Veinte o más ejemplos de lo paradójico de ser “buenos cristianos” y “laicos” de la prelatura

From Opus Dei info

Por Asunta, 18 de septiembre de 2006


Bueno, a lo que iba, que siempre me pareció, y me parece, casi todo en la Obra incoherente y paradójico:

  1. Los nombres de centros y colegios no podían contener ningún nombre de santo, sino de de montaña, río, flor, árbol o lo que fuese pero no de santo, ni siquiera Santo Tomás de Aquino, ni Santo Tomás Moro, de santos nada., ni aunque ya la calle o la finca tuviese nombre de santo. Había que romperse el coco buscando palabras biensonantes y chulas que fueran muy “laicas” Guadatal y Guadacual, Monte esto y Monte aquello….Torre blanca, alta , baja o cualquier versión de torre… Sin embargo a la santidad era nuestra llamada. Pero eramos LAICOS, señores, no se fuesen a creer que eramos monjitas….mejor que sonara a una urbanización de lujo en la costa del sol que a convento, claustro o parroquia.
    Lo que no sé es si pronto habrá un cole nuevo o un centro que se llame San Josemaría , porque este santo ya es de la casa e interesa más y este pudor por la palabra san parece que ya no existe a a juzgar por lo que se gastan en producir recuerdos, estampitas, medallitas, rosarios , libritos y demás souvenirs del fundador o el tejemaneje que se traen con sus reliquias como trocitos de sotana etc.
    Si la santidad es universal para todos y todos los de la Obra gente, “corriente y moliente” queríamos ir al cielo, etc ¿por qué ese empeño e interés en que canonicen y sea reconocida por todos la santidad de Don Alvaro o Isidoro o Montse o Alexia o el matrimonio “yo que sé”, mientras antes mejor? Lo importante es gozar de Dios, lo demás es sólo ganas de hacer publicidad algo que podría leerse: “Hágase del Opus, la garantizamos su santidad”.
  2. Los laicos numerarios, en mi caso conozco mejor a las numerarias, claro, no podían decir TRONCOS, ¿Quién se acuerda de esta palabra?, esta acepción de la palabra tronco pertenece a la jerga opusina, ignoro si de la sección femenina o si sólo de alguna delegación . No tiene nada que ver con dormir bien o con una parte del cuerpo humano o del árbol . “¡No digas troncos!, ¡uy, qué tronco! Se le decía a la que se le escapaba alguna frase o expresión que podía sonar monjil o poco laica por ejemplo ”Que Dios te lo pague” o “que Dios te bendiga” o yo que sé, no se me ocurren porque nunca me corrigieron de” troncosa” pero me daba pena cuando se lo decían a otra así de repente , en las tertulias, era como una corrección fraterna sin consultar, muy directa.
  3. Los sagrados corazones ensangrentados, las vírgenes de Lourdes o Fátima y las pinturas apasteladas tipo las del Greco….nunca gustaron, y a mí siguen sin encantarme, pero ya no les tengo tirria porque sé que son imágenes fervorosas de la fé popular no sé por que la Montserrat o la del Rocío o la Macarena eran mejor aceptadas en los centros….y por supuesto las más populares eran la de Torreciudad, Pozoalbero, las de Villa Sachetti etc. Era como si la Obra tuviera su propio “look” de la virgen, su propio San José, más joven , el niño peinadito… todo muy refinado y “mejor”.
  4. Si éramos normales ¿por qué esa manía de ser tan poco normales e inventar palabras tan cursis como postre “de cucharilla” o como “resopón”? (aperitivos o dulces, no recuerdo bien, para festejar detrás de la misa de un día de fiesta típico de la Obra, después de la misa de media noche , juerga muy sana permitida varias veces al año porque a nadie le amarga un dulce, literalmente dicho)
  5. ¿Por qué usar trajes de baño con “gorros” y con faldita que tapase el comienzo de los muslos? (los que tenían nuestras abuelas, o nuestras madres si eran de “casa”, con copas de plástico que hacían el pecho tieso tipo picos de Europa, moda que más tarde , sin saberlo sacó Madonna ja, ja!!).
    En mi pueblo sólo había una tienda que todavía tenía semejante prenda y ponían cara de no entender nada cuando se lo pedía una jovencita en plena edad de merecer….y menos mal que un bañador duraba años porque apenas se usaba porque sólo el ir a comprarlo…
    Idem de idem con las fajas y combinaciones , muy poco normal ya en los 80 para una chica joven y que ya no se pone nadie pues no es necesario ir tan oprimida.
  6. Y los velos aún en los años 80…Y la prohibición de pantalones. ¿Sabéis porque ahora les dejan a las numes que se pongan pantalones (sueltecillos, claro)? Pues me imagino que porque las monjas están la mayoría vestida parecidas a lo que era el hábito de las numes : pelito mejor corto, faldita maxi y top holgádísimo y las podrían confundir con ellas . Lo más gracioso es que muchas monjas visitan a sus familias a menudo y seguramente duermen siempre en colchón . Para los que no lo sepan ¿Cómo se dice numeraria en chino? : chincochón (sin colchón).
  7. Por alguna razón las flores se cortaban y se ponían sobre el altar sin agua, cosa que nunca entendí , aunque quedaban muy bonitas, pues duraban poquísimo así que por pobreza no era…creo que los jarrones también les recordarían a parroquias o conventos al fundador. ¿Alguien me explica?. Por otro lado la gente laica no se pasa el día limpiando velas con un cuchillo o “purificando” pañitos (¿cómo se llamaban?)y echando después el agua en una planta, ni preparando ornamentos y casulla y poniendo el cíngulo artísticamente o con forma de M por la virgen. Vamos que estos menesteres no los hacían mis amigas normales, las que no eran de la Obra de Dios. Y luego desprecian tachando de “capillitas” a los que salen de penitentes o nazarenos en las procesiones de Semana Santa o van a la romería del Rocío. Es verdad que quizá muchos no pisan la iglesia en lo que queda de año pero cada uno tiene su forma de acercarse a Dios y no se puede juzgar.
  8. Y lo poco laico y normal que me resultaba aquello de besar el suelo por la mañana o para las preces , los brazos en cruz por la noche , o la vela al Santísimo cuando te levantaban, una del turno anterior , a las tres de la mañana para vestirte de fiesta casi con los ojos cerrados y más o menos peinarte y ponerte un colorete y aterrizar apenas un cuarto de hora después en el oratorio para hacer la genuflexión doble e intentar rezar ante la custodia expuesta con la cabeza pesada por el sueño interrumpido ….Cosas bonitas sí, pero no estoy segura que era lo mejor que yo podía hacer en este mundo por Dios, quizás la m de clausura…
  9. Términos y conceptos extraños como el paseo semanal y la excursión mensual , el silencio de la noche, el restregar sacándole brillo a los bancos del oratorio mientras que se repetían sin cesar la oración de la estampita: “Oh Dios que concediste a tu siervo Josemaría, sacerdote, gracias innumerables escogiéndole… darle un beso a una cruz negra de palo, tener que mirar primero a la virgen al entrar en un cuarto . Yo no quería mirar el cuadro descaradamente para no ser “tronco”, para no ser “beata” pero si no lo hacías te podían decir “no cuidas las miradas a la Virgen”así que ¡había que tener un “tencontén”!
    No, por lo visto no éramos “beatas “pero teníamos agujeros en las rodillas (llamados beatas) de tanto arrodillarnos y teníamos que lanzar jaculatorias todo el día y gastar las cuentas del rosario y ponernos el cilicio e intentar usar agua fría, no merendar los sábados y tal , total cosas “normalísimas” para todo cristiano de a pie.
  10. Luego estaba el almacén donde se guardaban ropa, alhajas que habían regalado los familiares a otras o que algunas numerarias habían desechado al pasar a a ser buenas profesionales o miembro de la delegación o asesoría y tener que empezar a vestir “por pobreza” a nivel Burberry o Loewe , Esta “pobreza” la justificaban con que eran prendas que duraban mucho por su calidad y había que vestir como tus iguales. Pero para las numerarias estudiantes la ropa que había era la del almacén: que te adjudicaban ya fueran o no de tu gusto o tu estilo y ya te quedaran justo bien o enorme, pues siempre que no te quedara corto o ceñido estaba “bien” y “genial” e “ideal”. Tú sabías que de haber estado en tu casa te vestirías distinto.
  11. Y para que no perdiésemos el tiempo en las tiendas y de nuevo por “pobreza” podíamos comprar en casa nuestro Colgate o Profidén o nuestro desodorante y también nuestras compresitas, porque gracias a Dios seguimos menstruando eh! (tampones nunca ví en esa tienda, nunca pregunté si se podía porque intuía la respuesta, pero eso a mí no me importaba y como la natación no era lo nuestro….). Aspirinas no se compraban porque esas se tenían que pedir y justificar a la directora….
  12. De aprovisionarnos de estas cosas y de la comida se encargaba la “gestoría” (nada de gestoría administrativa, sino mas bien un economato ya se sabe por pobreza. En todos los centros de la ciudad se comía los mismos garbanzos, las mismas sopas de sobre o se consumía la misma marca de harina….todo muy “Normal” y clónico.
    La famosa “gestoría” solía ser una oficinilla y una camioneta con numeraria incluida (siempre una numeraria alta y bien maciza que tuviera fuerza par coger cajas de naranjas o sacos de patatas y entrarlas en el centro sin la ayuda de un hombre…).
  13. Ya por último de esa normalidad de las numerarias recuerdo que aparte de las noticias y el hombre del tiempo, muy importante verlo en Inglaterra por cierto, y que además era un tipo muy divertido, era rarísimo que viésemos una película . Tenia que ser tipo “todos los públicos” pero aún así siempre estaba la nume espontánea y “graciosa “que se ponía, con muy buen espíritu ella, delante de la tele a bailar o hacer el ganso con la intención de tapar la pantalla porque el beso estaba durando ya más de un segundo….
  14. ¿Y los centros/casa de paso? , Estuve en el de Pamplona y me pareció el hotel más raro del mundo. Hubiera preferido dormir con mi familia que también estaban preocupados por la operación de colon de mi padre, que con otra gente que no se conocían de nada e intentaban hacer la oración en un oratorio frío y extraño mientras que se preocupaban por algún enfermo de la clínica o habían venido a soltar a una de sus “hermanas en la famosa cuarta planta. También pasé por otro en Madrid, que me resultó más agradable pero era como visitar a una tía mayor que nunca habías visto antes…
  15. Y las canciones: la de la pesca submarina me daba vergüenza cantarla , porque era consciente ya de que no estaba tan bien eso de acosar con el harpón….Y luego tantas otras que parecían como de militares o legionarios “Me gusta andar…..”y como era fiesta A o B o C o D (como las vitaminas) pues teníamos el típico “traje de fiesta” rosa y con lazos o con floripondios y no pegaban nada estos himnos tipo “Cara al sol con la camisa nueva….”. Una se encontraba como en un sueño o cuadro surrealista en dónde no sabía cuanto tiempo iba a durar pero sabía que no era para siempre, aparte que había ingerido una copita y había tomado algo ñam, ñam en el “resopón”, así que tocaba cantar.
  16. También me chocó siempre lo paradójico de las visitas a pobres o enfermos . Porque no se hacían por el pobre o enfermo , por cumplir una bienaventuranza sino por la amiga que iba contigo, para que se removiese y pitase o por lo menos se creyese que la Obra pensaba de esa manera en el prójimo. O sea que el viejete era utilizado, hablando en claro, pues las numes solas no iban a visitarlo nunca más. Una vez más el fin justificaba los medios. Las numes solas no se dedicaban a esos menesteres pues “para eso están las monjitas de la Caridad”…¡.faltaría más!. Nuestra vocación era otra: la de hacer pitar ¿y para qué? , ¡pues para que pitaran otros! muchos más … y ser así un día el grupo mas grande dentro de la Iglesia? para ser nosotros la Iglesia? , no sé yo ni me lo planteaba, sólo obedecía y me lo creía todo como la que cree en la cigüeña, los Reyes Magos o el Papá Noel.
  17. Por supuesto me chocaba el que hubiera centros en lugares tan caros. Por ejemplo en Londres hay centros en los dos lugares más caros que hay en el mundo por metro cuadrado: Chelsea y Notting hill y el de Chelsea ocupaba prácticamente una manzana por tener asesoría , administración y centro de estudios y estaba justo delante del Támesis. Pero no pertenecía al Opus Dei, nos repetían machaconamente, el Opus Dei no tiene posesiones sólo las obras corporativas y lo demás son sociedades educativas o algo así, este rollito no se lo que creía ni quién, pues en el fondo se llame como se llame la sociedad educativa que lo posea, es en definitiva el Opus . El dinero de donaciones de supernumerarios y cooperadores, a algunos de los cuales les sobraría pero para muchos otros con familias etc, les suponía un esfuerzo, y por supuesto procedía de numerarios y numerarias profesionales que entregaban su sueldo íntegramente por la causa, a menudo pensando que el Opus podría usar algo más para gente que de verdad lo necesitase… Pero monjas de la caridad no somos…erre que erre sí pero y las obras de misericordia??….y a una le preocupaba porque después en el juicio final: tendríamos que oir:…”Porque tuve hambre y no me distéis de comer , sed y no me distéis de beber, era peregrino y no me recogisteis; estuve desnudo y no me vestisteis: enfermo y encarcelado y no me visitasteis…”y no se puede contestar sí pero era importante tener centros acogedores, como de familias (burguesas) y normales no como conventos para atraer a las almas hacia la Obra,(claro está hacia ti, Señor, quiero decir….).
  18. Por cierto de burguesía y “buen tono”. A mi me causaba cierta risa (pero no le daba más importancia, por ser algo externo y sólo un detalle y no quería ser tiquismiquis…así que esta opinión me la guardaba) la hipercorrección que había por este tema. Siempre me pareció una cursilada lo que hacían en los centros españoles, por lo menos por la dele sevillana, que pusieran cuchillo y tenedor para tomar bizcocho, el típico” cake” pues quedaría mucho más natural tomárselo solo con los dedos y a lo más ayudarse del cuchillo para cortarlo en trozos…. También choca hasta a las supernumerarias que en los centros las chicas del servicio, ya sean de la calle como sean numerarias auxiliares siempre está llamando “señorita tal y señorita cual a las numes” de cualquier edad cuando ya eso está casi extinguido .Hasta en las familias de postín , hace ya al menos 20 años que las empleadas de hogar no hablan a los hijos de la casa de señoritos. Lo máximo señora a su jefa, pero no todas….
  19. Yo no sé vosotros, pero yo paso de tener figurillas de borricos o patitos o farolillos rojos en mi casa. Todos los salones de todos los centros que se preciaran tenían que tener estos adornos de “nuestra familia”. Nunca he visto en casa de mis tíos o primos las mismas figuritas que en la mías ni tienen mis hermanos los mismos adornos o fetiches que yo!!!. Ni las llamadas “industrias humanas” eso de dar charlas o estudiar o hacer los deberes con tu crucifijo bien alienado delante….todas, tan monas en el estudio, libros y crucecitas, todas tan” normalitas”….
  20. El colmo de lo menos normal era la mesita con paño aterciopelado de color oscuro+ lamparita que se usaba y se seguirá usando para las meditaciones de centros de los 5 continentes. De dónde sacaría el fundador esta idea de cuartito oscuro y lamparita hipnotizante??. Recuerdo la de veces que hice de “costalera” de mesita de la sacristía al oratorio, con paradas para la genuflexión y ¡ali hopp ¡, “más pasos quiero” hasta colocarla ni un centímetro más allá que donde debería estar y de vuelta al banco orgullosa de mi hazaña y aportación solidaria a la sociedad.
  21. No tengo nada en contra con el canto gregoriano en latín en los días solemnes, ahora me gusta mucho “tirarme el pegote” delante de mi familia de que sé cantar en latín, ya puede ser en Oslo en Lyon o e n Génova o cuando sale el Papa en la tele, claro que mis niñas piensan que lo aprendí en el cole, pues no conocen aún mi historial reclusivo. Pero ser católica universal y conocer el Tantum Ergo o el Ave Verum, es también para los fieles normales a los que le gusta el latín, son intelectuales etc. Pero de ahí a tener que saludarse PAX –IN AETERNUM hay un buen trecho. Eso de tener una contraseña para usar cuando no hubiera moros en las costa……tan doble vida como la de poner colchonetas de disimulo bajo la colcha de las camas-tablas.
  22. También recuerdo frecuentes viajes de Cádiz a Sevilla en tren con un sobre de correo interno, tomar taxi en Sevilla ir a la dele, soltarlo allí después del Pax etc y me despedían ipso facto con las gracias y otro paquete para emprender la vuelta inmediatamente para Cádiz . De no haber cosas poco normales dentro de esos sobres no tendría que gastarse ese tiempo y dinero en entregarlos de mano a mano. Me pregunto si ahora usan Internet para ahorrar tiempo y dinero echándole agua bendita al ordenador para espantar a los “hackers “o piratas informáticos.

Cosas aprendí, pues sí, pero unas más importantes que otras y sobre todo se podían aprender en un año sin necesidad de pasar siete. Pero yo, como todos los numerarios , lo que quería era ser buena, y Dios que lo sabe me está pagando con felicidad ese tiempo de “entrega total” que tenía más o menos sentido y le pido que me enseñe a vivir mi vida ordinaria de verdad de esposa, madre y persona normal de verdad de la manera que a él le sea agradable.

Pero eso es lo que les deseo a todos y a los que siguen siendo de esta prelatura también ; PAZ interior verdadera y si no la tienen que no tarden en ir a buscarla en el mundo real, que la vida es corta y maravillosa y el cielo es accesible a todos los hombres de buena voluntad sin necesidad ninguna de practicar precisamente estos 20 puntos!! PAZ PARA SIEMPRE, en castellano y me da igual si es “un tronco” pues es lo que me sale del corazón .



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