Más sobre agregados: Días de frío y abandonos

Por Nachof, 1.09.2008


El otro día expliqué mi cambio de numerario a oblato (éste hoy denominado agregado). La fecha exacta fue agosto de 1966 durante una convivencia de 15 días en el pabellón de la casa de retiros y convivencias de Molinoviejo, en Ortigosa del Monte (Segovia), finca situada debajo de la montaña conocida como "La mujer muerta". Yo no me explicaba porqué aquel cambio si un año y medio antes yo tenía vocación de numerario. Nadie me dio explicaciones claras. Unos decían que mi salud no era buena y que iba a durar pocos años. Otros lo atribuían a que yo no tenía clara mi vocación profesional de Derecho, aunque años más tarde descubrí que lo mio era el periodismo. Y claro, terminé las dos carreras. Hubo otro numerario, llamado Peluis (Pedro Luis) que también pasó a oblato a la vez que yo, pero hacia el año 1972 lo dejó, después que los de la Obra le dejaran prácticamente solo durante un arresto cuartelario en el centro de instrucción del ejército en Colmenar Viejo (Madrid)...

En Opuslibros alguien ha dicho que los agregados éramos "catetos". Pues bien, Pedro Luis era premio extraordinario fin de carrera en la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Complutense de Madrid. ¿Esto es ser "cateto"? Tenía una gran capacidad intelectual. Tocaba la guitarra. Precisamente por hacer proselitismo, siendo él alférez universitario en prácticas, le gustaba reunirse con sus subordinados y hacer una velada musical con la guitarra. Eso llegó a oidos de sus jefes militares y le arrestaron durante un tiempo. Me llegaron noticias --yo entonces pertenecía al Opus Dei-- que Peluis no recibía casi visitas de los que se autodenominaban sus hermanos del Opus Dei. Al salir del arresto, las cosas ya no eran lo mismo y decidió abandonar su entrega de agregado. Nunca estuvo en mal plan con respecto a la Obra. Sus hijos tenían los nombres de los tres arcángeles patronos de la Obra: Miguel, Rafael y Gabriel. Con el tiempo, este último pitó de numerario del Opus Dei. No sé qué habrá sido de él. Peluis fue demasiado bueno para cómo se portaron con él. Hace años que falleció.

Lo de Peluis fue una situación de frio y abandono. Le dejaron morirse a la intemperie de la vida espiritual sin prestarle ninguna compañía los que se decían su familia y sus hermanos. Así era lo que se vivía en el centro de agregados de la calle Recoletos número 5 de Madrid. Juntarnos ochenta agregados en un centro no era una situación de una casa de familia, sino de una casa que era una locura. Había un consejo local formado por Paco, Carlos y Oscar y el sacerdote era Ricardo. Éste último nos apreciaba vivamente y le gustaba ir por la calle con nosotros y entrar en un bar a tomar algo. Era una manera de darnos un poco de calor, que no lo teníamos de los otros tres directores del consejo local.

La casa de Recoletos 5 era estrecha y alargada. Tenía unos 250 metros y no contaba con una administración de mujeres de la Obra. En su lugar una señora venía a limpiar de vez en cuando. Poseía una calefacción individual que encendíamos los agregados que íbamos allí a estudiar por la mañana. He descrito lo que viví en un anterior artículo mío en Opuslibros, titulado "La pobreza del Mercedes". Por eso me remito a él. No cabe duda que pasábamos mucho frio. En alguna ocasión incluso estudiábamos con abrigo. Era una situación de frío y de abandono. Y yo lo aguantaba. Claro, nos decían que no había dinero, pero el hoy Santo Marqués de Peralta sí que lo tenía.

Uno de los primeros encargos materiales que tuve al llegar a Recoletos, 5 fue el de la biblioteca del centro. Mi predecesor en esa tarea era Luis FG, que acababa de irse de la Obra. Despues de indagar mucho me enteré que siendo oblato era un hombre muy entregado a los demás. El motivo interno que se me dio fue que se había ido pues se había enamorado de una chica. Luego supe que la joven era hija de un empresario teatral y de una actriz muy popular despues de la Guerra Civil de España. En cualquier caso, era otro abandono.

Para los que no sepáis nada de los centros de agregados, os voy a hablar del "celador", que es un agregado, con la fidelidad o incorporación definitiva ya hecha, que se encarga de recibir la confidencia o charla de otros agregados, además de dirigir el "Círculo breve" o reunion doctrinal semanal, aunque los numerarios tambien lo pueden hacer. Cuando llegué a Recoletos 5, el celador era José Luis M.G, un hombre muy simpático y bueno que era profesor adjunto en una cátedra en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicaciones, centro superior de enseñanza al que solo se puede acceder con una calificación muy alta en los estudios de Secundaria o Bachillerato.

José Luis también se fue de la Obra. Yo tenía dirección espiritual con él. Un buen día, Oscar, el secretario del consejo local, me dijo que volvía a hacer la charla con él. Una de las cosas que primero me preguntó Oscar fue qué me había dicho José Luis. Como excusa me dijo que éste se había ido a otro centro, pero cuando coincidía con otros del el centro que se me indicaba, nadie sabía nada. Eso sí tenía en mi mente un día en que mi entonces celador, delante de otros, despues de una mala salida de Paco O. o de Óscar L., despues que se fueron, nos invitó a los que estábamos con él a hacerle una corrección fraterna. Le admiro por la fortaleza con que actuó. Alguna vez he querido localizar a José Luis para recordar viejos tiempos pero no lo he conseguido. Por cierto, quien sucedió a José Luis como celador fue Mariano C, que pasados pocos años tambien se fue.

Mi encargo espiritual dentro de Recoletos 5 era asistir a un círculo de San Rafael, a cuyo frente estaba David A. Peluis y yo tambien participábamos, junto a otros que no eran de la Obra, entre los que se encontraba Ernesto A. antiguo alumno del Instituto Tajamar, obra corporativa del Opus Dei. Pues bien, Ernesto fue detenido por la policía acusado de haber preparado una bomba incendiaria para un vagón de tren, junto con otras personas a las que se acusaba de ser anarquistas. David no volvió a aparecer por Recoletos, 5. Yo fui quien le sustituyó para dar el círculo de San Rafael. Una de las primeras cosas que hice fue ir a la Dirección General de Seguridad en la Puerta del Sol de Madrid y llevar a Ernesto un bocadillo de jamón que compré. Luego supe que lcondenaron a Ernesto a 10 años de cárcel, pero salió antes. Hoy David ocupa un alto cargo en una universidad española. Por lo que se ve no era "cateto". Yo nunca colocaría etiquetas a nadie. Todo el mundo merece un respeto y no calificarle con palabras como esa.

Luis C, hoy sacerdote coadjutor del Opus Dei (agregado que se ordenó sacerdote después de cursar los estudios institucionales de Filosofía y Teología), era licenciado en Derecho por la Universidad de Sevilla y estudiaba en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. Animaba un poco la casa con sus cuadros. Recuerdo una mural reproducción suya de la imagen de la Virgen Blanca de la catedral de Toledo, junto a otro mural sobre la muralla de Ávila (no se me olvida el letrero "Hoy es siempre todavía") y una reproducción del cuadro de la Santísima Trinidad de Velázquez, obra que presidía la especie de oratorio que teníamos en el centro. Ante este último cuadro y ante el altar era donde se leía la fórmula de la renovación de los votos de pobreza, castidad y obediencia "según el espíritu del Opus Dei" y se continuaba en el entonces instituto secular hasta el siguiente 19 de marzo. Eso de los votos "según el espíritu del Opus Dei" es uno de tantos trucos como se vivían en la Obra para eludir lo que la Jerarquía de la Iglesia imponía.

Los tres primeros oblatos que se incorporaron a la Obra en el Instituto Tajamar eran, según la fecha de incorporación, Daniel (tenía cruz de palo por ser el primero de esa obra corporativa, cruz que le dio el fundador), Fernando José y Laureano. Estudiaban, respectivamente, Ciencias Económicas, Ingeniería de Telecomunicación y Periodismo. Pues bien, los tres se fueron de la Obra cuando aún pertenecían al centro Recoletos, 5. Los directores nos dijeron a los que seguíamos dentro que ellos habían cambiado de centro. Eso no fue cierto. Otro de Tajamar que tambien se fue de la Obra fue Lucio, estudiante de Ciencias Exactas. El día de San José que se fue oí en el centro que había que avisar al centro del hermano de Lucio, que tambien era agregado, para que no se fuera, pero tambien se fue al cabo de un año.

En el centro Recoletos hacía frio, interior y exterior. De vez en cuando querían calentarnos yendo a la bendición de la ermita de la Universidad de Navarra y su imagen de la Virgen que había sido bendecida por Pablo VI en el Centro ELIS del barrio del Tiburtino de Roma en los últimos meses de 1966. Tengo fotos de esos días. En alguno de mis artículos las reproduciré. No se me olvida que una de las actuaciones en el Frontón Labrit de Pamplona fue de Joaquin D, uno de los históricos cantantes de folk de España, que entonces era numerario y luego lo dejó. Fue el antecedente más inmediato de la segunda reunión de la Asociación de Amigos de la Universidad de Navarra, que tuvo lugar en septiembre-octubre de 1967. A la primera reunión de esta asociación, en noviembre de 1964, no asistí, pues aún no había pisado un centro de la Obra. Continuaré.



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