En el opus dei no hay sublimación espiritual

From Opus Dei info

Por Damián, 11.11.2009


En el opus dei no hay sublimación espiritual. Sublimar es transformar ciertos instintos o sentimientos primarios en una actividad moral, intelectual o socialmente aceptada. La ascética católica en los últimos dos mil años ha aportado muchos mecanismos eficaces de sublimación.

Una madre y un padre de familia tienen múltiples ocasiones de sublimar sus instintos al cuidar su prole y su familia pues en consecuencia a esas tareas los progenitores reciben una compensación moral y social. Cualquier trabajador que prospere en su puesto de trabajo y ejecute una buena carrera profesional puede sublimar sus instintos al recibir compensaciones intelectuales y sociales. Cualquier persona que se disponga durante toda su vida a socorrer a los necesitados sublimará sus instintos y se verá compensado socialmente. Los religiosos que se apartan del mundo, en su recogimiento y en su ascética peculiar subliman sus instintos porque son recompensados moralmente en su Fe, verosímilmente en su Esperanza, y reciben señales de la Divina Caridad.

Pero es muy importante resaltar que la condición necesaria para una perfecta sublimación moral es el apartamiento prolongado del mundo y el recogimiento permanente espiritual, las ascesis peculiares de cada orden religiosa son condiciones subsidiarias que ayudan formalmente al proceso de sublimación moral, pero no son su motor. El apartamiento prolongado del mundo y el recogimiento permanente hacen posible que el individuo pierda el sentido del propio yo individual y se sienta integrado en una totalidad única transcendente que le vincula con el creador. El aislamiento fugaz del mundo y el recogimiento momentáneo no causan que un individuo se sienta adicionado a lo transcendente, no origina su enlace con el creador. Así pues el individuo que busca enlazarse con la divinidad en medio del mundo debe obtener una gran carga de sublimación intelectual y social para adosarla al pequeño aporte de sublimación moral que le pueda proporcionar su vida de piedad.

Los sacerdotes diocesanos que por el mundo andan subliman sus instintos socialmente atendiendo a la parroquia en sus angustias espirituales, subliman sus instintos asistencialmente socorriendo a los más necesitados, subliman sus instintos formándose intelectualmente con libertad de pensamiento y subliman sus instintos de un modo sutilmente moral al impartir los sacramentos. Los sacerdotes diocesanos en su mezcla de sublimaciones sociales, de sublimaciones intelectuales y de sublimaciones morales suelen presentarse ante sus fieles con serenidad y bonhomía.

En el opus dei, los miembros que no son supernumerarios renuncian a obtener sublimaciones familiares, ya que además de consagrar su castidad se retiran voluntariamente de sus familias de sangre. En concreto las asociadas célibes se autotorturan sacrificando su maternidad. Por lo cual no pueden compensarse con una sublimación familiar.

En el opus dei los miembros que no son supernumerarios no prosperan en sus peculiares carreras profesionales porque son trasladados de sus puestos profesionales a nuevos destinos geográficos o son distraídos de sus quehaceres laborales por las tareas internas. Por lo cual no pueden compensarse con una sublimación socio profesional. En el opus dei las tareas internas son burocráticas, son imparticiones repetitivas de doctrinas ya elaboradas y son supervisiones tediosas de las actividades de otros miembros. Los asociados que se dedican a estos menesteres no pueden compensarse con una sublimación intelectual o social.

En el opus dei apenas hay actividades que asistan a los más necesitados de la humanidad, los colegios, los hospitales y los centros de formación son de pago riguroso. Por lo cual los socios que trabajan en ello no pueden compensarse con una sublimación socio asistencial.

En el opus dei apenas hay actividades de apartamiento prolongado del mundo y permanente recogimiento, ninguno de sus miembros puede compensarse con una sublimación moral profunda. Es por eso que la mayoría de los miembros de la obra son un amasijo inconexo de instintos desorganizados que luchan denodadamente por obtener alguna compensación mundana.

El Opus Dei si quisiera redimirse podría solicitar perdón por sus inventos devocionales y por los daños que ha ocasionado a sus miembros pasados y presentes al impedirles sublimar sus instintos con tareas piadosas naturales recogidas en la tradición cristiano católica.



Original

Personal tools