No debemos callar

From Opus Dei info

Por S.A., 21 de septiembre de 2003


Algunos dicen respecto a nuestros testimonios en esta web que aprendamos a perdonar si sufrimos y que, si no nos gusta la Obra, sigamos nuestro camino y que "no critiquemos". Yo les diría que irse no es un simple "!me voy y ya está!: ¡hala! ¡a seguir mi camino...! ¡tan alegremente...¡"

Muchos tienen heridas abiertas, sangrantes y dolorosas. Siguen su camino, cojeando, doloridos, debilitados...Otros, -como es mi caso- tienen cicatrices más o menos cerradas, -aunque no he olvidado cuán dolorosas fueron cuando aún sangraban-.

Ahora he perdonado a la Obra y a sus miembros. Ahora no siento NADA EN ABSOLUTO por la Obra, su nombre no me produce ni frío ni calor. Sin embargo, cuando miro en mi interior veo todavía esa cicatriz, cicatriz que siempre estará ahí, lo quiera o no.

Si vertiendo lo que siento y llevo dentro puedo ayudar a otra persona a sentirse mejor o, simplemente, a sentirme YO MISMO mejor, ¿por qué no lo voy a hacer?. Hasta ahora nos habían hecho sentir muy mal cuando hablábamos -con quien fuera, psicólogo, amigo, sacerdote...- sobre el Opus en la "forma no convencional".

Si ahora, con esta web, se nos ha brindado por fin la oportunidad de desahogarnos -o "descargarnos", como dicen algunos- ¿qué hay de malo en eso?. Los que tenemos heridas causadas por la institución tenemos derecho a curarlas. Si uno se siente mejor diciendo a voz en grito lo que lleva dentro -ahora que puede expresarse sin miedo- ¿por qué no lo va a hacer? ¿por qué a "algunos" no les gusta? ¿por qué a la Obra no le gusta?.

Aquí muchos hemos encontrado consuelo en nuestra soledad y asilamiento. Muchos nos hemos sentido amparados y cobijados. Muchos hemos recibido buenos consejos. Muchos hemos recuperando un humor perdido y ¡hemos reído de nuevo¡. Muchos hemos podido debatir, charlar, platicar en confianza y sin reproches. Muchos hemos descubierto que no éramos los únicos en sufrir los mismos males.

Puede que tengan razón: "no somos objetivos" pero... ¿acaso ellos lo son más?, ¿por qué? ¿Porque lo que ellos piensan conviene del Opus Dei y lo nuestro no?. Yo creo que, con santo o sin santo, con la bendición papal y sin ella, el Opus ha hecho mucho daño a mucha gente:

  • Menores con tan sólo 14 años a quienes les hacen creer que ocultar la vocación a sus padres es algo bueno y legítimo;
  • personas que se han quedado sin un duro y en la calle, que han perdido su trabajo;
  • gente a la que la Obra ha injuriado, vejado y calumniado con el único fin de hundirlas social y psicológicamente
  • gente que cortó toda relación con su familia de sangre o con antiguas amistades porque "que no convenían al Opus"; -gente que ofreció y perdió su adolescencia, su juventud o su madurez e incluso su vejez;
  • gente a la que se atormentó hasta el punto de perder el gusto a vivir y llegar incluso al suicidio;
  • sacerdotes, que no teniendo vocación, se ordenaron porque el Padre se lo pedía, (y no sigo con la lista si no, no acabo...)

Todos ellos gente que tiene todo el derecho del mundo a quejarse, a expresarse, a desahogarse, a volver a reír, a encontrar consuelo en otras personas que entienden por lo que han pasado o están pasando.

Aquí cada uno se expresa como puede, como sabe, como quiere. Si aquí se encuentran mensajes expresados con sentimiento es porque hemos dejado de ser "puro entendimiento y razón, donde el corazón y la sensibilidad no tienen lugar". Eso es prueba de que empezamos a ser nuestros auténticos YO, -no el YO que quiso modelar la Obra en nuestra pobre alma convertida en barro-.

Aquí el corazón cuenta, lo que sentimos cuenta y lo que pensamos cuenta. Todo cuenta: porque tenemos un corazón que ha vuelto a funcionar. Ya no tenemos miedo a expresar nuestras emociones. ¿Por qué acallarlas si al exteriorizarlas -dicen los entendidos- es buena terapia? En mi caso, esta web fue una terapia y creo que también lo ha sido, lo es, y lo será para muchos.

Yo creo que lo que más les duele a algunos no es cómo hablamos -en el fondo eso no importa- sino lo que decimos.

Creo, sinceramente que esta página SÍ ES FORMA DE AYUDAR Y NO SOLO A LOS DEMAS SINO A NOSOTROS MISMOS: nos ayuda a descargar el fardo, a expulsar demonios, a sacarnos espinas... Estoy con el autor de El viaje del Héroe: habla, abre la ventana, airea y quita el polvo de esa habitación interior que te da miedo. Te ayudarás y ayudarás.

La Santa Obra nos embaucó, nos usó, nos modeló, nos forjó, con violencia, con fuerza. A nosotros nos dolía, pero con confianza de niño, nos dejábamos: Por que la Obra era buena... Sin embargo, cuando la Santa Obra vio que no ya no éramos útiles, para sorpresa nuestra, nos arrojó con mayor o menor desprecio a la vera del camino, -"esas vasijas sin valor" "esas otras que hacen aguas" "aquellas otras que no se dejan modelar"...-

Y allí quedamos, en la cuneta, varados, incapaces, desorientados, perplejos, obviados, olvidados y dejados de la mano de Dios, mientras la Obra se alejaba por el camino con gran indiferencia y sin mirar atrás.

Dicen algunos que no hacemos nada bueno ya que la única "obra" que hacemos es "criticar a la Santa Institución"... Yo les respondería que nuestra única labor consiste en recoger esos trozos de nosotros mismos, -algunos ya irrecuperables, por lo castigados y despedazados, reducidos a meras motas de polvo informe- y recomponerlos en infinita soledad y aislamiento; en obligado silencio y mutismo...

...¿soledad?, ¿aislamiento?

...¿silencio?, ¿mutismo?

Nooo!!!! Ya no!!!, nunca más!!!!:

Fuimos dejados "de la mano de Dios" a la vera del camino.
Pero Dios no nos abandonó.
¿saben por qué?
Porque Dios no es la Obra.


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