). Por eso surge la SM y durante muchos, muchos años, ni siquiera se planteó que las mujeres hicieran otro trabajo.
Así que '''eso que “vio”''' '''en 1930 fue''' algo así como: “este problema que tengo con el servicio de los centros de mis chicos, lo resuelvo metiendo en el OD a sirvientas y a unas gobernantas que manden a las sirvientas y me lleven la casa.” Una vez más, mucho menos poético y trascendente que lo que se vendió a posteriori. Eso '''se fundó así''', tal cual, aunque luego haya habido que vestirlo de lagarterana para que fuera más lucido.
Yo no sé si fue porque se vio que no todas las señoritas instruidas iban a asumir pacíficamente ese rol de buenas a primeras, y había que tener algún otro modelo a mano, o porque le estaban pitando mujeres que ya estaban trabajando (obviamente como secretarias, asistentes y similar, trabajos “femeninos”), el caso es que años después sí que se admitió a algunas mujeres con trabajo externo. Eso sí''', siempre dispuestas a dejarlo todo''' por el servicio a los centros (curiosamente siguiendo el modelo del matrimonio: que si pitaban, dejaban de trabajar fuera y pasaban a servir “en casa”), como administradoras o en otro trabajo interno. Qué casualidad, '''ese momento siempre acababa llegando''' (más bien pronto que tarde). Esto no modifica, más bien viene a abundar, en que el origen de la SM fue por la necesidad de servir a la SV, y concretamente para organizar y realizar el servicio doméstico de los centros de varones.
He leído en esta web y en más de un libro varios testimonios de que el fundador, en Roma, presumía ante las visitas de ser servido por mujeres con estudios, licenciadas, que habían dejado el ejercicio de su carrera para servir en aquella casa.
Inevitable el paralelismo con las funciones de la sección femenina de falange, que señala [https://opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=18196 Josef Knecht], si bien hemos de señalar que ésta se fundó cuatro años más tarde que la SM. ¡A ver si va a ser verdad que el fundador era un visionario y un adelantado a su tiempo!
[https://opuslibros.org/libros/Mundo_secreto/capitulo_3.htm No soy la única] que tiene la certeza de que el fundador ''no podía tomarse a las mujeres en serio como iguales a los hombres varones de su Instituto'' (Michael Wals realiza esta afirmación en el contexto de las aprobaciones vaticanas buscadas en 1950). [https://opuslibros.org/libros/Mundo_secreto/capitulo_6.htm Del mismo autor], sobre lo que espera la organización de las mujeres que ingresan en ella: ''Una parte separada de la Constitución de 1950 estaba dedicada a la sección de mujeres (una práctica abandonada en la nueva Constitución), en la que no se contempla que las mujeres lleguen a una gran superioridad. Las tareas que Escrivá anotó en el párrafo 444 eran firmemente tradicionales. Se esperaba que los miembros femeninos del Opus Dei asumieran tareas como las de dirigir casas de retiro, publicar "propaganda" católica ("escrita con la ayuda de los editores"), trabajar en librerías o bibliotecas, instruir a otras mujeres y "alentarlas en la modestia cristiana" promoviendo la educación de chicas -aunque aparentemente sólo en escuelas de un solo sexo-, enseñar a las mujeres campesinas "tanto la destreza apropiada como los preceptos cristianos" y preparar a sirvientas para el trabajo doméstico, empeño principal para los miembros femeninos del Opus y una significativa fuente de reclutas. Y también tenían que cuidar de las capillas (párrafo 445).'' Que me aspen si no es clavadito a lo que hacía la Sección femenina de Falange.
Otro dato revelador de que las mujeres en el OD no nacen en pie de igualdad con los hombres: cuando ya había hombres casados en el OD, no había ni podía haber mujeres casadas. Todas tenían que ser célibes y dedicadas al servicio de la estructura OD. [https://www.opuslibros.org/libros/Tras_umbral/capitulo_3.htm Refiere Carmen Tapia] que le dijo Guadalupe Ortiz de Landázuri: “''Pregunté si no podría ser yo un miembro del Opus Dei, pero de los casados, ya que en el Consejo de Investigaciones Científicas'' [ella era secretaria allí]'' había hombres del Opus Dei, pero casados. Abiertamente la respuesta de Guadalupe fue que no.''
''-Habrá mujeres casadas, '''quizá''', pero no se sabe cuándo. -Y agregó-: Ésa no es la vocación para la que tú has sido llamada.''”
Resumiendo: hombres casados, sí. Mujeres no. Ya si eso luego, más tarde, pero ¿cuándo? No se sabe. Incluso pudiera ser que ese momento no llegara nunca. Estamos hablando de año 1948. La SM hacía 18 años que existía, y aún estaba exclusivamente para servir a la SV y a la propia estructura del Instituto. Que pudiera ser otra cosa, (qué sé yo, voy a decir una locura: ¿el equivalente de la SV pero en mujeres?), '''no se planteaba''' ni de lejos. '''Ni por las propias mujeres''' que estaban dentro.
Es Isabel de Armas en su libro [https://www.opuslibros.org/libros/Ser_mujer/indice.htm “Ser mujer en el Opus Dei”] la que nos ilustra que a finales de los años 60/principios de los 70 empezó a haber mujeres en la SM, unas pocas, que no trabajaban asistiendo a los centros. Esto es, casi 40 años después de su fundación (*ojos en blanco* nada más que 40 años hicieron falta para empezar, sólo empezar, a admitir que podría ser que algunas, unas pocas mujeres, trabajasen fuera del hogar). Y eran pocas, poquísimas. Casi únicamente en las grandes ciudades. Tampoco valían todos los trabajos (las más eran profesoras). Isabel de Armas era una de ellas (era periodista), la única de su centro. Se le dijo muchas veces, y así lo refleja en el libro, que con ella lo estaban haciendo a posta, lo de dejarla trabajar fuera. Era una ramificación funcional tolerada para atraer a otras profesionales, mujeres de cierta formación y nivel social, y para poder decir, de puertas afuera, que no todas las mujeres del OD hacían trabajo doméstico o interno. Vamos, lo que viene siendo el [https://www.youtube.com/watch?v=9xF0i90X_p4 video del carnicero], pero en señorita con profesión fuera del hogar. (*modo irónico on*) Tanta modernez me apabulla, en serio, maravillada estoy, pero cuánto progresismo y cuánta igualdad igualitaria equivalente en su equivalencia ¡no doy crédito a tanta modernez! unos adelantados a su tiempo (*modo irónico off*). Un dato: llevaba mi señora madre 15 años en el ejercicio de su profesión, trabajando de lo lindo tras sacarse los correspondientes estudios, cuando llegaron a la SM las pionerísimas del trabajo profesional de la mujer fuera del hogar. Es que me mondo.
Como [https://opuslibros.org/libros/Ser_mujer/capitulo_2.htm muestra]: “''Es que demasiados de los casos que te proponían como doctrina, como modelo del deber ser, eran nimiedades; temas muy huecos, artificiosos y carentes de contenido, o con un contenido tan pobre que venían a ser puro adorno, en tanto cuestiones de mayor peso específico -por su valor social o ético-, se pasaban por alto. Supongo que, en gran parte, esto era consecuencia del mundillo especial y cerrado en el que nos teníamos que mover un montón de mujeres y al que había que hacerse; un mundo estrecho, creado por monseñor Escrivá con una finalidad concretísima: que la intendencia y la administración de las casas de la Obra funcionaran al nivel y de la forma que él tenía previsto. Todo lo demás importaba mucho menos o ni tan siquiera importaba. Que sus hijas "le cumplieran las normas" y que sirvieran como era debido (en limpiezas, manduca, orden, decoración...), esa era la finalidad principal, y entre quienes tenían un probado "buen espíritu", eran elegidas las que, liberadas de la ejecución directa de estas tareas hogareñas, se dedicaban a dirigir, es decir, a hacer que otras las hicieran.''
''El que hubiera numerarias con otros horizontes e inquietudes se toleraba con reparos -como algo que no había más remedio que contar con ello porque el mundo de la calle iba por ahí y tampoco se trataba de perder clientela-, pero no se impulsaba lo más mínimo. A partir de los años sesenta sí comenzó a fomentarse el que las militantes que eran universitarias se prepararan para ser profesoras de los colegios que la Obra comenzaba a abrir en cadena.''” (Isabel de Armas - Ser mujer en el OD cap. 2)
La organización de los centros estilo ''marquesil'', querida por el fundador, amén de profundamente injusta (eso por lo visto no importaba), ha sido causa de grandes inconvenientes organizativos y estructurales. No entiendo cómo una mente tan esclarecida, nacida 100 años antes de tiempo, no fue capaz de prever los problemas que le iba a originar. Hubiera sido mucho más fácil que la atención de los centros masculinos la hicieran ellos mismos. Inicialmente habría sido necesario cierto aprendizaje y organización, pero una vez establecido, se hubieran evitado muchos quebraderos de cabeza: teléfonos internos, dobles puertas, distintas entradas a un mismo lugar, llaves internas, dobles llaves, turnos, galerías subterráneas, instalaciones rarunas, huida de zonas a determinadas horas (incluyendo precipitaciones por la ventana con el consiguiente descalabro, según se ha descrito en esta web)… Tantas rarezas estructurales y organizativas. La incómoda sensación de que no estás en casa en tu propia casa, de que no puedes decidir nada de tu vida cotidiana (qué comes, cuándo, dónde, si te lavas unos calcetines para mañana). Encargándose ellos mismos, no habría problemas de comunicación, y los residentes hubieran tenido palabra en la organización de su propia casa. Seguro que sentirse como una familia y sentirse a gusto en tu propia casa también tiene que ver con eso. (Uy, y además se hubiera ahorrado tener que admitir mujeres en su OD. Esos seres insensatos y caprichosos que tientan a la aristocracia de la inteligencia. Mira qué bien).
¿Queremos coger el todo por los cuernos y admitir de una vez que ya no es posible, YA NO, organizarse de esta manera? ¿No hay manera, de verdad, de verdad, que los centros de varones los atiendan varones? Vamos a ver. ¿A alguien le parecería normal que los señores numerarios no aprendan a conducir, y sean llevados y traídos todos los días por chóferes particulares dedicados específicamente a eso? Pues si eso no se plantea ni se ha planteado nunca, porque es ridículo, en el mismo orden de cosas, es necesaria una autosuficiencia concordante con tus necesidades. Mucho más cuando se trata de necesidades tan básicas como hacerse de comer, lavarse su propia ropa o limpiarse su propia casa. Vamos, lo que viene siendo lo normal: que una persona normal y educada sea autosuficiente, y se haga la compra, y se cambie las sábanas de su propia cama, y que, mejor o peor, se limpie su propia porquería. Y si no sabe, aprende. Y si algo se le resiste, pues para eso creó Dios las tintorerías y el roomba, y la sección de comida preparada del Mercadona. Sin embargo pasan los años y sigue sin ser así: los numerarios del OD, de ordinario, no saben ni lo básico de las tareas domésticas (y si lo saben es porque venían aprendidos de casa. De la casa de su familia de sangre. Testimonios no faltan.) Yo he visto ejemplares que no saben ni hacerse un café. El siglo XXI ni está ni se lo espera.
A mí me parece que la realización de las tareas del hogar por parte de los numerarios no sería sino beneficiosa para ellos mismos y para la dirección de almas que realizan: ganarían en autoconfianza, y evitarían muchos de los disparates que dicen al orientar a los demás. (y lo mismo vale para las numerarias señoritingas, dicho sea de paso).
Otra cosa que tampoco entiendo muy bien, en cuanto a las mujeres en el OD, cambiando un poco de tema, es que se haya “fundado” una “sección” para las mujeres. Una sección. No lo entiendo en el sentido de que no entiendo la necesidad de la fundación, de crearla. Es decir. El OD ya existía, ¿no? Ya estaba fundado. (Es casi como la fundación de Caracas por D. Rodrigo Díaz de Carreras. Que la fundó en pleno centro de Caracas ¡que ya estaba fundada! Y no lo viooo… Les Luthiers, una vez más. No puedo evitarlo. Sigo)
Bueno, entonces decíamos que ya había OD. Pues si de repente ves que también las mujeres pueden ser del OD, que también pueden las mujeres santificarse en su vida ordinaria etc., por qué no, lo que viene siendo la teoría de lo que es el OD ([https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=28398 véase la Tapadera]), con abrir la admisión a mujeres, asunto concluido. Ya está. En el mismo OD que ya tengo fundado, que entren mujeres, lo mismo que entraban hombres. En otros centros, si quieres, por aquello del celibato y tal. ¿No van a hacer lo mismo? ¿No van a santificarse en el mundo, con su trabajo, con su vida ordinaria, igual que los que ya tengo dentro? ¡Pues nada, que entren, que entren! Pero no. Eso no fue así. No entraron mujeres en el OD que ya había. Cómo iban a entrar mujeres en el OD, como iguales a los miembros que ya había, si las mujeres no van a hacer lo mismo que hacen los hombres, sino que van a ser sirvientas y amas de casa para los chicos. No son iguales a los chicos, qué disparate. Las mujeres vienen porque hace falta tener servicio, si no, no vendrían. No vienen a hacer lo mismo que ellos. Entonces no las puedo meter en el mismo lugar. Tengo que fundar “otro OD” para ellas.
En el mismo orden de cosas, cuando al fundador le pareció que también los casados podían ser admitidos en el OD, y estamos hablando del año 1947 (un poquiiito lejos de la fundación en 1928), sencillamente los admitió y ya. Vale, se inventó la especialidad “supernumerario”, pero no creó otro OD para los casados, entraron dentro del mismo. No le hizo falta crear nada. No existe la fiesta de la creación de los supers y sí la fiesta de la creación de la SM. No existe la SC (sección de casados). No creó la “Sección de Casados del OD”. ''Mutatis mutandis'' quiso que hubiera, dicho mal y pronto, “clase trabajadora”, y sencillamente los admitió (oblatos) (he dicho “dicho mal y pronto”, ya sé que esto admite matizaciones muy importantes). No creó una nueva sección “obrera”. Tampoco creó los “nobs” (numerarios obreros). Sin embargo quiso admitir a mujeres y creó la Sección de Mujeres del OD. Quiso tener sirvientas y creó las numerarias sirvientas. No tiene sentido ninguno. No, si no es que consideraba a la mujer “otra cosa”. Algo que desde luego no era equiparable a sus chicos. En la mente del fundador, la mujer no es el miembro del OD estándar, '''el miembro estándar son “mis chicos”'''. Las mujeres son otra cosa, algo aparte, y, sobre todo, no vienen a hacer lo mismo, vienen a hacer otra cosa radicalmente distinta. Vienen a servir.
Al tener esa visión, se complican las cosas innecesariamente con la fundación de la SM. Porque, a ver si me explico: ya existía el OD. Y luego funda la SM. Entonces tenemos el OD propiamente dicho, que estaba de antes, y la SM, que es un cuerpo nuevo. Espurio. No es el OD como tal. No es propiamente el OD. '''Si fuera propiamente el OD no habría tenido que fundarlo'''. Lo de los chicos era sencillamente el OD. Pero lo de las mujeres, es como si le hubiera salido un grano al OD. No es nada coherente y se presta a confusión.
Toda esta incongruencia viene de lo que es la SM, con qué motivo se funda: es  el servicio. Pero también es fruto de considerar a las mujeres aparte, como si lo correcto fuese definir las cosas desde el punto de vista masculino, y todo lo que venga después es un añadido. Como cuando se habla del “tema de las mujeres” o “la cuestión femenina”. Como si no fuéramos la mitad de la humanidad (algo más, en realidad). Como si no fuésemos personas normales, o cristiandad, o Iglesia. Como si no fuéramos humanos estándar.
Veamos cómo lo hace la Iglesia (''mutatis mutandis''). Todos pueden ser de la Iglesia. Hombres, mujeres, casados, solteros, pensionistas, niños de pecho y militares sin graduación. No hay sección de mujeres. ¿Sabes dónde hay secciones de hombres y secciones <u>de</u> mujeres? '''En las órdenes religiosas'''. Ah, vale. Acabáramos. Quizás hemos llegado a un punto que nos aporta algo de claridad. Así que la mentalidad fundacional era: “voy a resolver el problema del servicio en las casas de mis chicos, creando una orden femenina cuya función sea esa”. Y ya de paso, a mayores, ponemos otro clavo en el ataúd de la supuesta secularidad de los miembros célibes del OD.
No quiero terminar este apartado sin dejar de mencionar que, si la Prelatura es lo que es, ''cioè'', una asociación de clérigos, '''ninguna mujer, absolutamente ninguna, es miembro del OD'''. El último anuario pontificio, por si hubiera dudas.
==Inferior calidad de vida==