Llorar

From Opus Dei info

Por Hormiguita, 6.07.2011


El detonante de este escrito fue Novaliolapena quien explica como lloró en el avión. Antes de empezar, te doy las gracias.

En 20 años, él no había llorado en el opus dei. Por lo que luego diré, es otro botón de muestra de la desviación doctrinal y humana en la institución. En mi caso, puedo decir, que lloré de desesperación una vez o dos allí dentro. También lloré -después de salir- en algunas ocasiones. Lloré por pena de mí mismo, de la experiencia que había vivido, y del resultado final. (Yo entré siendo un chico joven y sano; y salí un autentico deshecho de ser humano: diagnosticado con una neurosis depresiva y un desequilibrio emotivo). No me arrepiento de haber llorado.

No quiero hablar de mí, sino de la actitud de la obra frente a la tristeza. En el circulo breve, -considerado un “medio esencial de formación”-, la pregunta 32 condena la tristeza. Dice así: “¿Me he dejado dominar por la tristeza sin considerar que es aliada del enemigo?”

Entonces… ¿Por qué la Iglesia ensalza la tristeza, y reza pidiéndola? En el misal romano se encuentra la misa votiva: Pro Petitione Lacrymarum. En estos textos se pide a Dios la tristeza. ¿Dónde está la “aliada del enemigo”? ¿No estará en la mente unifocal del fundador?

Un verdadero contemplativo sabe que Dios ha creado las lágrimas. Nunca hay que condenar, ní atrofiar el corazón humano, de sus lágrimas. Seamos humanos. Una persona con el corazón que no llora, es menos humano y aún es menos Cristiano. Porque Cristo vino a redimir el corazón.

Cristo lloró por Lázaro, por Jerusalén, y por la dureza del corazón humano. San Pedro lloró, San Pablo lloró, la Magdalena lloró, y la Sma. Virgen lloró. Sin la tristeza, el hijo pródigo seguiría cuidando cerdos.

Los Padres de la Iglesia daban gran importancia al llanto. La compunción del corazón humano es parte de esta vida. El Padre de la Iglesia, Poemon decia: “Llorad, pues no hay otro camino”. Que importante de la tristeza! Según la tradición de la Iglesia, -porfavor tomen nota los sacerdotes del opus dei- las lágrimas son una señal de la acción del Espíritu Santo, y son una muestra visible del don de conocimiento. Viene desde la primitiva tradición cristiana. Quién no ha llorado, no ha germinado –en sí mismo- este don de conocimiento del Espíritu Santo. ¿Han tomado nota?

Esto no son opiniones mías, sino dadas por San Juan Climaco, San Gregorio Magno, Cassiano, San Gregorio Nacianceno, los Santos Padres del desierto. Y si Cristo lloró, ya esta todo dicho.

Las preguntas del circulo breve no tienen imprimatur eclesiástico. Si estalla el corazón como hizo el de Novaliolapena, es buena señal. Un socio de la obra que hace verdaderos esfuerzos por no estar triste, se está deshumanizando.

Ahora opino yo: formar a las personas diciendo que la tristeza “es aliada del enemigo” es una falsedad, una estafa espiritual, una argucia, y una bomba de relojería. La tristeza es un medio que Dios usa en algunas personas para cambiarles el rumbo. Para interiorizar y reflexionar. Hay lágrimas que siempre son buenas: las de compasión por los demás y por uno mismo, las lágrimas de amor, las lágrimas en la oración, las lágrimas del sufrimiento. Y hay lágrimas que son malas, las manipuladas por el opus dei.

Y por esto, el opus dei no pide perdón. Porque quien no llora, no siente culpa, y si no siente culpa, no se arrepiente. Y si no se arrepiente, no pide perdón.



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