La ropa sucia se lava en casa

From Opus Dei info

LA ROPA SUCIA SE LAVA EN CASA... pero no tienen jabón.

Autor: Nacho Fernández


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No tienen jabón

El pimer milagro de la vida pública de Jesucristo que nos narran los Evangelios se produjo cuando la Virgen dijo "No tienen vino" en las Bodas de Canaá. Es un hecho que fue interpretado de diversas maneras en las meditaciones y charlas que se me dieron durante el tiempo que estuve dentro del opus dei, primero como lo que se llamaba oblato y luego como agregado. Es algo que he llevado muchas veces a la oración mental. La frase "No tienen vino" me ha hecho pensar que en la única prelatura de la Iglesia Católica se le puede aplicar la de "no tienen jabón". En efecto, el fundador, el Santo Marqués de Peralta, solía decir que "los trapos sucios se lavan en casa", dando a entender que cuando "alguno de casa" --así se decía-- tiene un problema con otro lo debe resolver dentro de la institución..

Los que escribimos habitualmente en opuslibros sacamos a relucir casos que demuestran que los trapos sucios no se resolvían dentro de la obra y ahí quedaron pendientes, no porque se diera una solución contraria a lo que pensábamos, sino porque había claramente intención de no sacarlos adelante. Una vez que hemos salido del opus, ahí quedan sin resolver. Por ello, he llegado a la conclusión de que al opus dei lo que le hace falta es jabón para lavar los trapos sucios. Si son casos leves, es un jabón de tocador o de lavabo; si son graves, es que no tienen detergente; y si son muy graves o muy grandes, hace falta toda una lavandería.

Al igual que en el primer milagro de Jesucristo, hay que decirle a la Virgen, para que se dé cuenta: "No tienen jabón". El opus dei que es tan amigo de los milagros por intercesión de su fundador y ahora de don Alvaro, debe vivir el milagro de "lavar blanquísimo" los trapos sucios que tiene dentro y que no acaba de llevar a cabo. En todos los centros de la prelatura existen trapos sucios. Por ello, si sumamos los pequeños y los grandes trapos, hace falta un "milagrazo" tan grande como el que exige la Iglesia para que se autorice una beatificación o una canonización.

Hablando de "trapos sucios", en la obra se solía emplear esta expresión para que sus fieles no acudieran a la confesión con un sacerdote que no fuera de la prelatura. Se decía internamente que eran "buenos pastores de otros rebaños, pero no el buen pastor" de los de la obra, con lo que sembraban dudas sobre los demás. Incluso el presbítero con el que uno de la obra debía confesar sus pecados era el de su centro y, como mal menor, otros sacerdotes del opus, pero nunca un "sacerdote de la calle", puesto que, según su fundador, no entendían el espíritu de la institución.

En mi larga vida dentro de la obra descubrí casos de fieles del opus dei que recurrían a "sacerdotes de la calle" para lavar, sobre todo, las caídas de pureza. Esto se refiere tanto a supernumerarios como a agregados. A esta conclusión he llegado, pues a veces estabas en un templo público y descubrías a alguien conocido de la obra que se acercaba a un confesionario donde se encontraba el párroco o un sacerdote de esa Iglesia, que por supuesto no pertenecían a la sociedad sacerdotal de la santa cruz -la asociación de clérigos que también fundó el Santo Marqués de Peralta-.

Pero existen otros "trapos sucios" que también se deben confesar y que no se refieren solo al sexto mandamiento. La pertenencia a la obra durante tantos años me ha hecho ver sobre todo pecados de moral social sobre los que se pasa por encima. La moral de muchos empresarios opusinos deja mucho que desear. Entiendo que es muy grave que se recurra a un psiquiatra (a los profesores de estudios internos de psicología les gusta utilizar esta palabra con ps y no con s, pues, según ellos, refleja el alma) para solucionar problemas de vocación o de depresión, cuando la solución es bien sencilla: no utilizar ese sistema de asfixia sobre los fieles de la prelatura.

Un amigo mío y de la web me decía recientemente que conocía el caso de uno de la obra que se quedó totalmente loco y sabía de otros que lo aguantaban todo, con tal de tener un puesto y no perder privilegios. Reconocía que en el opus existen otros que han entendido bien el mensaje de amor por los demás. Otros, cuando han tenido problemas de vocación han sido llevados a un psiquiatra del opus que, inmediatamente les ha recetado un montón de pastillas que les destrozó el estómago y les produjo insomnio. Tan pronto como han dejado la obra los problemas han desaparecido. "Trapos sucios" son también los que anteriormente he presentado en mis escritos o los que aparecen frecuentemente aquí. Uno de esos casos es el de ese numerario norteamericano que estuvo en Australia, o la situación que describía Amapola u otras personas que han descrito hechos similares.

Si todos hemos querido corregir estas situaciones desde dentro y por los cauces de los directores legales, ¿por qué no se ha producido una solución? Hay que decirle al Señor "no tienen jabón", a ver si por fin la Iglesia se entera de que los hechos presentados en la web opuslibros son ciertos y no son casos excepcionales. Claro, ahora ahora mandarán a sus cancerberos que dirán que son imaginaciones, cuando en realidad ellos son instrumentos de palabrería pura que recurre a las descalificaciones. A ver si se produce "el milagro de tener jabón".

La reserva familiar

Desde que me hice de la obra primero como numerario, luego como oblato y después al cambiar la denominación de esto último como agregado siempre oí la expresión, sobre todo al fundador, que "en la obra es el sitio del mundo donde mejor se está" y donde más se nos quiere. En las películas que se contemplan en los centros puede verse al Santo Marqués como se abraza para decir esto. Esa es una frase muy bonita que puede engañar a los inocentes que no saben la realidad de las cosas de la prelatura...

Siempre había pensado que la obra era una verdadera familia, "con lazos más fuertes que los de la sangre", como decía el fundador. Pero a los pocos años me llevé una desilusión. Carmen, la hermana numeraria de un amigo mío, había pitado, pero contrajo una grave enfermedad que hizo que la enviaran a su casa a ser cuidada por sus padres. La veía que se deterioraba por momentos. Si no llegan a existir sus progenitores, no sé qué hubiera sucedido con ella. En estos momentos, al haberme cambiado de domicilio en Madrid, no se cuál es su situación. Las últimas veces que tuve noticia de ella estaba siendo cuidada por una tía suya, pues habían muerto sus padres. La gente allegada a esta familia me comentaba que casi nadie de la obra la visitaba. Pobre chica.

La enferma tenía un único hermano, también numerario, que fue ordenado sacerdote. Nunca tuve noticias de que hubiera obtenido la dispensa de la vida familiar para cuidar a su hermana, que necesitaba de ayuda, pues no se podía mover. Claro los lazos de la familia de la obra son más fuertes que los de la de sangre y por eso impiden acercarse a la familia de sangre. La última noticia que tuve del hermano es que estaba enfermo en una obra corporativa de Madrid. No sé si padecía verdaderamente una enfermedad o que tenía problemas de vocación, pues el vocabulario interior de la obra es tan críptico que con la expresión "está enfermo" no se sabe cuándo hablan de una crisis de vocación y cuándo de una enfermedad cierta. Hace años, en el vocabulario eclesiástico español se decía "se ha ido a Madrid", para referirse al caso de los sacerdotes que abandonaban su vocación, ya que en la capital de España era más fácil pasar desapercibidos. Al opus, que se siente tan laical, le ha ocurrido algo parecido a lo clerical.

No hace mucho, otro numerario con más de 40 años en la obra, tuvo un problema de depresión. Residía en un centro de numerarios, pero éstos no asumieron su enfermedad. Fue enviado a casa de su madre, ya mayor, que aún vivía para que ésta le atendiera. Claro que el fundador de la obra decía que los lazos dentro eran más fuertes que los de la familia de sangre. Qué ejemplo de caridad cristiana más bonito. Una vez restablecido, volvió al centro de numerarios que lo acogieron. No faltaría más.

Pero la familia no se reduce a eso. La familia es también la reserva económica de muchos centros. Cuando no hay dinero y no se tiene a quien acudir, inmediatamente el director de turno invita amablemente a uno de sus subordinados a dar un sablazo --como se llama en España a sacar dinero-- a sus progenitores. Y vaya si lo cumplen. Los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos y si éstos les solicitan la luna lucharán también por conseguirlo. Se de más de un caso de una madre que se ha desprendido de joyas de la familia para contribuir a hacer realidad un cáliz de oro y piedras preciosas con el que oficiar una misa en las grandes solemnidades de las principales representaciones inmobiliarias de la obra. Era una debilidad del fundador de la institución que luego han continuado los que le han sucedido.

¡Qué generosidad desprende la obra! Recuerdo haber oido en un centro al que pertenecí que rechazaran donativos de 100.000 pesetas (hoy 600 euros) de personas que poseían mucho más. Durante las campañas de captación de fondos para las obras corporativas o los centros que se proyectaban se producían expresiones como éstas que describo. Cuando he salido del opus me he dado cuenta hasta qué punto los directores eran dueños de nuestra vida y de nuestros amigos. Se sentían generosos con el trabajo y la entrega de los demás. Sin embargo, ellos entregaban poco tiempo a las personas que realmente lo necesitaban y que pertenecían, según ellos, "a su familia", que tenía "lazos más fuertes que los de la sangre". Por algo esta expresión de contradice continuamente con lo que ocurre en la realidad. Son casos de "trapos sucios que se deben lavar en casa", pero se da la circunstancia de que "no hay jabón". Por ello, pidamos al señor en esta Navidad que haya "un milagro del jabón". Muchas felicidades a todos por las próximas Navidades, para que sean realmente en familia, la de sangre, claro.

La lista de San José

Cada año, en los días inmediatamente anteriores a la festividad de San José, el 19 de marzo, en los centros de la obra, se realiza la llamada "Lista de San José", con la que los fieles de la prelatura (la única) encomiendan al Padre de Cristo en la tierra las vocaciones de aquellas personas que se pueden incorporar en los siguientes 12 meses. Se trata de una especie de examen en el que se demuestra qué personas son verdaderamente las que hacen apostolado y proselitismo...

Tras encomendarse a San José, cada uno de los de la obra que participa de un grupo propone un candidato al ya ha empezado a tratar y que quiere seguir haciéndolo durante los siguientes doce meses para que se haga de la obra. En esta Lista normalmente no se incorporan los que normalmente no reunen las condiciones previstas en la intitución para que puedan escribir la carta de incorporación. Así, quedan excluidos los que ya han sido a la obra y se han ido, los que han pertenecido durante más de dos años a una orden o congregación religiosa, o han estado en un seminario, o que hace muchos años que no practican la religión católica.

El que propone el candidato a la lista tiene que exponer sus méritos, sin que se descubran aspectos de la intimidad de la persona. En muchos casos los que participan en el acto ponen serias objeciones y, más de una vez, el proponente se ve en la obligación de presentar una persona distinta de la primitiva, pues el anterior llevaba camino de ser rechazado, a pesar de que lo había tratado con su director anteriormente. Muchas veces se recurre a uno que le "sobre" a otro de los que participan. Sin embargo, muchas veces los presentes aplican la caridad y tienen muchas tragaderas para no poner al de la obra en un brete.

Al final, se elabora la lista, que se escribe en papel blanco por uno de los presentes y se guarda en un sobre que permanece cerrado --creo que en el centro-- hasta el año siguiente. Entonces se abre la lista y se leen los anteriores candidatos. Se oyen expresiones de aprobación o aplausos cuando el candidato ha pitado.

Esta práctica de la "Lista de San José" pone de manifiesto la mayor parte de las veces que en la obra se hace poco apostolado. Incluso algunos que se apuntan el tanto de haber propuesto un candidato, lo único que hacen es incluir a uno de sus alumnos de una obra corporativa que incluso puede suceder que no trata él. Más de una vez observé esta circunstancia. Así sucede con los que trabajan en obras corporativas o labores personales. En éstas se incluyen los colegios de Fomento de Centros de Enseñanza o las Escuelas Familiares Agrarias, conocidas como EFAS, que tienen una orientación claramente del opus con directivos de la prelatura y dirección espiritual, como si realmente pertenecieran, que pertenecen.

Para que no se note mucho la falta de apostolado que se hace en la obra, sobre todo en España, que es donde vivo, en las semanas anteriores a la elaboración de esta "lista" la persona seglar que lleva la dirección espiritual del otro le va preguntando quién va a proponer, para que, al final, todo esté amarrado y no exista problema. La obra de Escrivá lleva camino de que en los únicos sitios donde obtenga "vocaciones" sean sus colegios y obras anexos o en iglesias públicas regentadas por miembros diocesanos de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz.

En opuslibros se ha publicado que el actual prelado del opus, Javier Echevarría, ha propuesto que en cada región piten 500 personas. Con lo que acabo de contar parece difícil que esto se produzca. Más de uno pensará que hace falta un milagro, pues la descristianización de España es algo patente. Si alguien se incorpora, luego es dificil que persevere. Puede ser un milagro, pero para los que hemos sufrido los métodos de la obra es más importante que se produzca el "milagro del jabón", que se quiera realmente arreglar lo que se denuncia aquí y se pongan los medios.

Películas de los años sesenta

Una de las primeras cosas que te dicen en la obra al escribir la carta para inorporarte como numerario o agregado es que, a partir de ese momento, dejas de ir a las salas de cine comercial a las que hasta tu pitaje habías acudido y, en el caso de los hombres, de salir con mujeres y, si son mujeres, dejan de salir con hombres. La justificación de todo ello, en muchos casos, es la guarda del corazón, ya que, a partir de ese momento, nuestro corazón está entregado a Dios y no existen compensaciones de ningún tipo...

En cuanto a la no asistencia a las salas cinematográficas comerciales, se justifica también por la supuesta pobreza que se vive dentro de la obra, que impide, según los directores, realizar estos "gastos superfluos". Esto contrasta con el hecho de que un conocido numerario de Madrid posee una serie de salas cinematográficas en las afueras de la capital e incluso ha sido presidente de la asociación española que engloba a los empresarios de estos locales, por lo que ha salido habitualmente en la prensa cada vez que se producía una noticia cinematográfica con relieve público.

Los que nos incorporamos a la obra en 1965 padecimos desde el primer momento la situación de no estar al día como cualquiera de nuestros compañeros que vivían en medio del mundo, por mucho que dijera el fundador de la prelatura que en medio del mundo era donde teníamos que santificarnos. En los años sesenta, los varones que se incorporaban a la obra como numerarios no iban a las salas comerciales a ver las películas que se exhibían. En su lugar acudían al centro de estudios de los numerarios --entonces en Madrid había una sola delegación y no dos como ahora--, situado en Castellana, 50 (hoy existe un banco) donde se proyectaba una película todos los domingos a las cinco de la tarde, salvo los días que tenía lugar el retiro mensual, en que se ofrecía la mortificación correspondiente.

Los oblatos (nombre anterior al de agregados) tenían como locales donde se proyectaban sus películas primero en la Glorieta de Cuatro Caminos 4, escalera 4, bajo B, y luego en el ITEP (Instituto Técnico de Enseñanzas Profesionales) en la calle Aravaca, donde durante la semana se impartían clases. En algunos casos, nos acompañaban los directores de nuestros centros. Otro local donde los agregados veían películas era el Instituto Tajamar, en el que sucedía lo mismo que en el ITEP. No había videos y las películas se proyectaban desde máquinas adecuadas de las que se encargaban dos o tres por centro. Si en el local había un centro de la obra el lugar de exhibición era una habitación que abría puertas para la comunicación y así todos podían contemplar las cintas que, en ningún caso, eran de estreno.

Lo más curioso de todo fue que para proyectar las películas los encargados se ponían en contacto con las distribuidoras cinematográficas para elegir entre dos o tres películas. Lo que voy a describir no es una película de Almodóvar, sino una realidad: antes de que los de la obra vieran las películas, éstas habían sido censuradas convenientemente, a través de realizar los correspondientes cortes en el material, con lo que se eliminaban escenas de besos o de protagonistas que aparecían en bikini, un bañador que era atrevido para los directores del entonces instituto secular. Recuerdo que los encargados tenían frascos de esmalte de uñas, para después del corte de los correspondientes fotogramas, volver a unir la cinta.

Los cortes en las películas hicieron que, al final, los responsables de las distribuidoras cinematográficas se dieran cuenta y se negaran a alquilar sus productos a lugares como los señalados anteriormente. Al comunicarte con ellos, bastaba con decir que eras de esos sitios, para que automáticamente afirmaran que a ese lugar no se prestaba o alquilaba nada. Seguro que se habían producido numerosas quejas de otras empresas que quisieron exhibir las mismas cintas y se habían encontrado con la sorpresa de trozos eliminados sin ninguna explicación.

Claro que por entonces, algunos del opus participaban de productoras cinematográficas que realizaban películas populares. Antes de irme de la obra, un sacerdote del centro por donde iba indicó que él había sido uno de los productores de la película "La ciudad no es para mí", intepretada por Paco Martínez Soria, que es una de las cintas españolas que ha tenido mayor número de espectadores a lo largo de la historia reciente. El verano anterior al de mi marcha de la obra, en 1998, vi la película "El perro del hortelano", de la directora Pilar Miró, en el Colegio Mayor Ayete de San Sebastián. Se trataba de la proyección de un video. Los cortes habían sido sustituidos por oscurecimiento de la pantalla con motivo de que se había producido un beso entre los protagonistas. El oscurecimiento había sido decidido previamente por el director y el sacerdote de la convivencia en la que participábamos.

Para el fundador de la obra, el Santo Marqués, la ropa sucia se lava en casa. Varias veces me quejé de estos hechos a los directores. No me hicieron caso. Pienso que no podemos ser tratados como niños y no se me olvida la frase del fundador "lo que daña a un niño daña a un viejo". La única explicación que se me ocurre es que, al cortar las películas, el opus dei ha vivido el criterio de que el fin justifica los medios. Por eso, al salir, he llegado a la conclusión de que "le falta jabón: de tocador, detergente de lavadora o una lavandería".

El limón exprimido

El fundador del opus dei solía decir y aconsejar a los de la institución que deseaba morir como un "limón exprimido" al que se había sacado lo último que tenía dentro. Pues bien, los que se van de la obra lo hacen exprimidos económicamente y moralmente como un limón, aunque, una vez pasado el tiempo, se recuperan. Por eso, la frase del que fue Marqués de Peralta vale también para los que nos hemos ido, ya que hemos tenido que rehacer nuestra vida para salir del hoyo en que nos había sometido tal institución...

Hago este comentario basándome en el artículo de Satur, en el que se señala la manía que tenía Escrivá por tratar el tema de la muerte. El recurría a distintos símiles y, sobre todo, había dispuesto que a la muerte de los de la obra se procurara que el testamento estuviera "atado y bien atado" a favor de las obras corporativas o los centros que domina el od. Era una prueba más del "exprimidor" al que había sometido a sus seguidores.

El "limón exprimido" se puede aplicar tanto a la gente que muere dentro de la obra como a los que nos hemos ido en vida. Se nos ha sacado todo el jugo mental, económico y moral y hemos entregado todo. Cuando nos vamos somos pobres de solemnidad, salvo que nuestros padres nos hayan invertido algo de su dinero. Afortunadamente los que nos dedicamos a trabajos en empresas de la "calle" tenemos el tiempo cotizado a la Seguridad Social. Sin embargo, el opus se ha quedado con nuestro salario mensual que ya es una elevada cifra al cabo del tiempo. En mi caso suponía cerca de los dos tercios de lo que ganaba. Eso sí cuando pedía dinero para arreglar mi casa, pues necesitaba, por ejemplo, un cambio de las conducciones de agua, se me negó siempre, aunque nunca emplearan la palabra no, pero sí medidas dilatorias, que era lo mismo. Me di cuenta que cada año el centro de numerarios hacía cambios y a mi se me negaba habitualmente. Eso era predicar con el ejemplo.

Felicito a los que hayan tenido la suerte de haberles concedido algo de lo que habían entregado. Era muy frecuente que se nos dijera que el dinero que ganábamos con nuestro trabajo no era nuestro, sino de la obra. ¿Qué diferencia había con los esclavos romanos o de la época de explotación de África? Eran como el niño egoista que piensa que todo es suyo.

La práctica habitual del opus prevé que al hacer la fidelidad o incoporación definitiva de numerarios y agregados, se haga un testamento a mano para que al morir una persona de la prelatura sus bienes familiares se destinen a una obra corporativa. En mi caso concreto se me invitó a cederlos a la Universidad de Navarra y al Instituto Tajamar de Madrid, el escaparate de la labor de agregados del opus en toda España. Se insiste que existe libertad para cederlo a cualquiera, pero se insiste que es de "buen espíritu" (para ellos) hacerlo a una obra corporativa. Pero como el testamento debe contar con unos albaceas, ellos (los directores) te dan una lista de veinte numerarios para que escojas a tres y sean ellos los que determinen el destino a tu muerte. En mi caso concreto, debo decir que los directores me invitaron a hacer un nuevo testamento actualizado al cabo del tiempo, ya que los tres posibles alabaceas fijados se habían ido de la institución de Escrivá. Uno de ellos es hoy fiscal del Tribunal Supremo de España. Nunca se me explicó que era por esa razón por la que tenía que hacerlo de nuevo. Otro día seguiré con esto del testamento.

Toda la comedia que describía Satur en su escrito es eso, comedia. Un caso concreto. Viví la experiencia de la muerte de Rafa, un numerario que se fue de la obra después de más de treinta años y que falleció cuando no había hecho un año de su marcha. Se fue a vivir con sus padres en una barriada humilde en las afueras de Madrid. Había estado dentro ese tiempo y siempre había trabajado en empresas externas, por lo que había ganado mucho dinero.

Rafa, que era muy agradable, había trabajado en una revista universitaria durante el régimen del general Franco en España. Posteriormente se incorporó al gabinete de prensa de la embajada de uno de los países más ricos de la tierra en Madrid. Ya abandonada la obra, un día contrajo una grave enfermedad que le llevó a la tumba en un fin de semana. Solo un numerario del centro fue a su entierro, que se celebró en uno de los cementerios más humildes de Madrid. Por supuesto que fue enterrado en una sepultura temporal, que queda vacía al cabo de diez años.

De la noticia de la muerte de Rafa me enteré por otros de la obra que me lo dijeron con mucho misterio. Si en el centro Lima de Madrid al que los dos pertecíamos --él como numerario y yo como agregado-- se habían enterado y solo uno había ido, indicaban poca sensibilidad. Por ello, con otros llegué a la conclusión de que aquella supuesta familia no era tal familia, sino una manera de "utilizar el limón": si te sacan jugo, vales y si no, te envían al cubo de la basura. Cuando murió mi madre --ya lo he contado otra vez--, todo el supuesto cariño que me tenían se convirtió en un vacío absoluto, tanto en el entierro como en el funeral. Ellos que se ponen tan apocalípticos, algún día Dios les pedirá cuenta de esos hechos.

Decía el fundador que "la ropa sucia se lava en casa". Los hechos como el de Rafa indican que no se han lavado, pues les falta jabón y porque no tienen ninguna intención de arreglar la situación. Ahora que tanto se hacen experimentos habrá que insistir a ver si por una vez encuentran una solución. Una puede ser que por fin de den cuenta de que los que nos vamos tenemos razón en nuestras críticas. Si se consulta una de las últimas cartas de Echevarría en la página web de la prelatura se verá que se ha puesto muy sublime hablando de la Eucaristía. Yo añado, menos hablar de la Eucaristía y más atender los dolores que padece la gente.

Encuentro después de 40 años

El 4 de mayo comencé a colaborar en opuslibros.org. Desde entonces se ha producido un gran cambio en mi vida. Estoy muy a gusto de comunicarme con tanta gente que ha vivido mis ideales y con tanta otra a la que explico cómo es la vida interna de la única prelatura personal que existe actualmente en la Iglesia Católica. Los que escribimos en esta página somos amigos de todos los que nos escriben e incluso los que aseguran que decimos mentiras. A ellos sí que les hace falta quitarse una venda de los ojos...

Una de las mayores sorpresas que he tenido desde que escribo en opuslibros es que he conectado con el compañero mío de curso que se hizo de la obra a la vez que yo a la misma hora, en el mismo día y en el mismo centro. Era el 19 de marzo de 1965. Han pasado casi cuarenta años y desde poco después de esa fecha no nos habíamos vuelto a ver, aunque éramos compañeros de la carrera de Derecho, que ahora comparto con el periodismo. Esto se ha producido el día 13 de este mes en mi casa. El, que vive en Tailandia, adelantó su venida a España en Navidades para estar conmigo, ya que, cuando esto se publique, yo me habré ido fuera de la Península Ibérica. Antes he decidido dejar constancia de este hecho.

¡Qué alegría encontrarnos de nuevo despues de cuarenta años! Él ya ha llegado a los sesenta y yo estoy a punto de cumplirlos. Los dos tenemos un poco de barriguita. En él las canas no se notan, pues se tiñe un poco el pelo, y en mi tampoco, pues me afeito diariamente el cuero cabelludo. Nos dimos un gran abrazo y empezamos a abrir nuestra alma al que teníamos delante, sabiendo que de las cosas íntimas no se iban a enterar terceros, como sucedía cuando hacíamos la charla fraterna con un laico que todas nuestras situaciones pasaban a conocimiento del consejo local (director, subdirector, secretario y sacerdote) y si lo consideraban grave, de la delegación, de la comisión y del consejo general de la obra. Hago esta aclaración del consejo local para los lectores que no son ni han sido de la obra.

Habían pasado los años, pero teníamos una base común: el haber escrito la carta al padre, entonces fundador, en el mismo día, en la misma noche, en la misma hora y en el mismo centro. No era el caso de una amistad que se había perdido, sino una amistad que, gracias a opuslibros.org, ahora era más clara y convincente. No había miedo de correcciones fraternas, como tantas veces sucedía cuando contábamos algo nuestro a otro de la obra. Había cariño y humanidad. No era una amistad mecánica, sino de carne y hueso, solo que con cuarenta años más y cerca de los sesenta. El todavía trabaja. Yo, no, pues acabo de jubilarme.

Pasamos revista a los nombres de algunos que entonces estudiaron con nosotros, rezaron y nos dijeron el primer saludo "Pax" con la respuesta "In aeternum" de nuestra vida en el opus. Muchos de los que citamos se han ido de la obra, y otros, que nos dieron el círculo de San Rafael, ahora cuando nos los encontramos por la calle miran para el cielo o para los costados, pero no nos miran a la cara. Nos considerarán "traidores" a la causa de la obra de Escrivá. Eso me ha ocurrido recientemente y lo he reflejado en estas páginas. Otros fueron ordenados sacerdotes y recientemente han conseguido la consideración de monseñor. ¿Quién le iba a decir que siendo seguidor del entonces monseñor Escrivá iba a alcanzar la consideración de monseñor? Claro que ahora lo ha conseguido con otros treinta de la obra.

Pensar que esta serie que he empezado ahora se titula "La ropa sucia se lava en casa... PERO NO TIENEN JABÓN". El yo nos fuimos porque en la obra no había calor, cariño, amistad entre la que entonces se denominaba "asociación católica internacional de fieles que se proponen vivir la santidad en el trabajo ordinario y en las cosas ordinarias de cada día". Así me lo aprendí yo de memoria para explicárselo a la gente y este es el momento que no se me ha borrado de la cabeza. El otro día, Edu titulaba aquí un artículo "Lo maravilloso de No cuidar las cosas pequeñas" Qué razón tiene. Yo las estuve cuidando durante casi 34 años y mi amigo, solo 12 años. Con la diferencia de tiempo, ahora nadie nos ha podido quitar que pasemos un buen rato juntos. Nosostros sí que "tenemos jabón" e invitamos a los que aún no se han decidido a marcharse a hacerlo, pues verán que ésta sí es la auténtica vida y no la de las rarezas que existen en la prelatura. Feliz 2005.

La conciencia de periodista

Escribo este artículo ante la invitación de Mariano, Frida y Agustina, que han invitado a los periodistas que leemos opuslibros a dar nuestra aportación. He ejercido la profesión de periodista durante más de 32 años en una conocida agencia de noticias como responsable de información religiosa y de la cultural y, algunas temporadas, me encargué de los temas que se refieren a sociedad (educación, televisión, sanidad, medio ambiente, investigación, periódicos, etc) y pienso que puedo aportar algo...

En mi actuación como periodista, siendo agregado del opus dei, puedo asegurar que lo que ha regido ha sido la conciencia de periodista, aunque habría que hacer algunas matizaciones. Desde el pasado 1 de noviembre he pasado a la situación de prejubilado.

Yo nunca recibí consignas como periodista para mi actuación en la agencia de noticias. Lo que rigió siempre fue mi conciencia y en la obra siempre se me respetó directamente en mi actuación profesional, aunque, contadas veces, se me hizo una corrección fraterna por algo que había publicado y que noté que en la obra no había gustado. Este fue el caso de la venida a Madrid de Leonardo Boff, uno de los máximos representantes de la Teología de la Liberación. Fui a la rueda de prensa con este teólogo y elaboré mi correspondiente información. Cuando llegó el momento de difundir la información, mi director, que era de la obra, me eliminó todo lo que había escrito y solo dejó dos párrafos que no aportaban nada sobre lo que se había dicho. No me gustó que se me hiciera eso, puesto que mi empresa quedaba en ridículo ante mis compañeros que consultarían mi escrito y que, por la medida tomada, no aportaba nada, cuando yo había puesto todo de mi parte.

Mensualmente, en los círculos breves (numerarios y agregados) y de estudios (supernumerarios) de la obra se suelen leer unas notas que llegan de la delegación y, a su vez, de la comisión regional y, a su vez también, del consejo general (esta denominación se ha cambiado recientemente), con unas notas sobre los temas que hay que insistir. La denominación es "intención mensual general" (para toda la obra) o "intención mensual regional" (cada país) o , muy rara vez, de la delegación. Así se indica lo que deben insistir los de la obra en su apostolado. También existe una "intención especial" de la que hablé otro día.

Por ello, no me extrañaría que la obra esté insistiendo en estos momentos en España en una defensa del matrimonio de un hombre y de una mujer y no de dos personas del mismo sexo, como pretende llevar a cabo actualmente el gobierno del Partido Socialista, o la defensa de la adopción por matrimonios heterosexuales, frente al intento gubernamental de que lo puedan hacer parejas homosexuales, bien sean gays o lesbianas. La misma línea es la que están insistiendo el Papa, diferentes responsables de la Santa Sede y la mayor parte de los obispos españoles. Ante estos casos, el periodista, que es del opus dei, aplica su conciencia formada de acuerdo con los criterios de la prelatura, que, a su vez, defiende que es la "recta doctrina" de la Iglesia Católica. Por cierto, esta actuación no está gustando mucho a gente creyente y no creyente, que entiende que se están metiendo donde no les llaman y que ya han pasado los tiempos en que la Iglesia regía muchas de las decisiones mundiales.

¿Qué haría yo si en estos momentos si fuera del opus dei? La respuesta es muy sencilla, recurriría a personas que sé que se van a manifestar a favor de las tesis de la Santa Sede y del opus dei. Eso hace que tenga un eco en la opinión pública. Una desviación se puede producir cuando, como cuenta Agustina, no te enteras bien y haces una pregunta a alguien como ella hizo al rey Leka, que se mostró a favor del divorcio en el matrimonio.

Un caso parecido al narrado por Agustina sucedió hace años en el Colegio Mayor Moncloa de Madrid, obra corporativa del opus dei, cuando fue visitado por Severo Ochoa, Premio Nobel de Medicina, hoy fallecido, y que era uno de los descubridores del ácido desoxirribonucleico (ADN). Este científico había dicho que el óvulo fecundado era un ser humano. Un espontáneo de la residencia quiso insistir en el hecho de que el aborto provocado es un asesinato, puesto que ese tema se debatía en España y le preguntó si era partidario del aborto. A ello, el incitado respondió que sí, lo que tiró por el suelo la tesis en contra de la interrupción voluntaria del embarazo. Como es normal cuando una persona participa en una conferencia de este tipo en algún centro de la obra, asisten periodistas y luego se hace una reseña. En este caso, el tiro salió por la culata, o sea, al revés.

Un dato que hay que tener en cuenta es que en la comisión regional de la obra en España existe un grupo de personas que vigilan atentamente lo que escriben los que pertenecen a la obra. Incluso existen algunos que vigilan diariamente lo que publican los medios en los que, como mi agencia de notciias, trabajábamos algunas personas pertenecientes a la prelatura. En algún momento te pueden llamar a la vicaría regional a aclarar algo o a darte unos criterios. Debo confesar que a mí eso nunca me sucedió. Puede que llamaran a algunos de mis jefes en la agencia. Uno de éstos últimos me indicó hacia 1974 o 1975 que le habían dicho algo en relación con una noticia sobre los errores doctrinales en publicaciones eclesiásticas. Se da la circunstancia de que esa noticia procedía de un estudio publicado por una empresa en la que habían participado los que luego nos llamaban al orden sobre la forma de hacer la información. Solo diré que eran dos sacerdotes llamados Fernando y Juan, que los dos era el "terror" de los exámenes internos de filosofía y teología por la dureza con que corregían los exámenes.

Es frecuente que en las reuniones de la asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal española asista algún sacerdote de la obra, que se une con los periodistas, aunque no tenga nada que aportar y sí saludar a los obispos, para un mayor acercamiento entre diócesis y prelatura. Esto hace que contemos con la presencia de estos sacerdotes en nuestras ruedas de prensa. Un día, el famoso don Honorio, que tanto dio que hablar en estas páginas el año pasado por sus intervenciones en el Colegio Mayor Aralar, me llamó privadamente la atención por una pregunta que había hecho con un poco de chispa o colmillo periodístico. ¡Que hombre más desagradable!

Mis compañeros de profesión que no son de la obra se ven sometidos habitualmente al acoso de los responsables de la oficina de información de la obra en España: antes Luis Gordon, que lo ha dejado recientemente, y ahora Manuel Garrido, que le ha sucedido, y que proviene de Torreciudad. Más de uno de mis compañeros me ha indicado que éstos suelen invitar a comer a los periodistas y, en el trascurso de la conversación, suelen dejar caer "las píldoras" de desacuerdo sobre una información en torno a la obra que han publicado. LLega a producirse una situación desagradable, debido a la agresividad dialéctica. A mi nunca me invitaron a comer. Por algo será.

El actual portavoz de la Santa Sede, Joaquín Navarro Valls, médico de profesión, ocupó un cargo destacado en la oficina de información de la prelatura en Roma. Después pasó a ser corresponsal del diario "ABC" en Roma, presidente de la Asociación de la Prensa Extranjera en Roma y, finalmente, portavoz del Vaticano. Un caso parecido es el de Juan Vicente Boo (su verdadero nombre es Juan Vicente González Boo) que fue corresponsal de mi agencia en Bruselas, luego pasó al diario "ABC" en la capital belga y en Washington y actualmente ejerce su trabajo en Roma. Antes de acceder a esos puestos era uno de los que trabajaban en la secretaría de la comisión regional de la obra en España.

Desde la secretaría de la comisión regional y de las delegaciones se suele atender a lo que se llama "apostolado de la opinión pública". Todos los responsables de aop (siglas internas) se suelen reunir una vez al año para ver cómo va esta parte de la obra. Alguna vez me felicitaron o se dijo que se había hablado muy bien. Sin embargo, nunca fui a las reuniones. En los centros también existen responsables de aop, que recortan periódicos con artículos y animan a otros a escribir artículos o cartas a los directores de los periódicos.

Pase usted primero

Una vez, un agregado del Opus Dei doctor aspiraba a una cátedra en una universidad española y competía en la correspondiente oposición por este puesto con un numerario, también del Opus Dei, junto a otros candidatos. Al final se quedaron solos los dos de la obra. El agregado fue quien obtuvo la cátedra...

Terminó la oposición y el agregado se mostró muy contento. Había obtenido en noble competencia una cátedra universitaria, lo que era una de sus máximas ilusiones profesionales desde que hizo sus estudios universitarios. Lo dijo en el centro y todos le felicitaron. Un día tuvo oportunidad de hablar con alguien de la delegación, pero la reacción no fue la misma. No les había gustado que obtuviera tal cátedra. "¿No sabes que cuando compiten un numerario y un agregado del Opus Dei por un puesto, el agregado debe ceder su puesto al numerario?", le comentaron en la delegación de la obra, a la vez que el director de turno mostraba su malestar por la circunstancia que he descrito.

Me lo narró el propio protagonista del hecho, hoy ex, poco antes de abandonar la obra. Llevaba un montón de años, más de treinta, de entrega a la institución. Fue una de mis últimas conversaciones en la institución. Era un hombre muy entregado a los demás, pero, por lo que se ve, su veteranía tenía que ceder ante un candidato que también pertenecía al Opus Dei y que, según el citado responsable de la delegación de la obra en una zona española, parecía tener mayor categoría, incluso en la vida civil.

Tal hecho me abrió los ojos. Las categorías que existen dentro de la obra no son una mera denominación para entenderse: numerarios, célibes que viven en residencia; agregados, célibes que viven con su familia o en una pensión; y supernumerarios, los que tienen vocación matrimonial, aunque luego no se casen.

La Constitución Española dice que todos somos iguales ante la Ley. Para algunos directores de la obra no parece existir esa norma, en la que está por encima el criterio de la prelatura y, por supuesto, el de un jefe de la institución fundada por el Santo Marqués de Peralta. Por lo que se ve, un agregado debe ceder el paso a un numerario, incluso en la vida civil. Por lo que se ve, los directores del opus, que dicen que respetan las normas de la nación, cuando están en privado no lo hacen. Así me explico que en algunas empresas civiles que han tenido directores numerarios del Opus Dei han cedido algunos cargos a otros numerarios, cuando existían agregados o supernumerarios que podían ocuparlos.

Lo curioso de todo es que la historia de los dos candidatos a la misma cátedra terminó siendo la misma: con el tiempo, uno y otro abandonaron el Opus Dei, primero el numerario y luego el agregado. Este último me lo dijo cuando su antiguo contrincante ya estaba fuera de la prelatura. ¿Qué hubiera pasado si el agregado le hubiera dejado paso y hubiera continuado en la obra? Señor responsable de delegación española, usted tendría ropa sucia que lavar. Mire a ver si es jabón de tocador, detergente de lavadora o jabón para toda la lavandería. Ya decía Escrivá que la ropa sucia se lava en casa, pero en este caso no había jabón. Pidamos a Dios el "milagro del jabón". A ver si la Jerarquía de la Iglesia Católica se entera.

¿Existe una norma del Opus Dei que confirme lo afirmado por el director o ayudante de la citada delegación que he narrado hoy? Se ve que la obra aplica el sistema de las castas. Si tú tienes menos categoría dentro de la Institución, prepárate a tragar todo lo que te manden. Eso sí, en nombre del deseo de santidad que tienen los que se acercan al opus con un buen fin, pero, por lo que se ve, no es tan claro para otros. Me gustaría saber si existe algún escrito que determine que hay que ceder el paso en estos casos.

Y es que en el Opus Dei existen categorías. Los supernumerarios deben ceder el paso a los agregados y éstos, a los numerarios. Lo experimenté varias veces en mi cuerpo a lo largo de mi vida en esta institución, en la que estuve no 3 o 4 años, sino casi 34, que se dice pronto. Ahora, con toda la libertad que me da estar fuera narro hechos como éste que sirven para llamar la atención e intentar que no se repitan en el futuro.

El Opus crece poco y envejece

El opus crece poco y envejece. A esa conclusión he llegado tras haber analizado los datos aportados por el Anuario Pontificio, que recoge R. en opuslibros.org en un interesante escrito publicado el 22 de diciembre de 2004, y la página oficial de la prelatura personal (la única de la Iglesia Católica, de momento), con datos sobre los sufragios y fallecidos en los dos semestres de cada año...

El Anuario Pontificio indica que en 2003 la obra contaba con 84.584 fieles (es la denominación oficial), lo que supuso un aumento de 81 personas con respecto a las cifras del año anterior (84.503), y que representa un crecimiento del 0,10 por ciento. Tan bajo crecimiento de la obra fundada por el Santo Marqués de Peralta se había producido también en 1989, en que existían 75.711 fieles, con un aumento de 76 con respecto a 1988 (75.635). Este último año también había tenido solo un crecimiento del 0,19 por ciento.

Dentro de la prelatura (solo cabe hablar de una) hay dos momentos que podemos llamar "mágicos" en cuanto al número. El primero de ellos es en 1996, se llega a superar la cantidad de los 80.000 fieles (exactamente 80.089), y la segunda es la del año de 1993, año siguiente a la beatificación del fundador, en que el Opus Dei crece un 2,57 por ciento, porcentaje nunca alcanzado desde 1984. Sin embargo, en 1994, el crecimiento pasó a ser de un 0,66 por ciento. Otros años importantes para el opus son 1998, con un crecimiento de 1.085 fieles (un 1,35 por ciento) y 1999, 1.097 (1, 34 por ciento). Para cualquier institución o familia es importantísimo crecer. Si no se producen nuevas incorporaciones, empieza a languidecer. El opus está a punto de llegar al "crecimiento cero" por utilizar una expresión de los demógrafos, que entienden que un país muere si no se produce una reposición de la población. Ahí han quedado los datos del Anuario Pontificio, en los que no se incluyen las bajas de los fieles que no desean continuar. Este es el caso mio que en 1998 decidí la auténtica vida, la de la calle, no la falsa que se vive en la prelatura de Escrivá.

La página web del Opus Dei recoge datos del boletín "Romana" sobre los sufragios y fallecimientos registrados en la prelatura y en la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, también fundada por el Santo Marqués, desde el segundo semestre de 1998, en que las bajas por fallecimiento fueron 199 fieles y 8 socios de la SS+ (así se denomina internamente la citada sociedad sacerdotal). Entre enero y junio de 1999 fallecieron 202 y 16 de la SS+, y entre julio y diciembre del mismo año, 220 fieles y 17 de la SS+, lo que hacen un total de 455 personas. En ese año, el crecimiento de la prelatura, según el Anuario Pontificio, fue de 1.097 (no se incluyen los de la SS+), dato que puede aportar algo a este análisis.

El año 2000 fallecieron 432 fieles de la prelatura y 40 de la SS+, lo que hacen un total de 472 bajas. El Anuario Pontificio cifra en 868 (no se incluyen los de la SS+) el aumento del Opus Dei. El año 2001, según "Romana" hubo 471 fallecimientos (437 fieles y 34 sacerdotes de la SS+) y la prelatura aumentó en 338 personas. "Romana" indica que los fallecimientos del año 2002 fueron 549 (507 fieles y 42 de la SS+). El Anuario Pontificio refleja que el aumento del opus en ese año fue 297 personas (sin incluir la SS+). En 2003, último año en que se disponen datos totales de la prelatura, hubo 558 fallecimientos (526 fieles y 32 de la SS+) y la cifra aportada por el Anuario Pontificio es un aumento de 81 fieles. No me extraña que al actual prelado, Javier Echevarría haya propuesto que piten (se hagan de la obra) 500 personas. El proyecto es ambicioso. ¿Está España para alcanzar esa cifra? Creo que no.

Desde los primeros datos aportados por "Romana", podemos observar que en 1999 fallecieron 455 personas relacionadas con el Opus Dei (422 fieles y 33 sacerdotes de la SS+) . Pues bien, en menos de cinco años ha aumentado en 100 el número de fallecimientos, al ser 558 en 2003. La explicación es muy sencilla, el Opus Dei crece poco y envejece.

Los Reyes Magos

El Evangelio de San Mateo nos describe la historia de los Reyes Magos que, siguiendo la estrella, visitaron a Jesús. El Rey Herodes les interrogó y les pidió que le informasen. El texto del evangelista nos habla que "advertidos en sueños de no volver a Herodes, se tornaron a su tierra por otro camino". Pues bien, en la obra se suele hablar de que cada uno ha visto su estrella, su vocación Nosotros hemos sido de la Obra y hemos querido seguir a Jesús a través de lo que nos presentaban como único camino. Podemos tener un día al año en el que se recuerde en todos los países lo que pasamos dentro de la institución fundada por el Santo Marqués de Peralta, que no ha sido Herodes que mató a los Santos Inocentes, pero que sí nos hizo sufrir. Por eso propongo que el 6 de enero sea nuestra fiesta anual, pues los Reyes Magos nos hicieron aprender...

Felipe, un ex agregado de Venezuela, me ha propuesto que ese día del recuerdo de los ex numerarios/as, ex agregados/as y ex supernumerarios/as sea el de los Santos Inocentes. Me parece mejor el de los Reyes Magos, puesto que hemos tenido al Señor, le hemos ofrecido todos nuestros mejores dones y luego "advertidos en sueños", se nos han abierto los ojos sobre lo que había dentro y hemos vuelto a nuestra tierra --a nuestra verdadera familia-- por otro camino.

Vuelvo a insistir. No considero a los directores de la obra como Herodes, pero, tras leer opuslibros y los libros de Alberto Moncada, María del Carmen Tapia, María Angustias Moreno, Ana Azanza, Isabel de Armas y otros (ver Libros silenciados) y teniendo en cuenta nuestra propia experiencia, hemos llegado a la conclusión de que la obra de Escrivá no es el "camino de la felicidad" que habíamos soñado, y, por ello, nos hemos ido. A mi me costó casi 34 años abrir los ojos y tomar la decisión de irme. Me gustaría que esta idea de establecer un día internacional en recuerdo de los ex numerarios/as, ex agregados/as y ex supernumerarios/as sea comentada por otros que siguen estas páginas. En mi opinón, el día más idóneo es el de los Reyes Magos.

Al preparar este artículo, he leído textos de "Hablar con Dios", (Ediciones Palabra 1986) del sacerdote numerario Francisco Fernández Carvajal, especie del Libro de Meditaciones de los centros de la obra, que al comentar este hecho, no habla de las intenciones de Herodes. Comenta este libro que "despues, obedeciendo a la voz de un angel, los Magos regresaron a su país por otro camino", citando al Evangelista. Añade: "¡Qué transparente han debido tener el alma estos hombres hasta el fin de sus días por haber visto al Niño y a su Madre!". Nosotros sí que la hemos tenido transparente y por eso nos hemos ido.

Flanpan suele presentar sus "Perlas en la red". Aquí va una. He citado expresamente la edición de 1986 del libro "Hablar con Dios". En el penúltimo párrafo de la meditación dice lo siguiente: "Pidámosle también a la Madre de Dios, que es nuestra Madre, que nos prepare el camino que lleva al amor pleno: 'Cor Mariae Dulcissimum, iter para tutum' Su dulce corazón conoce el sendero más seguro para encontrar a Cristo". A diferencia de otras ocasiones en que cita ampliamente al fundador de Opus Dei, Fernández Carvajal se olvida de citarle. "Cor Mariae Ducissimum, iter para tutum" fue la jaculatoria que utilizábamos los que entonces éramos de la obra para pedir a Dios y a la Virgen para que dejara de ser instituto secular y se convirtiera en prelatura. Así, un libro que podía ser comprado por gente de la calle, aunque los adquirían mayormente los del opus, incorporaba algo en favor de la llamada "intención especial", que no se nos reveló con todo detalle a los seguidores de Escrivá hasta que fue aprobada por la Santa Sede. Era una manera de meter en el cerebro de los lectores esta jacularia.

Pasado un poco de tiempo, dentro de la obra, se nos aconsejó una nueva jaculatoria que sustituyera al "iter para tutum" (prepara el camino seguro) por la de "iter serva tutum" (conserva el camino seguro). Para mí que en las "altas esferas" de la obra existía miedo de que se perdiera lo conseguido en 1982, a través de la bula "Ut Sit". Ha pasado tiempo, la fundación de Escrivá es la única prelatura. ¿La Santa Sede aprobará otras prelaturas?

La carcajada del sindicalista

Algunos de la obra aseguran firmemente que en la obra existen numerosos sindicalistas y también personas humildes que han descubierto que Dios también podía estar entre "los pucheros del sindicalismo", cambiando un poco la frase de Santa Teresa. La supuesta afiliación de los fieles de la prelatura (la única de la Iglesia Católica) a sindicatos se reduce a unos pocos, a los que no pertenecen a la izquierda política. Así, en España, los de la obra no pertenecen ninguno a la Unión General de Trabajadores (UGT), vinculada al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), ni a Comisiones Obreras (CC.OO), relacionado con el Partido Comunista y con Izquierda Unida...

En cambio, en escasísimo número sí pertenecen al sindicato agrario Jóvenes Agricultores (ahora unido con otro sindicato), fundado por Felipe González de Canales, agregado del od y fundador también con el numerario Joaquín Herreros, de las Escuelas Familiares Agrarias (EFAs), y a la Unión Sindical Obrera, con José Luis Fernández Santillana, secretario de Enseñanza.

Dije a un amigo mío de UGT que un seguidor de Escrivá respondía a un artículo mío sobre la relación de la obra con la gente humilde. Aseguraba mi "replicante" que en la prelatura había numerosos sindicalistas. A mi consulta mi amigo ugetista se echó una buena carcajada. Tenía toda la razón. En los más de 30 años que permanecí dentro de la obra del Santo Marqués jamás me enteré de numerarios, agregados o supernumerarios que pertenecieran a UGT o CC.OO y a la vez fueran del opus.

Lo que sí se es el caso de un agregado de León --no se si es ahora ex, pero llevaba camino de serlo-- que vive en Barcelona, y que, para escribir la carta al padre debió romper sus carnés de afiliado al Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y a la Unión General de Trabajadores (UGT). Supongo que habrá otros muchos casos que podrán reafirmarlo. En el último centro donde estuve, el de Amaniel, en la calle Federico Rubio i Gali de Madrid, la mayoría de los restantes agregados, con pensamiento de partidos de derechas, se reían de él. Este es el obrerismo que se vive en el opus. Supongo que este agregado de León, vuelvo a insistir que no se si es ex puesto que se fue a Barcelona, se habrá arrepentido del paso dado. El vivía en una residencia de agregados en la calle Leñeros de Madrid, y pienso que no estaba a gusto viviendo en esa compañía y en esas circunstancias que hacían que la residencia fuera un poco leonera o como un colegio infantil.

El mismo que respondió a mi artículo me decía que en la obra había muchos carpinteros. Como se enteren en la sede central de Roma de que hay muchos carpinteros van a preguntar por ellos y, a partir de ahora, se dedican a hacer tallas o puertas maravillosas para contribuir al "buen gusto" (?) de Villa Tevere, la sede central de la prelatura. En mi estancia en el opus dei solo supe de un carpintero que perteneció a la obra: Pedro, un agregado (entonces oblato) segoviano que trabajó en Molinoviejo, pero que se fue de la obra a los cinco años de pedir la admisión.

A los de la obra se nos solía decir que había que estar "abiertos en abanico". Aunque su fundador decía que todas las realidades humanas podían ser santificadas, esta del sindicalismo, muy pocos de sus fieles la han entendido. Los que nos hemos movido en ese ambiente --no llegué a estar afiliado-- hemos sido objeto frecuente de bromas y burlas por nuestra actividad. Por otra parte, yo hacía información religiosa. En algunos centros no se podía hablar de mi trabajo, pues el tonto de turno no me dejaba. El tonto no era normalmente el director sino otro agregado. Había algunos directores que tampoco lo entendían. Ese "abiertos en abanico" existe poco dentro de la obra. Muchos agregados se concentran en obras corporativas y en labores personales, que también son opusinas por mucho que puntualicen que solo la dirección espiritual es del opus dei. Cada uno ha de seguir el camino profesional que desee, pero no tengo claro que esa realidad en el opus se viva en el campo sindical. Con esa manera de pensar van constituyendo ghettos.

Cuando llegaba a las convivencias anuales --en los meses de julio y agosto-- notaba que aquello era un termómetro. Indicaba el pluralismo que se vivía dentro del opus dei. La mayoría de los asistentes impartían clases en obras corporativas o en labores personales (un ejemplo son los colegios de Fomento de Centros de Enseñanza). Una exigua minoría nos dedicábamos a otras actividades. No hay que olvidar que, dentro de la obra, la enseñanza es uno de los campos preferidos que se promueve. También se promueve el periodismo, pero sin tanto éxito. No obstante algunos nos hemos dedicado. Donde no existe practicamente nadie de la obra es en el campo sindical.

Supongo que los numerarios, a los que se exige tanto dinero --de buena me salvé-- no estarán para dedicarse al campo sindical. No he conocido tampoco a ninguno en mi larga vida en esta institución. He tenido mucha relación con el mundo de San Gabriel (los supernumerarios). Jamás he conocido a nadie que se dedique el campo sindical. ¡Que abiertos en abanico están los del opus dei! ( ?). Al dejar de pertenecer al opus le dije a uno de los directores que me parecía que dentro de ella había mucho facha. El me respondió: "En la obra somos pluralistas y respetamos". Ya lo veo.

Fábrica de canonizaciones

El Opus Dei lleva camino de convertirse en una fábrica de canonizaciones. No solo abre causas de beatificación y canonización de sus fieles, sino que también ayuda a sacar adelante otros procesos de las virtudes de personalidades eclesiásticas y fieles católicos que tuvieron que ver con la prelatura fundada por el Santo Marqués de Peralta. Al examinar "Romana", el boletín oficial de la obra, cualquier persona observa que está gastando mucho dinero y tiempo --eso es lo que cuestan-- en abrir procesos de beatificación y canonización de sus fieles...

Cuando yo pedí la admisión en el Opus Dei en marzo de 1965, los procesos de beatificación y canonización que promovía entonces eran los del ingeniero argentino Isidoro Zorzano, antiguo compañero de estudios del fundador y el segundo de los hombres de la obra, y Monserrat Grasses, una joven chica de Barcelona. Ahora lo que busca la prelatura es lo que podemos llamar "una base de santos", como otras instituciones de la Iglesia Católica que tienen mucha más antigüedad. Claro que hay que añadir la novedad que algunos son laicos y, de éstos, algunos están casados, lo que no es frecuente en el santoral de la Iglesia Católica.

Cuando me hice de la obra, además de Isidoro y de Montse, nombres utilizados internamente, alguna vez se nos hablaba de Bartolomé Lloréns, un poeta fallecido y que se había convertido a Dios, tras haber frecuentado ambientes alejados de la vida religiosa católica, y de Juan Carlos, un joven de Oviedo, alumno de la obra coporativa 'Peñavera', que entonces se dedicaba a la atención de gentes poco pudientes y a la atención de agregados (entonces oblatos). No tengo noticia que de estos dos casos la obra haya abierto proceso de beatificación y canonización sobre la heroicidad de su vida y su virtudes. Estas eran las "glorias" camino de los altares con las que contaba el entonces instituto secular.

Además de los procesos de beatificación y canonización de Isidoro y Montse, que se encuentran paralizados a nivel diocesano en Madrid y Barcelona, la obra, según informa 'Romana', tiene abiertos los procesos de beatificación y canonización de monseñor Alvaro del Portillo, primer obispo prelado y primer sucesor del fundador; el doctor Ernesto Cofiño, en Guatemala en 2000; Guadalupe Ortiz de Landazuri, fallecida en 1975, cuyo proceso se abrió en 2001; el doctor Eduardo Ortiz de Landázuri, casado y padre de familia, hermano de la anterior; y Toni Zweifel, cuyo proceso está abierto en Zurich (Suiza). Tengo constancia que la obra apoya también el proceso de beatificación de la niña madrileña Alexia González-Barros, fallecida en la Clínica Universitaris de Navarra en 1985 y ha asesorado a las religiosas de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote en los trabajos para promover la beatificación y canonización de su fundador y arzobispo de Valencia, monseñor José María García Lahiguera, confesor que fue de Josemaría Escrivá de Balaguer, fundador del Opus Dei.

Un caso curioso que recoge "Romana", en su boletín de julio-diciembre de 1999, es una mesa redonda en Barbastro (Huesca), con motivo del centenario del nacimiento de Carmen Escrivá de Balaguer, hermana del fundador del Opus Dei y que dentro de la obra se la considera como fundamental para el desarrollo de la labor con las mujeres de la obra. En el acto cultural intervinieron la doctora Ana Sastre, autora de una biografía del fundador; la periodista Pilar Cambra, y Margarita Valenzuela. A este paso, si se conmemora el centenario de su nacimiento, los responsables de la prelatura también promueven su proceso de beatificación y canonización, con lo que, dentro de la obra, no solo estarán camino de los altares los hermanos Ortiz de Landázuri, además del fundador que ya está en los altares, y su hermana Carmen, que no se confesaba con sacerdotes de la obra..

Este es solo el inicio de lo que se avecina en el mundo de la obra. Recuerdo que cuando el proceso de beatificación y canonización del fundador, los directores llamaron a Roma a una serie de numerarios para que trabajaran en la parte informática del mencionado proceso. Según se nos comentó internamente, esta importante labor hizo que fuera uno de los factores que intervinieron en que fuera tan rápida primero la beatificacióin y posteriormente la canonización. También intervino la experiencia del agustino padre Rafael Pérez (hoy fallecido), que llevó la parte del proceso, y que hizo que se acelerara en determinados momentos. Hay que contar también con el hecho de que la Santa Sede reconociera "lo sobrenatural" en las dos curaciones milagrosas que se produjeron: una monja Carmelita de la Caridad de San Lorenzo de El Escorial (Madrid) y un médico de Badajoz.

Hace pocos días en opuslibros.org, Eutimio dedicaba una carta a Jacinto Choza y la humildad colectiva. Pues bien, en la parte final decía: "Hoy me ha sorprendido un párrafo del libro "Isabel la católica" de Luis Suárez (aconsejo enormemente tanto éste como el resto de libros de Suárez). Está hablando de Fray Hernando de Talavera, Jerónimo que fue confesor y consejero de Isabel I. Comenta Luis Suárez: "La orden jerónima, en un externo de humildad, se prohibió a sí misma promover causas de canonización para sus miembros". Esto es humildad colectiva, creo". Hasta ahí la aportación de Eutimio.

Luis Suárez Fernández es catedrático de universidad y pertenece como miembro a la Real Academia de la Historia de España. Goza de un gran prestigio y es un gran especialista en temas como los Reyes Católicos, la Edad Media y la época del General Franco, hasta el punto de que es el único historiador al que la familia del anterior Jefe de Estado de España ha permitido el acceso a sus archivos privados. Es supernumerario del Opus Dei (creo que sigue siéndolo). Lo que choca en todo ese asunto es que la obra de Escrivá se haya lanzado a promover procesos de beatificación y canonización y un seguidor suyo, que goza de gran prestigio, comenta: "La orden jerónima, en un externo de humildad, se prohibió a sí misma promover causas de canonización para sus miembros". Me parece muy acertado el comentario de Eutimio, quien asegura que es un caso de "humildad colectiva", frase en la que se insiste mucho dentro del opus, pero que se ve que está muy alejada de la línea que sigue esta institución a cuyo frente figura monseñor Javier Echevarría.

Natalidad para los demás

En el opus existe una costumbre, no escrita en ningún sitio, por la que numerarios y agregados se meten en la vida de los demás y les preguntan por su número de hijos. Algunos supernumerarios, sobre todo los muy integrados en la prelatura, también hacen esta pregunta a las personas que acaban de conocer, sin tener en cuenta que el número de hijos es algo sobre lo que debe decidir la pareja --hombre y mujer-- y no un señor que no forma parte del matrimonio y que, en muchos casos, ignora las circunstancias de la persona que tiene delante. Como las preguntas se hacen muchas veces delante de otras personas, algunas de ellas también de la obra, provocan situaciones delicadas, debido a que la persona a la que se dirigen no quiere dar una mala contestación ni provocar choques. Es una práctica que se puede denominar "Natalidad para los demás"...

Pero los casos más delicados se provocan sobre todo por parte de los célibes de la obra (numerarios y agregados). Un amigo me comentó que conoció a un director de la obra en España, a través de otro fiel de la prelatura. La conversación se desarrollaba en términos de cordialidad hasta que llegó el momento en que el directivo del opus le interrogó sobre el número de hijos, a lo que mi amigo respondió que dos. Ante eso, el director, como es habitual, respondió: "¿No son pocos?" Nadie le llamaba a meterse en ese entierro (así dicen en España), sobre todo porque era la primera vez que se veían y no existía la suficiente confianza como para indagar en ese campo. Luego he oido otros casos parecidos y he llegado a la conclusión que eso no es manera de tratar a la gente.

Al comentarme estos hechos mi amigo decía: "¿Cómo se atrevía a preguntarme eso, cuando él es célibe?" Me confesó que sintió ganas de responder al director de la obra que por qué el no se animaba, se casaba y así contribuía a que existiera un mayor número de cristianos en la sociedad. Para mi que tenía toda la razón, porque entre marido y mujer --si empleamos los términos que utiliza la Iglesia Catóilica-- nadie se debe meter. Es un asunto muy delicado. También lo es cuando un supernumerario de la obra, que puede tener seis o más hijos, pregunta a otro que acaba de conocer sobre la "política" de natalidad que existe en su casa.

No hace mucho me encontré a otro amigo mío, que había trabajado en una empresa de la que es dueño un supernumerario del opus Dei, ya veterano, padre de seis hijos. Un día estuvieron los dos charlando y el empresario preguntó a su empleado por el número de hijos. Este último respondió que dos. En vista de ello, el supernumerario, como es habitual, le animó a tener más hijos. El trabajador le dijo: "Yo tendré más hijos cuando usted me aumente el sueldo, pues con lo que tengo no puedo sacar adelante a una mujer y a más de dos hijos". La respuesta fue contundente. Eso es lo que me parece No creo que el empresario vuelva a intentar de nuevo una cosa así. Como todo cabe en la vida, hasta puede volver a intentarlo.

Se de un matrimonio que se hicieron del opus Dei cuando tenían una edad cercana a los cuarenta y cinco años. Poco después él y su mujer se animaban a tener un nuevo hijo. Hacía ya muchos años que había nacido el último. Era un hijo nacido como consecuencia de que ambos se habían hecho de la obra. Pues bien, el niño que vino al mundo padecía el síndrome de Down. En un principio ambos lo aceptaron como una cruz que tenían que llevar, lo que es una reacción sobrenatural. No obstante, pasado el tiempo, se han dado cuenta que, si bien es un hijo suyo, la carga es un poco pesada y se hace difícil llevarla con alegría. A él se le amargó el carácter que tenía cuando se animó a ser padre de un nuevo niño. Es un caso de infelicidad.

El fundador de la obra, el Santo Marqués de Peralta, solía decir, siguiendo un dicho castellano, que cada niño venía al mundo con un pan debajo del brazo. Esto no siempre es así. Muchos supernumerarios del opus saben de las dificultades que supone que nazcan nuevos hijos. No siempre existen familiares (fundamentalmente abuelos) que están dispuestos a compartir esa carga de sacar adelante a los niños que vienen. Por lo tanto, muchas veces no se trata de que traigan un pan debajo del brazo, sino de que, con toda la cara, los supernumerarios dejan sus hijos al cuidado de otras personas, que se ven casi obligadas por los requerimientos de los padres. Así, una supernumeraria se puede estar en un curso de retiro o en una convivencia, incluso con algún menor de edad, mientras los niños que han quedado atrás no reciben la educación adecuada de sus padres.

En estos días se está recordando en España que la educación religiosa de los hijos es un derecho de los padres. Estoy de acuerdo. Pero estas personas que siguen la política de que trabajen los demás están descuidando un deber fundamental, que es dar la formación adecuada a sus hijos. De nada sirven los ejemplos que nos presentan las revistas relacionadas con el opus Dei en que unos padres tienen ocho hijos y cada uno de ellos tienen un encargo dentro de la casa, por lo que es más fácil salir adelante. Esas son excepciones. Nunca es la regla general. Cuando todavía era de la obra, un supernumerario me comentó que él, que tenía un sueldo muy alto, no podía llevar a sus ocho hijos a colegios que son obras corporativas o a labores personales, como son los colegios de la sociedad Fomento de Centros de Enseñanza, en la que se dice que la dirección espiritual es del opus Dei. Este supernumerario, casado con una supernumeraria, señalaba que eran centros escolares caros y que él no tenía dinero para pagar el recibo mensual de sus hijos en los colegios. Como consecuencia de ello había optado por mandar a los suyos a colegios públicos y darles la formación religiosa a sus hijos en el propio hogar.

Si últimamente el opus Dei se nutre fundamentalmente de las vocaciones que surgen de países nuevos y de las que nacen de los hogares de supernumerarios, es lógico que insista en que los supernumerarios tengan muchos hijos. Va en ello el futuro de la prelatura. Sin embargo, pienso que no es tan fácil la situación. Muchos niños que son hijos de supernumerarios crecen en una burbuja aislados del mundo. Tan pronto como llegan a la universidad o se relacionan con otros de su edad descubren que en el mundo existen muchas cosas reales que merece la pena vivir, sin descuidar por ello la doctrina de la Iglesia. De este modo, tan pronto como entran en contacto con la civilización pierden la relación con la estructura que les había sostenido y abandonan la obra.

Un negocio redondo

En estos días la página web oficial de la prelatura nos ha informado que ha sido presentada la "Biblia de Navarra" después de 33 años de trabajo, gracias al trabajo de más de 20 personas. Se trata de una edición traducida directamente de los idiomas originales, hebreo, arameo y griego. La versión oficial de la presentación en la Asociación de la Prensa de Madrid está tomada del periódico dedicado fundamentalmente a la economía "Gaceta de los Negocios", medio de prensa uno de cuyos principales dueños es el periodista Juan Pablo Villanueva, numerario del Opus Dei. Existe en este medio informativo un buen número de trabajadores vinculados a la prelatura (la única personal que existe). Es esta Biblia un caso más de los negocios que hace el Opus Dei a través de sus publicaciones...

Es frecuente que el Opus Dei utilice nombres en sus libros que puedan sonar para referirse a ellos. Es conocida la "Biblia de Jerusalén", pero durante mi estancia en la prelatura durante 34 años se me comunicó frecuentemente que solo era válida para los estudios internos y para la lectura del Evangelio la edición anterior a 1970 de Nacar-Colunga. De las demás versiones de la Palabra de Dios se mostraba mucha desconfianza. En charlas internas de formación se nos comentó a los que pertenecíamos a la obra que había malas traducciones de las Sagradas Escrituras, tanto del Antiguo como de Nuevo Testamento. De ahí que se tratara de atajar las "herejías" que supuestamente detectaban el Santo Marqués de Peralta y los suyos, y que provocaban desasosiego en el futuro santo. En los años en que comenzó a editarse la "Biblia de Navarra" eran frecuentes las denuncias de Escrivá. Incluso llegó a decir que cuando la Jerarquía de la Iglesia Católica había suprimido el índice de libros prohibidos, el fundador levantaba el de su mano para insistir que no se podía leer cualquier libro pues podía hacer daño a las almas de los fieles. Ese era el cariño que demostraba a la Iglesia y su jerarquía este señor que se presentaba como un abanderado de la ortodoxia religiosa.

Junto con una labor de investigación de esas personas, la "Biblia de Navarra" es un negocio redondo para el Opus Dei. No solo vigila la ortodoxia, sino que además hace muy rentable una colección de libros como éstos, que son difíciles de vender en el mercado. Como miembro del opus se me aconsejó vivamente que comprara esta versión, que se vendía tomo a tomo, pero no como hacen los demás editores, con los cuatro Evangelios, las cartas de los Apóstoles y el Apocalipsis, juntos y en otro tomo el Antiguo Testamento. Todos los que pertenecíamos a la obra debíamos comprarla. Así el trabajo de los especialistas de Navarra resultaba rentable. ¿Cuánto dinero se han gastado los actuales fieles de la prelatura en esta publicación? Los directores han sido unos adelantados en los coleccionables. Ahora, por si habían gastado poco, invitan a comprar la edición completa.

Como es de suponer, todos los centros del Opus Dei, los apeaderos (casas que se utilizan para realizar las labores propias de la prelatura y que no están habitadas) y las casas de retiros cuentan con ediciones repetidas de cada uno de los tomos de los que se compone este coleccionable, que no se vendía a un precio económico, sino al de los demás tomos de espiritualidad. Algún amigo me comentó que su director le había dicho que comprara estas obras de la "Biblia de Navarra". A diferencia de los restantes libros, tanto civiles como religiosos, que, para adquirirlos, había que consultar, el permiso de compra se adquiría instantáneamente. No solo se favorece guardar la traducción que ellos hacen de la Biblia, sino que también hacen negocio.

Por la época que empezó a publicarse la ahora llamada "Biblia de Navarra" sucedió, dentro de la Conferencia Episcopal Española, una anécdota que protagonizó el entonces obispo de Orihuela-Alicante, monseñor Pablo Barrachina, uno de los obispos más ortodoxos de aquellos tiempos y que defendía la confesionalidad católica del Estado español. En la asamblea plenaria episcopal se planteó un problema con una interpretación de una traducción bíblica. Don Pablo, que era simpatizante de la obra y tenía como secretario particular un sacerdote de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, dijo que no estaba de acuerdo. Los obispos españoles reunidos analizaron la versión presentada por este monseñor y la de otro obispo. Al final decidieron que la interpretación más correcta era la de los teólogos y traductores de Navarra. Ello significó un buen tanto para el defensor alicantino.

No solo eso hacían los del Opus Dei. A más de uno de sus seguidores se le encomendó la terea de vender un número de ejemplares de la "Biblia de Navarra": Por pertenecer a la prelatura o al entonces instituto secular, los del opus no cobraban nada por ese trabajo. Más negocio redondo. Está claro que la parte económica entre los seguidores del Santo Marqués es algo que se cuida especialmente. No solo dan sablazos (piden fuertes cantidades) a los demás para construir un colegio o una casa de retiros, sino que también les sacan dinero para contribuir a los gastos de este coleccionable. No he querido saber el coste que tendrá la edición completa. Seguro que hasta dicen que tienen una versión más barata a "precios reducidos". Ese sistema se ha utilizado más de una vez.

El mismo sistema que se ha utilizado con la "Biblia de Navarra" se utilizó con las distintas ediciones de "Camino" y de "Conversaciones con monseñor Escrivá de Balaguer". Este último volumen era una colección de entrevistas realizadas por distintos periodistas en periódicos nacionales y extranjeros. El día en que aparecían las declaraciones se comunicaban inmediatamente a los opusinos para que las difundieran, con lo que los diarios y revistas ganaban dinero. Por si luego había poco, aparecían en "Conversaciones", el volumen que registró un elevado número de ventas. Un trabajador de Editorial Rialp, donde durante mucho tiempo se publicaron la mayor parte de los escritos de Escrivá, me comentó, sin saber que yo era de la obra, que este fundador aportaba mucho dinero a la empresa.

Recuerdo también por esa época que las homilías de Escrivá se vendían en España como folletos en la colección "Mundo Cristiano". Conservo más de uno de esos ejemplares, que luego eran vendidos por Editorial Rialp con cubiertas de cartón y con una cinta para separar las páginas y saber dónde se había terminado de leer. Esta colección estaba dirigida por el sacerdote numerario del Opus Dei Jesús Urtega, autor del libro "El valor divino de lo humano", un 'best seller' de espiritualidad en los años cincuenta y sesenta que aún se sigue leyendo, cuando su autor ya cuenta con muchos años. Por cierto, este clérigo también intervino en Televisión Española, dentro de los programas asignados a la Conferencia Episcopal, cuando su máximo responsable era monseñor José Guerra Campos, uno de los obispos más guardianes de la ortoxia. Luego Urteaga publicó un libro con sus intervenciones televisivas que se titulaba "Siempre alegres". Otro ejemplo de sacar provecho.

El sacerdote feo

Días pasados se celebró en la Basílica Pontificia de San Miguel de Madrid el acto de apertura del proceso de beatificación y canonización de José María Hernández de Garnica, uno de los primeros hombres que se incorporaron al Opus Dei y que, dentro de la Prelatura, aunque ahora se le da mucha importancia, siempre estuvo eclipsado por la figura del fundador, el Santo Marqués de Peralta...

Desde que llegué a la obra, una de las cosas que se me dijo fue que don José María Hernández de Garnica fue uno de los tres primeros sacerdotes numerarios del Opus Dei -los otros fueron Don Álvaro del Portillo y don José Luis Múzquiz- y el que primero se encargó de las mujeres de la primero asociación apostólica de fieles, luego instituto secular y finalmente prelatura. También se recordaba su origen de familia adinerada en los primeros momentos de la obra, cuando no había casi dinero.

Pues bien, según se nos decía dentro de la obra, don José María había sido designado primeramente para atender a las mujeres de la obra “porque era feo” y así se evitaba la atracción de “nuestras hermanas”. Don Álvaro estaba destinado a acompañar al fundador y don José Luis Múzquiz –decían dentro de la obra— era más guapo. ¡Qué cosas el criterio de la belleza o la fealdad para atender una labor apostólica! Si el ahora en proceso de beatificación y canonización llega a los altares se convertirá en un caso de ‘curita feo” que va a ser ‘más guapo que un San Luis’, con todas las distancias para el seguidor de San Ignacio de Loyola, fundador la Compañía de Jesús.

Mi artículo titulado “Fábrica de canonizaciones” decía que la prelatura, después de la canonización de su fundador, había emprendido una carrera de constituir “una base de santos”, de la que carece debido a sus 76 años de historia. La apertura del proceso de beatificación de don José María Hernández de Garnica confirma lo que yo decía. A este paso, más que ‘fábrica de canonizaciones’ se va a convertir en ‘fábrica de churros”, por mucho que dispongan de una gran base de datos en ordenador, después de la canonización del fundador.

Esperemos que don José María Hernández de Garnica no se convierta en don Josemaría Hernández de Garnica, debido a que los máximos responsables del opus digan que como tenía una gran estima por el ‘Padre’, su fundador, si el hubiera vivido hubiera solicitado cambiarse de nombre para demostrar su veneración por el iniciador de la prelatura. Como dicen en el vocabulario popular, “todo cabe en la viña del Señor”. Y la obra no puede ser menos.

Lo que queda patente tras la apertura de este proceso de beatificación y canonización es que las mujeres en el Opus Dei “pierden por goleada”, como se dice en el argot popular de España. De los ocho procesos que están en marcha, seis (Álvaro del Portillo, Isidoro Zorzano, Eduardo Ortiz de Landázuri, Ernesto Cofiño, Toni Zweifel y José María Hernández de Garnica) son de hombres y solo dos de mujeres (Guadalupe Ortiz de Landázuri y Montserrat Grases). No creo que se atrevan en el opus a decir que don José María Hernández de Garnica es como si fuera de las mujeres, pues estuvo muy unido a ellas. De momento, sí que existe un poco de machismo. Se me dirá que esto no es una carrera deportiva, pero los hechos están ahí.

Volviendo la fealdad, que es uno de los temas de fondo, recuerdo que más de una vez oí dentro de la obra que el criterio para seleccionar las numerarias auxiliares que sirvan a la mesa en las casas de numerarios varones es la fealdad de ellas. El motivo alegado para justificar tal postura era que los residentes deben “guardar la vista” . Se ve que la regla también se aplica al revés. No sabía yo que un criterio profesional era la belleza o fealdad de las personas. Nada que la carne es muy flaca.

Se van sin tiros

El día 19 se celebrará la festividad de San José, una de las grandes fiestas grandes de la obra, al ser la onomástica del fundador, y a la vez es un día clave en la que los que no se han incorporado por la ceremonia de la fidelidad tienen libertad para no continuar. En los más de 25 años que fui encargado de grupo de supernumerarios pude experimentar lo duro de ese día, en que pueden producirse circunstancias muy variadas, todas ellas llenas de tensión...

El fundador dijo en más de una tertulia que la obra es el mejor sitio para vivir y el mejor sitio para morir. Añadía que la puerta estaba entreabierta para entrar --se requiere el discernimiento positivo de los directores--, y para salir la puerta está abierta de par en par, cosa totalmente falsa como he podido comprobar en algunos amigos míos, que hoy son ex. Uno de ellos alegó en su carta de dimisión al prelado que el se iba, en virtud de lo que decía el fundador, de “entreabierta para entrar” y “abierta de par en par para salir”. Los directores de la obra le negaron esa posibilidad y le exigieron –lo tuvo que hacer para que le admitieran la baja— que retirara esas palabras de su carta. Esto contradice totalmente la demagogia de las palabras del Santo Marqués de Peralta.

Con palabras cuidadosamente preparadas antes de las tertulias multitudinarias, pues lo que hacen las preguntas deben consultar antes lo que van a decir, el fundador solía afirmar que la gente de la obra "no se iba ni a tiros". Puedo confirmar, tras la experiencia de 34 años, que los miembros, hoy fieles, de la prelatura procuran irse sin tiros. En todo caso los que provocan situaciones tensas son los propios responsables de la obra que les persiguen sin descanso y provocan situaciones de acoso.

En mi caso concreto, me fui un domingo 28 de octubre, tras haber participado en una meditación de centro de agregados, en una tertulia dominical, haber hecho movimiento económico (haber ingresado mi dinero en la caja de la secretaría mi sueldo mensual) y haber hecho la charla fraterna con el que llevaba mi alma. A este último no le confesé que me iba. Eso sí fui entrando en el oratorio, en el hall y en otras habitaciones mientras, hablando con Dios, le dije que aquello se acababa y que habían sido algunos años felices, pero en otros lo había pasado mal.

A los quince días empezó el acoso del que llevaba mi charla. Primero fue a mi domicilio donde vivía con mi madre, que sabía mi decisión de irme, pues se lo había comunicado la misma noche. Una y otra vez me señalaba Enrique, que así se llama, que quería verme. Yo respondía que no. Luego el acoso se trasladó a mi lugar de trabajo. Eran momentos de tensión. Finalmente la compañera que tenía delante de mi me preguntó qué me pasaba. Se lo expliqué y lo comprendió. Poco tiempo después uno de los responsables de la comisión (gobierno de la obra en un país, en este caso España), que se había tomado la función de llevar mi charla fraterna, me dijo que no me iban a dar la baja, porque no había motivos para irme, según él. Al cabo de 14 meses, y en vista que no había vuelto a pisar mi centro, me llamaron de la delegación y me dijeron que tenía que escribir la carta de dimisión si seguía con el deseo de abandonar la obra. Así lo hice.

Un hecho curioso se produjo cuando el director de agregados de la delegación me citó un día en la sede de ésta, pero me dio un plantón. En vista de ello, cogí un cuaderno pequeño y escribí que le iba a remitir por correo mi carta de dimisión, que tenía que estar escrita a pluma. Por la noche me llamaba asustado por teléfono y aseguraba que había sido un mal entendido. La carta de dimisión debía ser entregada en mano no por correo postal. Se ve que no les gustaba que hubiera alguna prueba. Quedé otro día y se la entregué. Por lo que se ve la puerta no está abierta de par en par. La baja me la dieron mes y medio más tarde, pero se me comunicó sólo oralmente, sin prueba por escrito.

Más de una festividad de San José tuve problemas con algún supernumerario que deseaba no continuar y no renovar su entrega hasta el siguiente 19 de marzo. Al final todos perseveraron, aunque al cabo de poco tiempo se iban definitivamente. Nunca hubo unos malos modos por mi parte ni por parte de los supernumerarios.

Cada fiesta de San José se instalaba en la residencia de numerarios, lugar del centro, un cuaderno con todos los nombres de los supernumerarios que tenían que renovar. Siempre se ponía al lado un de los del consejo local. El encargado debía decir que Pepe Pérez, por decir un nombre, había “renovado el contrato” ( esta es una expresión que se emplea internamente). Se trataba de que no hubiera bajas. Sin embargo, más de una vez uno de los encargados tuvo que desplazarse a la casa del supernumerario para tratar de convencerle de que no lo dejara. Un amigo mío agregado, también encargado de grupo, hizo guardia en la puerta del domicilio de un supernumerario, que había desaparecido el 19 de marzo sin decir dónde se encontraba. Pasadas las 12 de la noche llegó el hasta ese momento fiel de la prelatura. Expresó su deseo de no continuar. A pesar de todo mi amigo trató de convencerle.

Al día siguiente, se repitió la misma operación: tratar de convencer al hasta entonces supernumerario. Hubo una gestión fallida. Todo este tiempo el agregado debió de pedir permiso en su empresa para solucionar el problema. Luego pasaron a actuar miembros el consejo local, pero no hubo resultado positivo para los intereses de los directores de la obra. Se iba sin dar tiros y no como decía el fundador, que “no se van ni a tiros”.

Sé de amigos numerarios que se han ido de la obra de madrugada, a las seis y media. Estaban a punto de levantarse los del centro. Antes habían bajado las maletas a sus automóviles y se fueron con unas cosas. Esta es la libertad que se respira. Algunos de ellos han hablado con otros numerarios que estaban a su lado y que les apreciaban. Sin embargo, otros se han ido calladamente, sin armar ruidos y sin tiros.

Alcachofa con cilicio

No es el nombre de un nuevo plato de la alta cocina internacional. Tampoco es un bodegón de pintura moderna realizado por un artista de fama mundial para cualquiera de los buenos museos que se van abriendo en los distintos países. Alcachofa con cilicio es una realidad que yo viví en un centro de agregados (entonces oblatos) del Opus Dei que existió en la calle Recoletos de Madrid durante los años sesenta del siglo XX...

Allí vivimos un grupo de unos ochenta miembros de lo que entonces era el primer instituto secular aprobado por la Santa Sede, aunque a su fundador, el Santo Marqués de Peralta, no le gustara tal denominación y negara que fuera, puesto que, según él, sus seguidores no pretendían asemejarse a los religiosos.

La séptima acepción del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española, que fue elaborado conjuntamente por las distintas academias de países de esta habla, señala que “alcachofa” es “una pieza agujereada por donde sale el agua de la regadera o de la ducha”. Con esta definición, aclaro lo que voy a entender por “alcachofa”! en este artículo para opuslibros.org. Naturalmente, no me refiero a la planta vegetal comestible que sí acompaña a muchos platos de la cocina internacional y, por supuesto, en la española.

El cilicio, según el Diccionario de la Lengua Española, es una faja de cerdas o de cadenillas de hierro con puntas, ceñida al cuerpo junto a la carne, que para mortificación usan algunas personas. El cilicio que habitualmente se usa en la obra es el llamado “de brazo”, que es un poco más estrecho que el que recoge el diccionario. Este último es el que yo usé durante mi pertenencia a la institución de Escrivá.

Pues bien, el centro Recoletos de agregados estaba instalado en el número 5 de la calle del mismo nombre, cerca de la Plaza de Cibeles y de la Puerta de Alcalá de Madrid en un piso estrecho y largo en el que había un oratorio sin el Santísimo, puesto que no había sagrario, al no residir allí nadie de la obra. Contaba con dos salas de estudio; un salón con puerta que se abría en los retiros y meditaciones a la habitación que daba al oratorio; una habitación de dirección; otra de secretaría con caja fuerte; una para el sacerdote; un aula al lado de la antigua cocina, y por supuesto un solo baño para todos. El cuarto de baño era utilizado por los entonces oblatos para ponerse y quitarse el cilicio y para darse con las disciplinas en las posaderas, mientras tiraban de la cadena de la cisterna, para que no se oyera en el resto de la casa.¡Qué ilusos! Creíamos que lo hacíamos por amor para dominar nuestro cuerpo.

Lo que no sabían ninguno de los que no eran de la obra y que iban por ese lugar es que en el único baño existía un armario que se dedicaba a guardar los cilicios y las disciplinas de los agregados que frecuentábamos aquel lugar. Los que leáis este artículo os preguntaréis que por qué no sabían que aquel armario se dedicaba a guardar tales instrumentos. La respuesta es porque era muy discreto. La llave del armario se guardaba en la alcachofa (ya he explicado la acepción que empleo y se lo aclaro a Emevé, con la que dialogué sobre estos hechos, la otra noche en el chat)

Cada vez que un agregado quería ponerse aquel instrumento para su mortificación debía subirse encima de la bañera y desenroscar la alcachofa, pues en su interior se encontraba la llave que daba acceso a los cilicios y a las disciplinas. Afortunadamente, nunca se puso en marcha la citada ducha. Menuda catástrofe hubiera sido.

Lo que sí recuerdo como especialmente triste por lo que entonces significaba para mí es que aquel armario era un indicio de los agregados que se iban de la obra, cuando hacía unos quince años que habían comenzado a incorporarse los primeros. De aquellos ochenta que éramos, calculo que en estos momentos quedan menos de diez. Era frecuente que dentro del armario aparecieran disciplinas y cilicios en situación de claro abandono. Más de una vez deposité estos materiales en la caldera de la calefacción que encendíamos cada día. Nadie protestó de mi acción. Incluso se lo comuniqué a los directores.

Hasta ahora, mis artículos habían sido publicados “a palo seco”, como dicen en España. Con el de hoy, pretendo introducir una costumbre, que es la de ilustrar los textos con una fotografía alusiva. Así se acaba la costumbre de “a palo seco”. En el futuro espero no traicionar a los que me leen. Haciendo un doble juego, he decidido realizar una instantánea de una alcachofa vegetal acompañada de un auténtico cilicio, que es el que utilicé en mi última etapa de pertenecer al Opus Dei como agregado.

Debo aclarar una cosa. La alcachofa vegetal no será tirada a la basura, sino que la aprovecharemos en un almuerzo que ofreceré a Frida, una gran ex -italiana-, con motivo de su visita a Madrid. Muchas y muchos lo sabéis: soy un maniático “cocinitas” que le gusta obsequiar a sus amigos con los platos de cocina salidos de sus manos. Ella lo merece.

Image:Alcachofa con cilicio.jpg

La pobreza y la doncella

Los que vivimos en Madrid desde hace sesenta años hemos podido experimentar cambios importantes. Sabemos que en la sociedad española las familias de la clase media ya no disponen permanentemente de una doncella que resida en sus domicilios, puesto que eso solo queda ya para las clases adineradas. Sin embargo, el Opus Dei, que fue fundado por un sacerdote hijo de una familia arruinada, sigue disponiendo de criadas, que se entregan totalmente...

Voy a aclarar lo que entiendo por la palabra “doncella”. La segunda acepción del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española entiende como tal “la criada que sirve cerca de la señora, o que se ocupa de los menesteres domésticos ajenos a la cocina”. Hasta hace poco tiempo, las numerarias auxiliares en la obra fundada por Escrivá trataban de usted a las numerarias, que, a su vez, ejercían el papel de señoras. A su vez las numerarias trataban de usted a las nax, por decirlo abreviadamente. Esto ya no se practica.

En Opuslibros.org se han publicado testimonios de ex numerarias auxiliares, como Amapola, Mercy y Ena. Su entrega era desde por la mañana hasta por la noche, como sucedía en la sociedad española que yo viví en los años cuarenta, cincuenta y sesenta. No se me han olvidado aquellos años. En mi casa existía una doncella o sirvienta y por eso lo sé. Tenían sus días de salida y, cuando se levantaban por la mañana, empezaban a atender a los dueños de la vivienda. Con la evolución de la sociedad esto prácticamente ha desaparecido y solo existen doncellas en las familias adineradas. La mayor parte de las que hoy residen en los domicilios proceden de la inmigración.

Es frecuente que los ciudadanos que tienen títulos nobiliarios dispongan de un gran capital y, en consecuencia, tengan una o más doncellas a su servicio, que residen en sus domicilios. Como el fundador de la Obra solicitó en vida y obtuvo del Ministerio español de Justicia el título de Marqués de Peralta, se puede decir que el hoy santo tuvo hijos e hijas de su inquietud religiosa, que pueden ser llamados “hijos de marqués”, puesto que en sus domicilios una doncella, vestida con un traje especial no de calle, les sirve la comida cada día. Cuando algún numerario presenta su carta de dimisión y abandona el opus siente la diferencia en la propia carne. En los días de fiesta de la prelatura las numerarias auxiliares, vestidas con traje de gala, pueden entrar al comedor con una bandeja de plata. Es un ejemplo de “auténtica pobreza” y de ser como los demás ciudadanos, que se conforman, si es que pueden, con una señora que les eche una mano uno o dos días a la semana y eso durante tres horas cada una de las jornadas laborales.

La casa de la calle Diego de León 14 de Madrid, actual sede del gobierno en España, está construida encima de un antiguo palacete o chalet que compró Escrivá en los años cuarenta. La parte antigua ha ido conservada escrupulosamente, puesto que la memoria del fundador es algo allí presente. Existe mucha más veneración que la que pueda tener cualquier pieza de un artista para uno de sus seguidores, puesto que el santo es “el Padre”, con “lazos más fuertes que los de la sangre” para sus seguidores. En el fondo de la puerta de entrada a la sede del “gobierno regional” están permanentemente dos numerarias auxiliares detrás de una ventanilla de seguridad, que vigilan las entradas y las salidas del edificio. Con un traje distinto del clásico de las doncellas, éstas a su vez disponen de un sistema electrónico de apertura de puertas. No con tanta perfección, esto mismo puede suceder en otros centros de la prelatura.

Si la obra dice que vive auténticamente la pobreza, no se entienden estas contradicciones. Un pobre no vive hoy con doncellas, por mucho que en el colmo de rizar el rizo los seguidores del Santo Marqués de Peralta las llamen numerarias auxiliares o “nax” y, teóricamente, formen parte de la supuesta familia que es el opus. En ninguna familia unos hacen las cosas más humildes y otros van de intelectuales. En Opuslibros se han denunciado casos de personas dedicadas al servicio de las casas que no disponen de Seguridad Social para la vejez. Si abandonan la prelatura, ya saben lo que les viene: no tienen nada de nada.

Esta semana voy a incorporar como fotografía a mi artículo una instantánea que tomé durante una reciente visita a la catedral de Ávila. Detrás del altar mayor, puede leerse en una de las paredes: “Limosna para casar doncellas huérfanas”, y un poco más abajo: “Día de San Nicolás”. En el costado derecho de la imagen se puede ver a este santo italiano. ¡A ver si Escrivá se inspiró en esta imagen, al ser amigo del entonces obispo de Ávila, don Santo Moro Briz!.

El fundador de la Obra nombró a San Nicolás de Bari como santo encargado de velar por las necesidades económicas de la hoy prelatura, hasta tal punto que está previsto que en los despachos que ocupan las secretaría de los centros debe existir un cuadro con la imagen de este santo, unido a la leyenda “Sancte Nicolae, curam domus age”, que traducido a la lengua española es “San Nicolás, ten cuidado de la casa”. Nunca había pensado que podían estar relacionadas las doncellas con San Nicolás. Seguiré meditando en este tema. Lo que sí me ha quedado claro es que las residencias del opus no son hogares, sino “casas de marqués”, del Santo Marqués de Peralta, que disponen de doncellas.

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Muertos de primera, segunda y tercera

No quisiera haberlo tratado de nuevo en un artículo, pero lo tengo que hacer. Los directores del Opus Dei establecen categorías a la hora de la muerte. Cuando escribí uno de mis primeros artículos de la serie “El buen pastor” dije que el nicho que contiene los restos de Isidoro Zorzano, uno de los primeros numerarios de la obra y compañero de estudios del fundador, en el Cementerio de la Almudena de Madrid presentaba flores de plástico. Posteriormente dije que había sido incorporada una estampa forrada de plástico sobre este siervo de Dios que es uno de los primeros a los que se abrió un proceso de beatificación y canonización en la entonces Asociación Católica Internacional de Fieles, sin que, por el momento, el procedimiento no haya superado la fase diocesana...

El Viernes Santo de 2005, 25 de marzo, he vuelto a visitar el cementerio de la Almudena de Madrid para ir a depositar unas flores en la sepultura que contiene los restos de mis abuelos, de mis padres y de mis tíos, cercana al nicho de Isidoro Zorzano, en la zona denominada de los Héroes de Cuba. Con respecto a mi anterior visita, no se ha producido ninguna novedad en cuanto a la presentación exterior del quizá primero de la obra al que se abrió un proceso de beatificación y canonización. Hoy, en mi artículo, incorporo una fotografía del lugar que confirma el poco caso que en el Opus se hace a este lugar.

Image:Sepulturas opus 001.jpg

En la fotografía que acompaña estas líneas puede verse el nicho de Isidoro Zorzano. No se distingue bien la inscripción funeraria, que no está resaltada, pero yo os la reproduzco: “In Pace 13-IX-1902 15-VII-1943” . Se acompaña de unas flores de tela y unas de plástico. La Obra, que exige flores frescas para las tumbas del fundador y de Don Álvaro del Portillo, para Isidoro Zorzano aporta flores de tela y de plástico. Puede confirmarse lo que digo en la imagen que acompaño.

La inscripción de “In Pace” aparece también en el panteón que posee el Opus Dei en uno de los paseos principales del Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena de Madrid, situado a unos centenares de metros del nicho de Isidoro Zorzano. El edificio está muy cerca del lugar donde ofició una misa el Papa Juan Pablo II en su primera visita a España el 1 de noviembre de 1982. La pobreza que se predica dentro de la prelatura personal (la única de la Iglesia Católica) no aparece en esta construcción. Cualquier ciudadano o fiel cristiano no dispone de un panteón como éste para enterrarse. En mi artículo anterior hablaba de “La pobreza y la doncella”. Hoy trato de las sepulturas. Este panteón ha sido utilizado para albergar los restos de numerarios y agregados de la obra. Acompaño mi texto con otra fotografía también realizada el Viernes Santo de 2005. El verde de la hierba que se ve delante de la construcción es lo que separa la vía circulatoria dentro del cementerio.

Image:Sepulturas opus 002.jpg

Hace bastantes años falleció en Madrid Manolo Armesto, que era de los primeros oblatos, anterior denominación interna de la obra para referirse a agregados. Por disposición de su familia, fue enterrado en una sepultura temporal muy cerca de los cipreses que pueden observarse detrás del panteón, al fondo. Al cabo de diez años, si no se reclamaban esos restos, eran depositados en la fosa común de la necrópolis. Tengo entendido que se encuentran en algún osario de la obra.

La Obra dispone de otro tipo de sepulturas en Madrid. En el mismo cementerio de la Almudena hay otras tumbas con el correspondiente “In Pace”, inscripción que distingue al Opus Dei. Existen otros cementerios de Madrid también con tumbasde miembros de la obra. Así en una de las sacramentales se encuentran enterrados en la misma sepultura don José López Navarro y Serafín, un agregado que falleció mientras asistía a una convivencia de verano.

Los padres del fundador estuvieron enterrados en una sepultura que existían a pocos metros de la entrada principal del cementerio de La Almudena. Sus restos posteriormente fueron trasladados a la cripta existente en la sede del gobierno regional de la Obra en España, en la calle Diego de León, 14. La hermana del fundador, Carmen, está enterrada en una cripta en la sede central de la prelatura, en Vía Bruno Buozzi 73-75 de Roma. Cada uno que piense lo que quiera. Yo presento unos hechos.

La reseña que aparece en el boletín “Romana” del Opus Dei destaca a algunas personas que pertenecieron a la prelatura. El último párrafo del apartado “Sufragios por los difuntos” de esta publicación dice: “Además de los nombres de todos los fallecidos durante el semestre, de algunos de ellos se recogen unos breves datos biográficos, que manifiestan la variedad de las circunstancias y situaciones en las que viven los fieles del Opus Dei. Por razones de espacio, no reincluyen esos datos en los demás casos, pero no olvidamos que con todos hemos contraído una deuda de gratitud, por su ejemplo de fidelidad cristiana. Basten estas pocas reseñas para ayudarnos a vivir mejor la Comunión de los Santos con quienes tenemos ya en el Cielo”. El motivo utilizado es falta de espacio.

Hasta ahora, el Opus Dei desaconsejaba la lectura del diario “El País” de Madrid, debido a su fuerte contenido laicista. Existen notas internas que lo confirman. Pues bien, en estos días se han publicado reseñas sobre la muerte de dos de la Obra: Isidoro Rasines, que era director de estudios de la Comisión Regional de la Obra en España cuando yo pité en 1965 y actualmente era catedrático de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Montes de Madrid, y de Antonio Millán Puelles, catedrático de Filosofía de la Universidad Complutense. En ninguno de los dos casos se hace alusión a su condición de fieles de la prelatura fundada por Escrivá. Las reseñas han sido realizadas por otros de la Obra. Son tres casos diferentes, unos en panteón, otros en cripta de sede del Opus Dei y otros, con los demás ciudadanos.

Estudios Internos de Agregados

En 1971 y 1972 realicé el llamado ‘Curso de estudios’ que los entonces socios agregados del Opus Dei debían hacer obligatoriamente. El paso siguiente es empezar los estudios internos de Filosofía y Teología o prescindir de estudiar y hacer convivencias de quince días que cabían las dos posibilidades. En principio, un agregado que tiene estudios universitarios, lo normal es que curse las materias filosóficas y teológicas. Esa época coincidió con la partición de Madrid y los territorios que administraba la única delegación en dos delegaciones (DLME, Delegación de Madrid Este, y DLMO, Delegación de Madrid Oeste)...

Los estudios internos de Filosofía y Teología son realizados por los agregados durante convivencias anuales de verano que duran 25 días y durante el resto del año en clases, que normalmente se imparten sábados y domingos en un centro de la prelatura, obra corporativa o en un sitio destinado para ese fin. Así como los numerarios pueden haber terminado las materias de Filosofía en el Centro de Estudios, los agregados tardan bastante más, pues lo normal es que un agregado tarde hasta seis años en finalizar los estudios filosóficos y eso en el caso de que todo haya ido muy bien, estudiando y superando las pruebas en invierno y en verano. Esto supone un agotamiento para la persona que lo hace, puesto que normalmente descansa poco.

Ya he narrado otra vez que formé parte del centro del Opus Dei (un apeadero, o piso alquilado en el que no vivía nadie) que existía en la calle Recoletos, 5 . Éramos 80 agregados, de los que casi todos teníamos estudios universitarios, a diferencia de otros en los que no se daba esa circunstancia. Nos habían juntado de diversos centros de Madrid en los que nos mezclábamos con gente trabajadora. Con el tiempo, la situación actual del Opus Dei es que casi todos los agregados poseen estudios universitarios.

Debo aclarar que para ser agregado no hace falta tener estudios universitarios, cosa que sucede en los numerarios, aunque he conocido casos como el de uno que fue director mío en un centro de San Gabriel (labor con supernumerarios o gente mayor), que no llegó a aprobar el curso de acceso a la universidad, que, en mis tiempos, se llamaba Preuniversitario.

Antes de que los agregados comenzaran con regularidad las clases de Filosofía y Teología en 1966, hubo tres que realizaron los estudios internos: José Luis, fotógrafo de profesión que se fue de la Obra y no sé que ha sido de él; Pepín, que también dejó de ser seguidor de la obra de Escrivá; y Juan, un ex líder sindical valenciano de los años cincuenta, que falleció siendo del opus y era el único que había terminado hasta ese momento. Como entonces había muchos oblatos, en un primer momento se produjo una especie de “atasco” en los que accedían a cursar las citadas disciplinas que debían ser superadas con la calificación de sobresaliente o sobresaliente “cum laude”. Por secretas circunstancias, que nunca se me explicaron dentro, no empecé el Curso de Estudios hasta 1971, pero el año anterior se me dijo que tenía que haber comenzado, pero me encontraba cumpliendo el servicio militar y me era imposible. Algunos agregados no pasaron el curso de estudios de verano y prácticamente se les convalidó en la época de invierno

Dentro de la obra existía el deseo expresado por el fundador de que los agregados pudieran ser ordenados sacerdotes. Eso no se pudo hacer hasta que lo autorizó la Iglesia Católica. Aunque se haya negado habitualmente en la Obra, pues una y otra vez se insiste en el carácter laical, los agregados equivalían a una especie de “hermanos legos” de las distintas órdenes y congregaciones religiosas. Prueba de ello, es que muchas de estas órdenes y congregaciones hoy disponen de sacerdotes procedentes de los “hermanos legos”, si bien algunos de éstos no han dado el paso de cursar estudios y ordenarse como presbíteros. La realidad es esa, pues unos y otros han coincidido.

La ordenación sacerdotal de los tres primeros agregados españoles tuvo lugar en Valencia durante la primera visita que realizó el Papa Juan Pablo II a España entre el 30 de octubre y el 9 de noviembre de 1982. El acto tuvo un carácter multitudinario, pues se ordenaron también alumnos de los seminarios de las distintas diócesis españolas. Como periodista, estuve presente en esa ceremonia, que vino precedida de la caída de un gran aguacero en esta importante ciudad del levante español, junto al mar Mediterráneo. Los tres primeros fueron José Luis, secretario particular de Francisco Ponz, rector de la Universidad de Navarra; Pere, jefe de prensa de Jordi Pujol, presidente de la Generalitat de Catalunya (gobierno autónomo), y Pere, también catalán, del que no recuerdo a qué se dedicaba. Luego ha habido otras ordenaciones sacerdotales de agregados. Manolo, un ex agregado, se ordenó en la misma ceremonia, tras haber convalidado los estudios internos en el seminario de Sevilla.

Anualmente se ordenan dos o tres agregados –todos ellos españoles, salvo un mexicano), que previamente han pasado por una especie de seminario que existe en un piso de Pamplona y que se conoce por “Iturgoyen”. Cuando a un agregado se le dice que va a ir a “Iturgoyen”, quiere decir que va a terminar los estudios internos y es muy probable que se ordene como sacerdote en una ceremonia en una iglesia, normalmente distinta de la de los numerarios. El boletín ‘Romana’ cita dónde se han producido unas ordenaciones y otras. Hasta para esto existen clases.

No todos los que van a estudiar a “Iturgoyen” terminan los estudios internos. Recuerdo los casos de Juan, de Córdoba (España), que los abandonó el primer año; Domingo (quizá el primero), de Tajamar de Madrid, también el primero; y Juan, de Sevilla, que pudo ser el primer sacerdote agregado sevillano procedente de los agregados laicos de la prelatura.

Hoy mi artículo está acompañado de una bonita fotografía de Madrid, ciudad en la que resido habitualmente y en la que he pasado la mayor parte de mi vida. Así disfrutáis de la belleza de la capital de España.

La Gran Deuda

El Opus Dei tiene una gran deuda con Juan Pablo II, el Papa que acaba de desaparecer. El gran deseo durante años de la hoy Prelatura se cumplió siendo él Sumo Pontífice de la Iglesia Católica. Al incorporarme a la Obra en 1965, una de las primeras cosas que se me explicó fue que había que rezar por la llamada "intención especial", la solución jurídica definitiva para lo que supuestamente "vio" (este es el término interno que se emplea) el fundador el 2 de octubre de 1928, aunque el hoy santo reconocía que el Señor no le enseñó todo de una vez.

En aquellos años sesenta, se nos decía a los de la Obra que teníamos que rezar diariamente por la "intención especial". 1965 fue el año en que concluyó sus sesiones el Concilio Vaticano II. Pocos años después, se nos dijo que Don Alvaro del Portillo, secretario general del Opus Dei, había tenido una entrevista con Pablo VI. Los directores se lamentaban que "aún había que esperar". Eso sí, se nos insistía en la necesidad de la oración. Nnguno de nosotros sabía exactamente en qué consistía esa "intención especial" que iba unida a la llamada "intención mensual", referente a la supuesta desvinculación del opus al régimen del general Franco. A diferencia de aquella intención que consistía en rezar por nuestra parte, ésta última consistía en hablar, bien de palabra o por escrito con cartas a los periódicos...

Murió el fundador sin ver cumplida su gran ilusión. El Papa Pablo VI era quien regía la Iglesia Católica. Don Alvaro nos transmitió que el entonces Pontífice había resaltado en una entrevista las muchas cualidades y gracias que había recibido Escrivá. De acuerdo, buenas palabras, pero no había aprobado la solución jurídica definitiva de la Obra. Por eso, la importancia de rezar por el futuro Papa para alcanzar el objetivo deseado.

Antes de su fallecimiento, el Santo Marqués de Peralta, en las tertulias que tuvo con muchas personas nos insistió que rezáramos por el futuro Papa que iba a ser mártir desde el primer día, pues se iba a encontrar con una Iglesia desolada ante los supuestos daños que se habían producido en aplicación del Concilio Vaticano II. Uno de los puntos a los que más se oponía el fundador era a la reforma liúrgica. Prueba de ello es que siguió oficiando la misa de San Pío V, de espaldas al pueblo, en virtud de un supuesto permiso que le había concedido la Santa Sede, gracias a una gestión de Don Alvaro del Portillo, su persona de confianza.

Es dudoso que se cumpliera la profecía de Escrivá sobre el futuro Papa. Juan Pablo I, que un mes antes de su elección había escrito sobre el fundador del Opus Dei, duró otro mes. Le sucedió Juan Pablo II, que ha regido la Iglesia Católica durante 26 años. El pronóstico del Santo Marqués no me queda claro. Con motivo de los dos cónclaves, Don Alvaro del Portillo nos invitó a rezar por el futuro Papa, de los que dependía la solución jurídica definitiva de la institución. Posteriormente, nos explicó en una carta a los de la Obra que Juan Pablo I, en su corto Pontificado, invitó a solucionar el problema, y el segundo, al poco tiempo, lo consiguió.

La relación del Opus Dei con el arzobispo de Cracovia, cardenal Karol Wojtyla, posterior Papa Juan Pablo II, comenzó gracias a una conferencia que pronunció en el Centro Romano de Incontri Sacerdotali (CRIS), que por entonces dirigía don Joaquín Alonso, que posteriormente fue designado uno de los dos "custodes" del Padre o Prelado, como encargado de la parte material del cabeza de la obra. El otro era don Javier Echevarría, que era el que realizaba la misma tarea material con el fundador. Hoy día tiene el mismo cometido material con Echevarría.

Los comentarios que hubo por parte de los mayores dentro de la Obra en los días previos a los Cónclaves tenían mucho que ver con la solución jurídica definitiva. Así, se podían escuchar comentarios como "con esa cardenal, si es elegido Papa, no sale la Obra". Uno de los que eran más señalados en este aspecto era monseñor Giovanni Benelli, entonces arzobispo de Florencia y ex Sustituto de la Secretaría de Estado del Vaticano y ex consejero de la Nunciatura de l Santa Sede en Madrid. Era un eclesiástico sobre el que oí afirmaciones muy desfavorables, en pequeños grupos, por parte de asociados mayores del opus.

Don José Montañés, sacerdote numerario ya fallecido, solía comentarnos a los agregados mayores del centro Monte Esquinza, que había que rezar por la "intención especial", pues era como la marcha de los israelitas por el desierto antes de llegar a la tierra prometida. Con Juan Pablo II, el Opus Dei ha conseguido su principal objetivo jurídico.

Una vez convertida en Prelatura, la jaculatoria que rezábamos los de la Obra antes de la aprobación de la "intención especial" era "Cor Mariae Dulcissimum, iter para tutum!" (Corazón de María Dulcísimo, ¡prepara el camino seguro!). Una vez aprobada la Prelatura, la jaculatoria pasó a ser: "Cor Mariae Dulissimum, iter serva tutum!" (Corazón de María Dulcisimo, ¡conserva el camino seguro!).

EBE ha mostrado su preocupación en opuslibros por la posibilidad de que el cardenal Law pueda ser elegido Papa en el próximo Cónclave, ya que ha sido acusado en algunos ambientes de haber protegido a sacerdotes acusados de pederastia. Durante algún tiempo se nos manifestó dentro de la Obra que tal eclesiástico era simpatizante de la institución fundada por Escrivá, pues, antes de ingresar en el seminario diocesano, vivió en una residencia para estudiantes del opus. A lo largo de su mandato, han sido frecuentes las misas que ha oficiado con motivo de la muerte del fundador.

Si era importante la aprobación de la "intención especial" por parte de Juan Pablo II, más lo fue la beatificación y posterior canonización del fundador de la Obra en un tiempo muy corto dde tiempo, para lo que suponen estos procesos dentro de la Iglesia Católica. La primera y única prelatura le debe mucho al Pontífice que acaba de fallecer.

La canonización del fundador del Opus Dei ha supuesto también que todos los que pertenecen a la prelatura puedan puedan llegar a los altares si se demuestra que han vivido el camino que inició Escrivá. La obra se ha dado cuenta y ya tiene en marcha nueve procesos de beatificación y canonización, aunque los de Isidoro Zorzano y Monserrat Grases se iniciaron hace más de cuarenta años.

El teólogo proscrito por Escrivá que llegó a Papa

La última etapa de la vida del fundador del Opus Dei se distinguió por sus correrías apostólicas, con tertulias multitudinarias en España y algunos países de Sudamérica, y por su tristeza por la marcha de la Iglesia, que se reflejaba muchas veces en comentarios en las citadas reuniones, según recogía entonces "Crónica", publicación interna de los hombres de la Obra. Incluso se añadía que el hoy santo había llorado mucho tiempo por la situación eclesial. Espero que, siguiendo una práctica habitual interna, no se hayan suprimido estos textos.

Desde mayo de 1973 a noviembre de 2004 me he dedicado a la información religiosa (también a otras materias) en una conocida agencia de noticias de España. Esto ha hecho que haya conocido bien el mundo eclesiástico. Por ello, se que el entonces teólogo Joseph Ratzinger no estaba bien visto por el fundador del Opus Dei y sus libros y artículos, no podían ser leídos por los que entonces éramos "de Casa" (con mayúscula), como se dice en el argot interno. Ya entonces no podía leerse tampoco a otros teólogos...

La calificación de libros que pueden leer los de la obra es enorme y muy complicada. Debo advertir que en las tertulias multitudinarias a las que asistí nunca se daban nombres, pero sí se rezaba por la situación de la Iglesia, que el Santo Marqués de Peralta, El fundador, dice en una de tertulias grabadas en película que cuando la Iglesia había suprimido el "Índice" de libros prohibidos, él levantaba el suyo y establecía unas disposiones. Se rezaba por el siguiente Papa que iba a ser mártir desde el prmer día y que iba a encontrar todo desolado. Desde entonces la Iglesia Católica ha tenido como Papas a Pablo VI (en vida de Escrivá), Juan Pablo I, Juan Pablo II y ahora Benedicto XVI.

¡Quién le iba a decir al fundador que uno que entonces él tenía entre los autores que no podían leer los de la Obra iba a llegar a Papa! En los últimos tiempos en que pertenecí al Opus Dei se nos decía que había experimentado un gran cambio. Por ello el cardenal Ratzinger se convirtió en Prefecto de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, heredera del Santo Oficio, guardián de la ortodoxia dentro de la Iglesia Católica.

Desde entonces, y desde que ocupó un cargo en la Santa Sede, las relaciones de Joseph Ratzinger con el Opus Dei han mejorado mucho. Los de de la Obra no ocupaban cargos de relieve en el Vaticano (muchos eran oficinistas, con todos los respetos), salvo la excepción de Don Alvaro del Portillo que fue secretario de una comisión del Concilio Vaticano II y algunos consultores. Fernando Ocariz, vicario general de la Obra desde 1994 y número dos de la prelatura, ha sido uno de los hombres de confianza del cardenal Ratzinger. Julián Herranz ha sido presidente de la Comisión que se encarga del Código de Drecho Canónico y luego cardenal; y Joaquín Navarro Valls ha estado más de veinte años como portavoz pontificio.

En virtud de esa buena relación, el entonces Presidente de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, cardenal Joseph Ratzinger, realizó una visita a Cava Bianca, el seminario internacional donde se forman los futuros sacerdotes numerarios del Opus Dei, en las cercanías de Roma. Este hecho figurará en los anales de la historia del Opus. Lo que sí recuerdo es que hubo una amplia información con fotografías en la revista "Crónica". Supongo que ahora se recogerá ampliamente dentro de las publicaciones internas y tratarán de resaltar "las buenas relaciones", que, según los responsables de la institución, siempre han existido. También se recordará cuando el hoy Benedicto XVI fue investido doctor "honoris causa" de la Universidad de Navarra.

Hubo unos años en que se recordaba que Giuseppe Roncalli, entonces Nuncio en Francia y posteriormente Papa Juan XXIII, había visitado Santiago de Compostela y se había alojado en el Colegio Mayor La Estila. Eso era un recuerdo muy querido. No se indicaba que el fundador no mostraba mucha simpatía por el Pontífice de la Iglesia que convocó el Concilio Vaticano II. Estaban deseando que algo positivo se produjera con un cardenal de la Iglesia para darlo a conocer a los cuatro vientos.

A partir de ahora, la imagen que difundirá el Opus Dei es que siempre han existido unas "buenísimas relaciones" entre el hoy Papa Benedicto XVI y la ahora prelatura, ocultando que, de acuerdo con lo que vivió y estableció el fundador, se trata de un eclesiástico que siendo un "proscrito" dentro de la institución, luego llegó a Papa. Se ha repetido internamente un caso parecido al de Juan XXIII.

Canciones rotas

Los centros de la obra y las convivencias y cursos anuales suelen disponer de un libro, en el que se incluyen las denominadas “Canciones de Casa” que los fieles de la prelatura deben aprender, dentro del llamado “buen espíritu” que debe imperar donde esas reuniones tienen lugar. Pero existen otras canciones, que vienen de “en medio del mundo”, contra las que los directores luchan para que no exista un ambiente de frivolidad. Estas últimas son en muchos casos “canciones rotas”.

La primera de las canciones que aprendí al llegar a la Obra y que aún recuerdo es una muy simple que también recordará Harto, mi gemelo de pitaje en la misma noche, en el mismo día y en el mismo centro. Por ello, me siento ahora contento al haberle recuperado gracias a Opuslibros y a las Orejas de Guardia. Se titula “Tinta y cálamo”. El mensaje es la necesidad de que los ciudadanos piten (se incorporen a la Obra). La letra dice lo siguiente:...

Tinta y cálamo, cálamo, cálamo
Tinta y cálamo, cálamo, cálamo
Y a redactar
Que se está pasando el tiempo
Que son plazas limitadas
Anda y no seas holgazaaan
Lalarala laralalá,la,la
Lalaralala lalaralá,lala.la

Así podría contar otras canciones, que poco a poco se me van olvidando. El Santo Marqués de Peralta identificaba a los hombres de la Obra con el burro de noria. Los centros de varones (con v no con b de título nobiliario como el fundador) de la Obra solían contar con figuras de artesanía que representaban a burros, en sus habitaciones. Los de mujeres tienen patas. No se me olvida el enfado que cogió en 1966 Pipe, hoy sacerdote, y entonces atleta renombrado en España, cuando desapareció en el Centro Vitruvio una de estas figuras de burro, que le había regalado el fundador. Todos los del centro éramos potenciales autores de la desaparición.

Ese ambiente de figuras de burro se notaba también en las canciones. Para mí que tenían un mensaje escondido. Véase la canción de “El borrico de noria”

“No se va de mi memoria,
Lo que me han dicho al llegar.
Vas a ser burro de noria.
Borrico siempre serás.
Y desde entonces yo canto
Alegre es mi caminar
Soy un borrico de noria
Y mi gozo es trabajar.
Y ole la carga que llevo y ole mi claro sincero.
Siempre viejo y siempre nuevo.
Y al prendarme de un anillo
Se hizo eterno el caminillo”.

Son unos párrafos de “El borrico de noria”. Es una de las canciones que más he oído durante mi estancia en el Opus Dei. Otras que se oían mucho y que corresponden hacia 1968 son “La pesca submarina” (insiste en el proselitismo) y “Cantares de ronda” (necesidad de apostolado y de vida interior). Uno de sus autores era José Luis GG, entonces numerario y hoy ex. Por cierto, de cantarlas tantas veces, pienso que ya estaban deformadas.

Pero existen otras canciones que no son como éstas, que se cantan en los centros, con las que los cantantes de turno entretienen a los demás en las tertulias. En algunos casos, los intérpretes tienen que autocensurarse, pues pueden provocar reacciones de enfado en los directores, acompañadas de la correspondiente corrección fraterna. Recuerdo el caso de la canción “Sufre mamón”, del grupo musical español Hombres G, que no se podía cantar. Incluso se invitaba a los de la Obra a que las personas que poseyeran estos discos los rompieran. ¡Qué fuerte!, que diría un castizo.

Uno de los máximos cargos de Televisión Española, José Luis, era el cantante y animador de las tertulias de agregados en el centro Recoletos, 5 (digo el número porque en el 19 de la misma calle había otro de agregados mayores). Recuerdo el día en el que se le ocurrió cantar la canción “Lola”, del grupo musical “Los Brincos”, que luego tuvieron gran impacto en la música española. Hubo risas entre los asistentes. Trascribo la letra para darse cuenta del por qué.

“La otra noche, bailando estaba con Lola
y me dijo que se encontraba muy sola.
Y me dijo que yo ya no la quería
Y creía que yo salía con otra.
Sabes que no es verdad, nunca te miento.
Nunca estuve con otra. Tú eres la única Lola.
La besé en la cara, la besé en la boca
Y ella sonriendo me miró.
La canción terminaba:
“La otra noche, bailando estaba con Lola
Como niños besándonos en la sombra”.

Imaginaos la escena. Ataque de nervios de quien os imagináis... Leed el último párrafo. Esta canción era una erótica del momento. Eso sí en el centro Recoletos, 5 se oía mucho a Bob Dylan o a Joan Báez. Una canción que se escuchaba en Recoletos, 5 entonces fue la de un grupo denominado Los Puntos que cantaba una canción titulada “Anouska”. El mensaje era muy apropiado:

“Hasta que llegó aquel día.
No supe lo que era amar.
En mi caminar constante,
Yo la tuve que dejar”.

Como veis era una letra muy apropiada para un centro de agregados del Opus Dei. Seguro que los que leéis mis escritos de Opuslibros habéis vivido casos parecidos. Animaos a escribir.

Forzar costumbres en mayo

La página oficial Web de la prelatura personal (la única) publica una información, según la cual el dos de mayo se conmemoraron los 70 años de la primera “romería” al santuario de Nuestra Señora de Sonsoles en Ávila, realizada por el fundador y el numerario José María González Barredo, que luego abrió la labor del Opus Dei en Estados Unidos, aunque oculte otros nombres de personas que también participaron. Incluso se le presentó en el Opus como que estuvo mucho tiempo solo. Es un caso más de hacer la historia a gusto de quien la escribe. Por cierto, no sé si en estos días se celebra la festividad de Sonsoles, pero felicito a quien firma con ese nombre en opuslibros por lo bien que lo hace.

La entrada de la noticia de la página oficial de la prelatura dice: “En mayo, mes que la Iglesia dedica a la Virgen, muchos cristianos tienen la costumbre de honrar a la Madre de Dios realizando una romería”. Esta frase es una manera que tiene el Opus Dei para ir introduciendo y forzando poco a poco sus prácticas al resto de la Iglesia. ¿Cuántos católicos hacen la romería en el mes de mayo?...

El diccionario de la Lengua de la Real Academia Española define la palabra “romería” del siguiente modo: Romería (de romero, peregrino). F. Viaje o peregrinación, especialmente la que se hace por devoción a un santuario. 2 Fiesta popular que con meriendas, bailes, etc., se celebra en el campo inmediato a una ermita o santuario el día de la festividad religiosa del lugar. 3. Gran número de gentes que afluye a un sitio.

“Romería”, dentro del Opus Dei, es una costumbre mariana que se realiza del siguiente modo: en el viaje de ida al santuario, que se ha de hacer preferentemente a pie, aunque cabe excusarlo por enfermedad, los participantes rezan una de las partes del Rosario, como por ejemplo, los misterios gozosos. Dentro del santuario se reza la parte del día (lunes y jueves, gozosos; martes y viernes, dolorosos; y miércoles y sábados y domingos, gloriosos), con las letanías. Por cierto muchos del Opus suelen recitar: Turris Civitatis, ora pro nobis. Es una manera de apoyar a Torreciudad. Y al regreso, se rezan los misterios que quedan.

Lo que acabo de describir, ¿es lo que recoge el Diccionario de la Real Academia Española? Quizá la primera parte sí. Sin embargo, a cualquier ciudadano se le habla de participar en una “romería” y lo entiende como una fiesta popular con meriendas y bailes. A más de uno de mis amigos le invité a hacer una romería y, una vez que estábamos allí me preguntaba: ¿Dónde está el cachondeo? Por ello, me mostraban su desilusión. Con el tiempo, comprendí que lo mejor era explicarlo desde el primer momento y decir en qué consistía. Muchos, que en u n primer momento se mostraban dispuestos a hacer esta práctica, se echaban para atrás.

Los participantes en una romería no saben lo que les viene. Dentro del Opus Dei está previsto hablar de Dios y de la Obra al acompañante del fiel de la prelatura. Eso ha de hacerse en el ambiente del santuario que se visita. En muchos casos resulta forzado. Visítense en estos días los santuarios marianos que se conozcan, ¿cuántos católicos que no sean de la Obra practican la “romería”? Luego el “muchos cristianos” que nos dice la Web oficial no es cierto. Es una manipulación.

El autor del libro que se cita en la información de la Web es el numerario Andrés Vázquez de Prada. Cuando publicó el primer tomo de la biografía del fundador oí muy a menudo expresiones como “vaya coñazo”, “vaya royo” y frases parecidas. Luego el texto original se retocó algo. Debieron ser correctas las críticas. En esa misma época, el escritor alemán Peter Berglar publicó otra biografía que sí fue elogiada dentro del Opus. Un caso curioso. Este biógrafo primero se nos dijo que no era de la obra, luego que estaba muy cercano y finalmente que había escrito la carta con la solicitud de incorporación poco antes de morir. ¿Cuál era la verdad?

Algunas casas de retiros cuentan con terreno amplio en su interior y suelen existir incluso ermitas. Este es el caso de “La Pililla”, conjunto situado cerca de Piedralaves (Avila, España), que tiene una dedicada a la Virgen del Carmen, en recuerdo de la hermana del fundador, también llamada internamente“tía Carmen”, con la correspondientea placa alusiva.

La imagen de la Virgen de la ermita de “La Pililla” (así se llama el monte que allí existe) representa a la Virgen del Carmen. Alguien de la Obra me comentó que, al adquirir la obra, la representada era Santa Teresa de Jesús o de Ávila, pero luego se decidió convertirla en Virgen del Carmen. En efecto, la supuesta Virgen aparece con un libro, en el que se coloca encima al Niño Jesús, y el escapulario del Carmen.

Con esto, he comprendido el refrán popular español que dice: “Si sale con barbas, San Antón, y si no, la Purísima Concepción”. Sobre gustos nada ha sido escrito. Vamos. Finalmente gracias a Valle por detectar la errata que había en mi anterior escrito de "Canciones rotas" y por leerme.

Foto del Santuario de Sonsoles:

Image:Monasterio sonsoles.jpg

Foto de la Virgen de Sonsoles:

Image:Avila sonsoles.jpg

Foto de la ciudad de Ávila, cerca de la cual se encuentra el Santuario de Sonsoles:

Image:Avila 011.jpg

Queridísimos diocesanos

En los años sesenta existía en la calle Mayor número 81 de Madrid una residencia para sacerdotes diocesanos, de la que se responsabilizaba el entonces instituto secular Opus Dei. Los de la Obra decíamos que el Opus Dei era una asociación católica internacional de fieles que se proponía la santificación de los que vivíamos en el mundo a través de la santificación del trabajo ordinario y el cumplimiento de las obligaciones ordinarias de lo cristianos. Como los sacerdotes diocesanos estaban también en el mundo podían también participar del espíritu del Opus Dei a través de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz como oblatos (denominados posteriormente agregados) y supernumerarios.

La residencia de la calle Mayor 81 de Madrid se denominaba “Convictorio Sacerdotal de San Miguel” y a su frente estuvieron algunos sacerdotes numerarios del Opus Dei que eran muy queridos por los residentes, como don Miguel Rivilla Vidaurre y Don José Montañés. Se trata de dos clérigos --hoy fallecidos-- que estaban llenos de humanidad, por lo que eran muy queridos por las personas que atendían. Casi todos los residentes eran agregados o supernumerarios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz y atendían, entre otros templos, la Basílica Pontificia de San Miguel, situada a unos 500 metros, y el Oratorio de Caballero de Gracia, en la Gran Vía de Madrid.

En el piso bajo del edificio de Mayor, 81 fueron alquilados unos locales...

-no se si incluso se compraron- como sede del centro de sacerdotes agregados y supernumerarios de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz. La denominación externa fue “Centro de Cultura Teológica”. El hecho de tener aquí unos locales coincidía con la cercanía del Seminario Mayor de Madrid, situado en la calle San Buenaventura,. Entre uno y otro existían como separación el llamado Viaducto que unía dos partes de la calle Bailén y dos zonas de la capital y los llamados jardines de las Vistillas. Con el tiempo se terminó delante del Convictorio la hoy Catedral de Nuestra Señora de la Almudena que fue bendecida por el Papa Juan Pablo II en junio de 1993. La construcción del este templo, el más importante de la diócesis tardó más de un siglo. Antes de su inauguración, la catedral de Madrid era la Iglesia de San Isidro, situada en una casa de la Compañía de Jesús en la calle Toledo de Madrid.

Siempre oí dentro de la Obra que el “Convictorio Sacerdotal de San Miguel”, un caso único en el mundo, no era lo propio del Opus Dei. Eso de residencias para sacerdotes diocesanos no estaba de acuerdo con el espíritu de su fundador, que insistía en el carácter laical de la institución. Se daba a entender que tantos sacerdotes juntos podían desviar lo que él pretendió en las distintas etapas y fundaciones: primero los hombres (2 de octubre de 1928); después las mujeres (14 de febrero de 1930); y finalmente los sacerdotes, primero con la ordenación de seglares de la obra como sacerdotes numerarios (el 14 de febrero de 1943), y la posterior incorporación de sacerdotes diocesanos, como agregados y supernumerarios.

El Santo Marqués de Peralta, el único sacerdote de la historia de España que siendo sacerdote solicitó un título nobiliario (San Francisco de Borja renunció al título de Duque de Gandía al ingresar en la Compañía de Jesús, por lo que fue denominado “el Santo Duque de Gandía”) incluso recordó más de una vez que estuvo a punto de abandonar el Opus Dei para dedicarse a la fundación de un instituto o asociación para la atención de los sacerdotes, pero Dios le hizo entender que los sacerdotes diocesanos también podían participar del espíritu del Opus Dei, ya que vivían plenamente en medio del mundo. Maravilloso descubrimiento. ¡Qué buen deseo! Claro él había estado en una residencia sacerdotal en la calle Larra de Madrid en sus primeros tiempos de llegada a la capital.

Pasaron los años. Como ese Convictorio Sacerdotal de San Miguel no iba con el espíritu del Opus Dei, fue cerrado. ¿Cómo iba a tener un nombre tan clerical como ése? Los residentes se trasladaron a otros lugares. Eso sí iban a las actividades del Centro de Cultura Teológica. No pasó mucho tiempo. Lo que era una residencia de sacerdotes diocesanos dejó de serlo. En su lugar existe hoy una residencia de fieles numerarios del Opus Dei, en el que se incluyen algunos sacerdotes numerarios. ¡Qué queridos fueron los sacerdotes diocesanos! Un ejemplo del mucho cariño que se les tiene en la Prelatura (la única de la Iglesia Católica).

Algunos de esos sacerdotes que entonces residían en el Convictorio Sacerdotal de San Miguel siguen atendiendo la Basílica Pontificia de San Miguel. En esta Basílica, en su parte trasera existe un escudo pontificio en un edificio de la Plaza del Conde de Miranda (el centro es denominado internamente Miranda) en el que residen sacerdotes que atienden este templo, junto a numerarios laicos. Incluso en la entrada de la Administración puede verse una placa en la que dice: “Basílica Pontificia de San Miguel. Nunciatura Apostólica. Cuerpo Diplomático”. ¿No se trata más bien de un edificio clerical, en el que viven personas numerarias o numerarias auxiliares del Opus Dei que no son diplomáticos? Si se eliminó el Convictorio también habría que eliminar esto. O dejarlo para los sacerdotes, que sí son clérigos. Aporto estos datos. Que cada uno de mis lectores fije su posición.

Por ello, pienso que a la obra le interesan los sacerdotes diocesanos para servirse de ellos. Con el pretexto de que se santifican con su profesión, pueden aportar vocaciones de numerarios, agregados y supernumerarios y, en algúnn caso, vocaciones religiosas, pero en cualquier caso no será lo que predomine. En mis 34 años de agregado del Opus Dei me contaron escasísimos ejemplos de esto último.

FOTOS

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Foto 1:

Esta es la entrada de la casa de Mayor, 81 de Madrid, donde se encuentra un centro de numerarios del Opus Dei, que en su día fue el Convictorio Sacerdotal de San Miguel, una rsidenccia para sacerdotes diocesanos. En la planta baja existe el Centro de Cultura Teológica, un biblioteca para sacerdotes diocesanos de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz

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Foto 2:

Vista de la Catedral de la Almudena de Madrid, que fue bendecida por Juan Pablo II en junio de 1993 y en la que existe una imagen del fundador del Opus Dei, instalada en una de sus capillas:

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Foto 3:

Esta es la entrada de la Basílica Pontificia de San Miguel de Madrid. A la derecha, en la parte baja, se encuentra la entrada a la cripta, donde tienen lugar retiros de los centros de San Gabriel de la Obra en Madrid.

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Foto 4:

Esta es la puerta de entrada a la residencia de numerarios del Opus Dei que existe en la parte trasera de la Basílica Pontificia de San Miguel de Madrid. Al igual que en la entrada de la administrcaión, existe una placa de cuerpo diplomático y de Nunciatura. La novedad es un escudo pontificio en la fachada de la casa.

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Foto 5:

Esta fotografía reproduce la placa que existe en la entrada de la administración de la Obra a la casa existente en la parte trasera de la Basílica Pontificia de San Miguel de Madrid. Puede lerse claramente Cuerpo Diplomático y Nunciatura Apostólica.

Chalés para desprendidos

Los directores del Opus Dei tienen a gala decir que la Prelatura personal (la única que existe) no se desaparecerá o disminuirá en número de actividades y de personas a causa de la falta de pobreza, como ocurrió con otras instituciones florecientes de la Iglesia, que tuvieron mucha importancia en los siglos XVI y XVII, pero que hoy día no son nada o asi nada. Cuando yo era agregado, me lo creía. Ahora, que he salido y me he liberado, no pienso lo mismo. No hace mucho escribí un artículo titulado "La pobreza y la doncella". Un amigo me comentó que se debía haber titulado "Las doncellas del Marqués" ( de Peralta, naturalmente).

Cuando te haces del Opus Dei y escribes la carta al Padre (yo la escribí al Fundador la noche del 19 de marzo de 1965), una de las primeras cosas que te dicen es que la pobreza en "Casa" (así se dice) no consiste en no tener, sino en estar desprendido de todo lo que se tiene, hasta de las cosas más nimias, como son un bolígrafo, o los objetos de uso cotidiano como una bolsa, una cartera de documentos o una camisa. Se trata de cosas que...

entiende fácilmente el que recibe esa charla del plan de formación.

Una y otra vez se me decía en la charla fraterna que tenía que estar desprendido de todo. Cuando llegaban las convivencias y los cursos anuales siempre se nos daba la charla de desprendimiento y se ponía como ejemplo el automóvil que usabas habitualmente. Se nos invitaba a dejar las llaves en dirección. Ya conté que lo dejé varias veces, pero produjeron accidentes y el que lo usó no se responsabilizó. Al no caer en la misma trampa, se me hicieron correcciones fraternas. Es de las cosas que cuestan más.

De lo que no se habla en la Obra al tratar de desprendimiento son los chalés y casas buenas en que viven algunos numerarios. Esta colaboración mía a opuslibros va acompañada de unas fotografías que he hecho distintos lugares de la Obra en Madrid. Uno de ellos es un chalé que existe en la calle Pastor (omito el número de la calle por recomendación de los orejas), conocido internamente en la obra como Badiel. La administración de la Obra entra por la calle Olivos. Es una nueva edificación que se hizo en un lugar donde estuvo la consulta de un conocido médico. Ahora viven un grupo de numerarios.

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Chalé de numerarios en la calle Pastor, de Madrid. Centro conocido como "Badiel"

El edificio de la calle Pastor, situado pocas calles más abajo del Colegio Mayor Moncloa,

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Colegio Mayor Moncloa

fue en su día donde vivió y murió Vicente Rodríguez Casado, uno de los primeros numerarios del Opus Dei. Estaba enfrente de otro chalé propiedad de la familia de este veterano opusino. Debido a su obesidad, cuando falleció costó sacar por la puerta la caja mortuoria con el cadáver. Al poco tiempo de irse Vicente su familia vendió el chalé. El inmueble de Badiel tiene un garage para dos coches, un sótano, un subsótano, una planta baja y dos pisos. Un sábado de mes algunos agregados veteranos realizábamos nuestro retiro mensual. También cuenta con un jardinero y el personal de la Administración.

El valor del edificio de Badiel es superior a los dos millones y medio de euros. A dos manzanas se vende un chalé propiedad de una congregación religiosa a la que llamé por teléfono para preguntarle el precio. Una persona me indicó que dos millones y medio de euros. Badiel tiene más superficie y, además da a dos calles, por lo que no es aventurado decir que vale tres millones de euros. Supongo que los que vivan en este edificio de la obra estarán desprendidos del chalé. Si no hubieran pitado como numerarios no vivirían en un edificio asi, pues algunos de ellos proceden de familias de clase media e incluso humilde. Pienso que no es un lugar para pobres.

En otro lugar de Madrid, en la calle Pablo Aranda, enfrente del Instituto Ramiro de Maeztu, se encuentra el Club Jara, llavado por numerarios del Opus Dei,

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Club Jara

y en la calle Serrano, el Roca Club, llevado por numerarias del Opus Dei.

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Club Roca

Éste último albergó en su día la asesoría regional de las mujeres de la Obra, antes de su traslado a la calle Lagasca. Los dos chalés se encuentran en una zona de Madrid en la que existen importantes edificios oficiales, como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la Secretaría de Estado de Universidades y la residencia privada del embajador de Francia en España. ¿Sabe este diplomático que muy cerca tiene tantos centros del Opus Dei? Porque se añade la casa de la delegación de las mujeres del Opus Dei, en la calle María de Molina,

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Delegación de Mujeres Madrid-Este

que está enfrente de la residencia del embajador francés y limítrofe con el Museo Fundación Lázaro Galdiano. No hay que quitar importancia al edificio de la delegación de las mujeres de la Obra de Madrid Este porque no sea un chalé. Es un piso de cientos de metros cuadrados en otra de las mejores zona de Madrid, conocida como "El barrio de Salamanca".

Estos no son los únicos chalés del Opus en Madrid.

En la calle Jorge Manrique, cerca de la Plaza de República Argentina, está el que el fundador, el Santo Marqués de Peralta, realizó una de sus fundaciones.

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Centro de numerarias en la calle Jorge Manrique

Tras dejarse de usar, fue adquirido por la Obra y hoy es una residencia de numerarias. A unos metros más allá, en la calle Vitruvio

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Chalé de la Oficina de Información del Opus dei en España

está el chalé, sede de la oficina de información del Opus Dei en España y a su lado se encuentra el Alto Estado Mayor del Ejército español.

Pero existen más chalés. En Mirasierra, una de las zonas de mayor poder adquisitivo de Madrid, existe un chalé de numerarios, dotado de altas comodidades, y cuyo director era hasta hace poco tiempo el número dos de los hombres de la Obra en España. En la zona de El Viso, en la que viven muchos personajes populares, el Opus Dei cuenta con un chalé en la calle Daniel Urrabieta, en el que vivió y murió Laureano López Rodó, destacado ministro del gobierno del General Franco y uno de los principales promotores de los planes de desarrollo.

Existen más chalés en Madrid en los que viven numerarios del Opus Dei. ¡Cuánto les estará costando vivir la pobreza!. Como periodista y persona que estuvo 34 años dentro de la institución me limito constatar estos hechos. Compruébese con algunas de las fotografías que acompañan mi artículo.

La campana sudorosa

En numerosos pueblos de España se suelen tocar las campanas de las iglesias con motivo de las fiestas del patrón, patrona o patronos. Es un motivo más que añadir a la alegría que sienten las personas de esos lugares, que se pone de manifiesto con ese volteo al aire. El fundador del Opus Dei dio a entender que cuando "vio" ( fundó) lo que hoy es la única prelatura personal de la Iglesia Católica, el 2 de octubre de 1928, sintió el repicar de las campanas de la iglesia, hoy parroquia, de Nuestra Señora de los Angeles, en la calle Bravo Murillo de Madrid, cercana a la Glorieta de Cuatro Caminos...

El momento fundacional del Opus Dei se produjo mientras Escrivá realizaba Ejercicios Espirituales en la residencia que los Padres Paúles tenían en la calle García de Paredes de Madrid, aneja a la iglesia de la Milagrosa, también regentada por estos mismos religiosos. Con el tiempo, ese edificio se demolió y fue sustituido por lo que hoy es el Sanatorio de la Milagrosa. El templo sigue igual. No obstante quedan algunos restos de aquella época, como puede contemplarse en las fotografías que acompañan a este artículo.

El 2 de octubre de 1928 Madrid no era como ahora. La residencia de los Paúles no tenía el ruido de la circulación tan intensa que existe en sus alrededores, sobre todo por la calle José Abascal, una de las más importantes de la capital. La distancia que separaba el complejo de la Milagrosa de la iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles es superior a los dos o tres kilómetros. Por ello, se hace difícil entender que el fundador del Opus Dei oyera el repicar de las campanas de Nuestra Señora de los Ángeles, mientras Dios le hacía ver lo que le pedía.

En los pueblos y lugares más tranquilos se oyen las campanas gracias a que todo está casi en silencio. No era éste el caso de Madrid que ya el 2 de octubre de 1928 era la capital del Estado español y su población era la más importante de la Península. La calle García de Paredes ya contaba entonces con bastantes casas, lo que impedía que el ruido de las campanas de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles llegara hasta los de Escrivá, que pasaba unos días de meditación.

Dentro de la Obra oí con bastante frecuencia que el fundador había destruido las primeras "catalinas", los cuadernos de apuntes en los que plasmaba lo que había sido la fundación. Sin embargo, no destruyó las segundas "catalinas" y las que vinieron a continuación. Es uno de los grandes misterios de esa etapa fundacional. En cualquier caso, dentro de la Obra se suele oir esta versión de que oyó las campanas de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles.

Una de las campanas que tenía la Iglesia de Nuestra Señora de los Angeles el 2 de octubre de 1928 se encuentra actualmente en la parte que da a la explanada en el Santuario de Torreciudad. Se acompaña de una placa en la que se recuerda que esa fecha el fundador oyó el repicar, con motivo de la festividad de los Santos Ángeles Custodios. Al ser un ejemplar pequeño, se hace aún más difícil entender la vesión oficial de la prelatura. Para mi, esa campana tuvo que "sudar mucho" (utilizando esta metáfora) para que el fundador del Opus Dei pudiera oirla en el momento fundacional. Claro que también me pueden decir los del Opus Dei que había otras campanas en la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles cercana a Cuatro Caminos. Aunque tuviera "campanones", por utilizar la versión castiza, se me hace difícil entender la versión oficial.

Para los que no lo sepan, les diré que esa campana de la actual Parroquia de Nuestra Señora de los Angeles de Madrid fue donada a la Obra por los rectores de este templo, entre los que se encontraba como coadjutor don Salvador, un sacerdote perteneciente como agregado a la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, vinculada al Opus Dei. Eran los principios de la década de los setenta y vivía el fundador. Me imagino lo pesados que se pondrían los directores de la Obra hasta que lo consiguieron.

Se da la circunstancia que Don Salvador entonces atendía espiritualmente al centro de agregados del Opus Dei que existe en un edificio de los Glorieta de Cuatro Caminos. Yo entonces no iba por ese lugar, pero me lo contaron los que entonces eran "mis hermanos" y que hoy dudo seriamente que lo fueran.

Las personas solemos sudar la gota gorda cuando hacemos un gran esfuerzo. Si verdaderamente el sonido de las campanas de la Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles llegó a los oídos de Escrivá, debió ser a costa de un trabajo superior a lo normal. Ay que ver cómo se hacen las leyendas. De eso el Opus Dei sabe mucho.

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Pie de foto: Vista de la Iglesia de Nuestra Señora de los Angeles, en la calle Santa Engracia de Madrid

50.000 kilómetros de distancia

"Siempre se ha vivido, hasta en el detalle más pequeño, esa distancia —cincuenta mil kilómetros— entre los varones y las mujeres de la Obra, sin consentir nunca, por ningún motivo, la más pequeña excepción a este principio tan claro del espíritu del Opus Dei; y esto se aplica, con más rigor si cabe, a los sacerdotes. Nuestro Padre comentó alguna vez que prefería que sus hijas murieran sin los últimos sacramentos —porque estaba cierto de que aun así morirían como unas santas—, a que los sacerdotes fueran sin necesidad a los Centros de mujeres". (Vademecum de Sacerdotes, página 53)"

El fundador de la Obra solía decir que entre los hombres y las mujeres del Opus Dei existía una distancia de separación de cincuenta mil kilómetros. Esta tesis es difícil de sostener, puesto que, en lo físico, muchas veces una y otra sección, aunque no les guste este nombre, están pared con pared, o a escasos metros de distancia. Eso sí, los de una parte, cuando se encuentran en tertulias mixtas con los de la otra, miran a los otros/as como si fueran el Yeti, el fabuloso hombre de las nieves de la cordillera del Himalaya. Me alegro que esto no suceda en esta web.

Las palabras del fundador, el Santo Marqués de Peralta, en lo físico, empiezan por no confirmarse en la mismísima Roma,...

donde se encuentran las sedes centrales de los hombres y las mujeres del Opus Dei. Cuando estuve en la llamada Ciudad Eterna por cuestiones de ser informador religioso, descubrí que la sede de los hombres de la Obra estaba en Villa Tevere, en la via Bruno Buozzi, 73-75, y la de las mujeres en Villa Sachetti, en Via Sachetti. Se ve clara la razón del nombre para la sede central de la sección femenina. Si el actual Prelado desea pasar de una sede a la otra, sólo tendrá que pedir que le abran en los dos lados la puerta de comunicación interna entre uno y otro edificio, para reunirse con las de los cincuenta mil kilómetros de distancia. Qué lejos están. Claro es padre (a ellos/as les gusta escribirlo con mayúscula la primera letra), aunque estén separados, y tiene derecho a ello.

De este modo, los máximos responsables del Opus Dei (son clérigos) --el obispo-prelado, el vicario general y el sacerdote secretario central--, pueden pasar al otro lado sin salir a la calle, ni utilizar el coche oficial, ni, por supuesto, vehículo público, que sí utilizan los miembros de base del Opus Dei. ¡Vaya ejemplo!. Bueno, se me dirá, el fundador usaba un automóvil marca Mercedes cada vez que venía a España. Claro como en aquella época solicitó y obtuvo el título de Marqués de Peralta debía de "vestir" el cargo que tenía: monseñor y presidente general del Opus Dei, al que se unía la sangre azul.

Si Roma es un ejemplo para todo, en el Opus Dei no podía ser menos. Si en lo que fue el consejo general de hombres se entraba por via Bruno Buozzi y la asesoría central de mujeres por Via Sachetti, en España sucede un caso parecido. La comisión, el órgano de gobierno de la prelatura personal (la única) se encuentra en la calle Diego de León, 14 de Madrid. Desde los años cuarenta del pasado siglo era conocido en la sección de hombres del opus como "Lagasca". Pues bien un día pasó a llamarse Diego de León. Nunca oí una explicación de este hecho. Lo que sé es que hoy el nombre de "Lagasca" ha quedado para las mujeres de la Obra de Escrivá, que tienen la asesoría regional.

Hasta hace unos pocos años, la asesoría regional de las mujeres del Opus Dei se encontraba en la calle Serrano. Pues bien, un día pasó a un edificio de nueva planta en la calle Lagasca, que está pared con pared con el de Diego de León, 14. Véanse las fotografías que he hecho.

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Pie de foto: calle Diego de León esquina con la calle Lagasca. La zona del edificio que da a Diego de León es la Comisión (varones) y la zona que da a Lagasca (la calle más estrecha con los coches aparcados) es la Asesoría (mujeres).

Desde hacía tiempo, existía el proyecto de comprar el edificio de al lado (la actual sede de la Asesoría), cuyo propietario era el Marqués de la Romana, compañero mio del servicio militar. Puntualización: no fue él el que me lo contó. Digo esto para que no se cabreen con él los "lectores" de Diego de León. Claro, los hijos del Marqués de Peralta, que vivió muchos años en Roma, consiguieron ese solar gracias a las gestiones con un Marqués que era de la Romana. El que escribe, que durante muchos años ha escrito de arte, sabe que el Marqués de la Romana, uno de los principales directivos empresariales, posee una de la mejores colecciones privadas de cuadros de Goya. Alguna vez se han exhibido estas obras. De Marqués a Marqués y tiro porque me toca. Mi explicación no se refiere a los cuadros.

Una curiosidad reciente. El actual vicario regional del Opus Dei en España, monseñor Ramón Herrando y Prat de la Riva, que lleva pocos años de sacerdote pero es monseñor, casó a un sobrino hijo de su hermano gemelo, en la Basílica Pontificia de San Miguel de Madrid el mismo día que murió el Papa Juan Pablo II. Al terminar la ceremonia, cuando se encontraban en el convite posterior, se supo la noticia del fallecimiento de este amigo de la Obra. Vamos, que acertó con el día.

La poca distancia entre los directores del Opus Dei de mujeres y de hombres ocurre también en las sedes de las delegaciones de hombres y mujeres de Madrid Oeste. Así, mientras la de ellas está en la calle Jenner esquina a la de Fortuny,

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Pie de foto: Delegación de Mujeres de Madrid-Oeste, en la esquina de las calles Jenner con la calle Fotuny, y que en su día fue el centro "Jenner", antecedente inmediato del Colegio Mayor Moncloa.

la de hombres está a unos 100 o 150 metros en la calle Marqués de Riscal, esquina a la de Fortuny.

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Pie de foto: Delegación de hombres en la calle Marqués de Riscal esquina a la calle Fortuny

El director de la delegación, un sacerdote, no tendrá que usar vehículo público ni privado para estar con sus "hermanas". Ah, Jenner fue en su día una residencia de hombres del Opus Dei, por la que pasó en los años cuarenta del pasado siglo, entre otros, Vicente Mortes Alfonso, que fue ministro del gobierno del general Franco. Luego pitó de supernumerario, se casó y no tuvo hijos.

Los opusinos me dirán que la sede de la delegación de hombres de Madrid Este se encuentra en uno de los primeros números de la calle Hortensias, a unos 800 metros de la Nunciatura de la Santa Sede en España y la de mujeres en la calle María de Molina, enfrente de la residencia del embajador de Francia, en la calle Serrano, esquina a la de María de Molina. Aviso para el lector: en este caso no coincide. Quisiera hablar de provincias y de otras delegaciones de España. Como no lo sé, no hablo. Alguien me ha dicho que he hecho pocas fotografías de sitios de mujeres. Hago una aclaración, como estábamos a cincuenta mil kilómetros de distancia, no se más. Me gustaría que alguien aportara estos datos, y también las fotografías correspondientes.

Retiros ruinosos

Las casas de retiros y de convivencias del Opus Dei se están convirtiendo en verdaderos casos ruinosos, para los centros que aspiran a alcanzar la meta de número de asistentes que les ha sido fijado por parte de la Delegación o algún organismo de mando. Lo he podido comprobar en mi experiencia como encargado de grupo de San Gabriel durante veintisiete años. No quiero hacer daño a nadie. Sí deseo que las cosas de la Obra queden totalmente claras. Por ello, me remito a los hechos que he vivido...

Entre finales del mes de octubre y el comienzo de junio se suelen predicar los Cursos de Retiro para numerarios, agregados, supernumerarios y cooperadores. Es norma anual. Los de numerarios y agregados tienen una duración de cinco días y medio. Se suele entrar un lunes por la noche y se termina un domingo por la mañana. Los supernumerarios y cooperadores tienen un tiempo menos intensivo: de jueves por la noche en una casa de retiros a un domingo despues de comer.

Voy a tratar fundamentalmente de los cursos de retiro a los que van o tienen que ir los supernumerarios y los cooperadores. Antes de comenzar el curso, se establece un calendario y cada centro lucha para evitar que se produzcan casos de personas que no acuden a realizar esta norma anual. Sin embargo, algunos cursos de retiro cuentan con tres personas y, al final, se decide eliminarlos ante la falta de apuntados. Eso hace que el centro de San Gabriel tenga que pagar una especie de multa, para que la casa de retiros sea rentable. ¿Se entiende esto?

Para un encargado de grupo, y no digamos para un miembro del consejo local, cada vez que llega la temporada de cursos de retiro, se produce un fenómeno parecido al de un enfermo que tiene dentro una solitaria. Hasta que los supernumarios no han ido a su curso de retiro, el encargado no está contento ni respira tranquilo. Un año tuve la suerte de que los supernumerarios mayores habían hecho su retiro anual.... en el mes de febrero. Estas personas eran admirables. Los he echado a todos de menos al abandonar la Obra. Se echa falta en la obra un mayor cuidado por las personas mayores. Incluso me he enterado de alguno al que le cuida su familia de sangre y no los de la Obra, por lo que se queda sin círculos y la charla. Son casos que suceden. ¡Qué pena que desatiendan a estas personas mayores y se vean solos!

Alfredo nos va presentando las estadísticas de los centros de estudios del Opus Dei en todo el mundo. Es un trabajo el de Alfredo, muy encomiable. ¡Se podrían hacer tantas encuestas en el Opus Dei sobre tantas cosas! Por ejemplo, ¿qué pasa con el elevado número de supernumerarios que no acuden a su curso de retiro anual, una de las normas a la que se han comprometido cuando pitaron? ¿Saben los lectores de esta página las "multas" que se ponen a los centros de San Gabriel por no haber aportado el número mínimo que se les indicaba desde la delegación? Si son 30 plazas a cubrir y el número mínimo para ser rentable es 20, los centros pagan en proporción, si no han llegado a esa cifra. Luego dirán en la Obra que hay que sacar dinero para... cualquier idea genial que se les ocurra. Pues vaya idea. ¿Cuántos supernumerarios no practican anualmente el curso de retiro?

Antes de marcharme de la Obra, comprobé habitualmente que cada vez eran menos los supernumerarios que iban al curso de retiro. Algunos llegaban un día después de comenzado e incluso un día antes de terminar. Vaya chapuza. Y no digamos de los que no son del Opus Dei. La prelatura personal (la única de la Iglesia Católica) también hace agua por esta cañería llamada los cursos de retiro. ¿Qué pasa con el dinero que los directores de la Obra tienen previsto para un fin y luego se destina a otro? ¿De dónde sale? ¿Cómo se justifica?

De la misma manera que en su día se construyeron edificios caros para centros de estudios y luego se han convertido en varios centros juntos, a las casas de retiro les va a suceder lo mismo. Cada delegación se empeñaba en tener su propia casa de convivencias y retiros. En el Madrid Oeste se hizo la llamada "Los Enebros", junto a Navalagamella y El Escorial (Madrid). Costó mucho dinero. Mira que los directores elegían muy bien las fechas para los cursos de retiro para agregados. Pues bien, alguna vez quedaron bastantes habitaciones vacías. No se cómo se cubre el déficit en el caso de los agregados. Si alguien lo sabe, que lo explique.

El Opus Dei tiene una crisis de la que no sabe por dónde salir. Crisis que se refiere al aspecto económico (en la delegación de Madrid Oeste cambiaban frecuentemente de administrador por lo complicado de su trabajo) y de personal. Si no pitan tantos como antes y abandonan más, qué harán para mantener tantas casas de retiros que se están vaciando?. Una ruina.

Censura con flores

La página oficial de la Prelatura del Opus Dei ha utilizado una censura muy fina para presentar el bautizo en la Iglesia Católica de Raquel Balencia, Miss San Sebastián 2001 y Top Model Internacional 2003, que fue oficiado por el obispo de San Sebastián. monseñor Juan María Uriarte, durante la vigilia de Pascua de Resurrección celebrada en la catedral del Buen Pastor.

Pues bien, hasta la mañana del día 15 de junio, la página principal de la Prelatura en España recogía la información del bautizo de la modelo acompañada de una fotografía suya, en la que aparecía convenientemente tapada con un traje y un gran ramo de flores. A última hora del día ya no aparecía. Cuando elaboraba este artículo dudaba si aquello que habían visto mis ojos era cierto, al haber desaparecido de la página principal del Opus Dei. Gracias al buscador Google he encontrado el original que ya no es noticia de primera página y otras fotos del certamen en otras webs.

En el texto, Raquel afirma que ha llegado al convencimiento de que la religión católica es la verdadera y ello gracias a...

su inquietud religiosa y a un sacerdote llamado Rafael Hernández, capellán de la escuela de secretariado ISSA de San Sebastián, obra corporativa del Opus Dei. Contemplando la situación del complejo ISSA desde la playa de la Concha se puede ver que es un auténtico palacio, propiedad de una prelatura fundada por el Santo Marqués de Peralta. En unas fotos de las presentadas por Google puede verse cómo el obispo de San Sebastián derrama el agua sobre la cabeza de la modelo.

Gracias también a Google se descubren las fotos de Raquel cuando fue elegida en Líbano Top Model Internacional 2003. En ningún caso se puede ver la foto de la chica tan tapada como aparece en la página oficial de la Prelatura. Eso sí, como es normal en este tipo de elecciones, aparece con un bikini, y con un vestido de noche de color oro que tiene una raja que casi le llega la cintura. Es muy guapa. Qué cosas, por una noticia del Opus Dei he llegado a ver una mujer tan bella como ésta. Cuando estás fuera de la Obra, no tienes la censura que experimentabas en los centros: páginas y páginas que eran arrancadas --es cierto, arrancadas cada mañana-- por el director del centro.

Durante los años de la dictadura del General Franco en España, hubo una censura feroz. Era frecuente que una mujer que llevaba un traje de noche en televisión fuera censurada. Así, los escotes generosos era tapados con un collar de perlas muy grande, o un echarpe o un encaje. Lo que nunca se me había ocurrido es poner un ramo de flores. Qué listos son los directores de la Obra para que los suyos no caigan en pecado. ¿Es un nuevo método?

Narciso Ibañez Serrador hizo una película para televisión que tituló "Historias de la frivolidad", en la que se podían ver a tres señoras enlutadas de la censura que utilizaban grandes tijeras y otros utensilios para que los televidentes no cayeran en pecado. Las damas llevaban faldas muy largas. Ahora las que las llevan esas faldas tan amplias muy a menudo son mujeres del Opus Dei.

No se los pasos que dará a partir de ahora Raquel Balencia. No se si se hará del Opus Dei. Si quiere continuar con su carrera de modelo lo va a tener muy difícil. Solo con que le digan en la Obra que no va a poder llevar bikini en su trabajo, ni admitir las transparencias, la top model internacional 2003 se va a quedar en model y nada de internacional. Eso sí la sacarán en las revistas 'Telva', 'Palabra' y Mundo Cristiano,' que para eso tienen gente del opus que trabajan allí. El retrato de la joven en estas revistas será el de la prelatura: tapada con flores.

El Santo Marqués de Peralta dijo que existían una serie de profesiones que eran muy interesantes para que trabajaran en ellos los de la Obra. Una de ellas eran las modelos y otra las modistas de alta costura. Raquel está destinada a ir hablando de su profesión por los distintos centros de mujeres de la prelatura. Se va a cansar de que le pregunten una y otra vez si es capaz de resistirse a llevar un traje de tejido transparente encima de una pasarela o una falda muy corta. Ya veremos en qué termina esta historia.

Cuatro huevos al día

En los últimos días del mes de junio, la prelatura del Opus Dei organiza actividades llamadas internamente “convivencias” y “cursos anuales”, a los que asistentes sus fieles. Mi estancia de 34 años en la institución fundada por el Santo Marqués de Peralta me ha hecho vivir experiencias que cuando estás dentro te parecen que son excepciones y cuando sales te das cuenta de la gravedad de lo que te sucedió. Son hechos que no pueden pasar desapercibidos. Los escribo para que los padres se den cuenta de lo que pueden llegar a vivir sus hijos y no se lo cuenten, pues la censura de la dirección lo impide con preguntas que pueden llegar a ser tales como “¿Para qué les vas a hacer pasar un mal rato a tus padres? En todos los sitios pasan cosas así”.

Para los que no han sido de la Obra del Santo Marqués y leen esta páginas debo aclarar que los llamados “cursos anuales”, de 25 días de duración, son solo para numerarios (célibes que viven en residencias) o agregados (célibes que viven con sus familias o en pensiones) que realizan los cursos internos de Filosofía y Teología, con vistas a la posible ordenación sacerdotal. Las convivencias pueden ser de agregados, que tienen una duración de 15 días, y de supernumerarios, que son de 7 días...

De los hechos más duros en convivencias o cursos anuales que me tocó vivir como agregado del Opus Dei a lo largo de ,34 años, quizá uno de los más graves se produjo en el Colegio del Prado de Madrid en el mes de julio de 1974. Residente en esta ciudad, mi cambio de aires se produjo a pocos kilómetros de mi casa. Las clases de los alumnos de Fomento de Centros de Enseñanza, vinculada al Opus Dei, fueron ocupadas por unos 70 agregados de toda España.

Lo que más recuerdo de ese curso anual fue que llegamos a consumir cuatro huevos al día, de diversas formas: fritos en el desayuno; duros en ensaladilla a la hora del almuerzo; y en tortilla, a la hora de la cena. Consumíamos mucha ensaladilla. No tengo constancia de que el servicio de cocina de ese verano en el Colegio del Prado estuviera a cargo de las mujeres del Opus Dei, pero supongo que alguna asociada (entonces el Opus Dei era una asociación católica internacional de fieles) habría. Tales hechos –consumir cuatro huevos al día—me parecen una monstruosidad que va contra cualquier régimen alimenticio y, desde luego, dañó los hígados de las personas jóvenes que nos encontrábamos allí.

Dos años más tarde, hice el curso anual en el Colegio del Romeral de Málaga, también perteneciente a una institución de centros escolares vinculada al Opus Dei. Me tocó dormir en un edificio anejo, cuyo nombre no recuerdo y que estaba dedicado a las actividades escolares de los niños con menos edad. Pues bien, dormíamos en habitaciones con ocho camas a ras del suelo. No teníamos perchas donde colgar la ropa y debíamos usar los cajones de armarios para guardar la ropa, lo que hacía que ésta se arrugara mucho.

En el edificio donde me encontraba en Málaga, la zona de servicios no disponía de pasador ni cerradura. Eso te creaba una situación desagradable cada vez que tenías que cumplir con tus necesidades vitales. Para solucionar el problema, se recurrió a usar el papel higiénico agujereado y atravesando el manillar de la puerta para indicar que dentro se encontraba un inquilino.

El Colegio del Romeral tampoco disponía de duchas. Claro como era un colegio de niños y éstos venían duchados desde casa no se había previsto para nuestro curso anual. La solución era que, tan pronto como nos llamaban para levantarnos, nos poníamos un bañador e íbamos en comitiva hasta la piscina del centro escolar. Unos nos hacíamos un largo de piscina en sustitución de la ducha y otros un ancho. El director, que también tenía que acudir a la piscina para cumplir con el trámite de la supuesta ducha, vivía en la salida de entrada del centro. Su cama era un mueble que se tiraba al suelo. De dentro de él salía la cama plegable y el colchón.

Terminó el curso anual. Tales noticias que habíamos vivido los del mes de julio llegaron al gobierno de la Obra en España, en la calle Diego de León 14 de Madrid. Un buen día, apareció Rafael Solís, perteneciente a la comisión regional, y señaló que esa manera de vivir no pertenecía a nuestro espíritu. Inmediatamente los de agosto se trasladaron hasta el Colegio Mayor Albaicín de Granada. Han pasado casi 30 años de aquello. No se me olvida, pero deseo que quede aquí patente.

Tales hechos que acabo de narrar hicieron que pusiera mi resistencia cada vez que debía ir a u n curso anual en un centro de Fomento de Centros de Enseñanza o una institución parecida. No tenían condiciones de habitabilidad. Alguna vez oí como justificación que la Obra había crecido tanto que no disponía de lugares para formación y descanso de los suyos, por lo que los más jóvenes debían estar dispuestos a pasar por estas incomodidades. Otro día continuaré.

El solar de al lado

El Opus Dei tiene una serie de casas de retiros y de convivencias en sitios que, en un determinado momento, estuvieron alejados de la civilización, pero que hoy día están en buenos lugares. Así dispone de casas como las denominadas Molinoviejo, La Pililla, Castelldaura, La Lloma, Pozoalbero o El Llano. Hubo intentos de conseguir una casa en un pueblo de la Sagra en la provincia de Toledo, pero el Ayuntamiento se lo impidió, pues no concedió licencia de obras.

La Pililla, cercana a Piedralaves (Ávila) y a 90 kilómetros de Madrid, reúne unas especiales características...

El nombre de la casa de retiros corresponde al del monte que se encuentra detrás, pero no es eso a lo que me refiero. El Opus Dei, a través de la inmobiliaria correspondiente, compró, en un determinado momento, gran parte de los terrenos cercanos para evitar que se construyera al lado. Así me lo contó uno de los que intervinieron en la operación, cuando yo todavía pertenecía a la prelatura personal del Santo Marqués de Peralta. Varios terrenos colindantes son propiedad de inmobiliarias relacionadas con el Opus Dei.

Para los que no hayan estado nunca en la citada residencia de la Obra, comentaré que La Pililla está formada por varias partes: una primera residencia para unas nueve personas, a la que suelen acudir en verano personajes como Joaquín Navarro Valls, Jefe de la Oficina de Prensa del Vaticano y portavoz pontificio, y Antonio Fontán, ex presidente del Senado español; una segunda, con capacidad para 50 personas; y una tercera, correspondiente a la administración del conjunto. A ello se añade una ermita dedicada a la Virgen del Carmen en la que existe una imagen de la Virgen del Carmen, en la que se utilizó como base una talla sobre Santa Teresa de Ávila.

Pero La Pililla tiene otro dato. Por medio de la finca iba a pasar un tren pequeño que unía a dos localidades de esta zona. Por “milagros” de Escrivá eso no se llevó finalmente a efecto en los años cuarenta y cincuenta del siglo XX. Si se visita la finca, aparece como un sendero. Ahora que se están eliminando estaciones de ferrocarril, La Pililla cuenta con todas las bendiciones celestiales para no estar afectada.

Molinoviejo, en Ortigosa del Monte (Segovia) y a los pies del monte denominado “La Mujer Muerta”, es una de las primeras fincas que adquirió la obra -pertenecía a la familia de Hernández de Garnica, uno de los tres primeros sacerdotes- para lugar de retiros y convivencias de las personas relacionadas con la obra: no solo numerarios, agregados y supernumerarios, sino los relacionados con “la labor”, como son los cooperadores, los chicos de San Rafael; las personas de San Gabriel, etc. El conjunto está formado por una casa de los guardas, a la misma entrada; el llamado pabellón, para 50 personas; la "casa", que es un lugar histórico de la Obra, y su ampliación; y la zona de la administración. En la parte central existe una ermita con una imagen de la Virgen, que muchos de la obra llevan como recordatorio en la cartera.

Me han llegado noticias, pero no tengo confirmado, que la Obra posee algunos de los solares que rodean Molinoviejo. Al igual que en La Pililla, se evita que construyan a su lado. Algunos sitios son difíciles de adquirir, pues otros se han adelantado a la compra. Este es el caso de la fábrica de agua mineral Bezoya, de gran consumo en España, y perteneciente a uno de los principales grupos alimenticios.

Sin embargo, la Obra de Escrivá no estuvo tan avispada a adquirir los terrenos colindantes de otras casas de convivencias y retiros. Es lo que sucedió con la denominada “Los Rosales”, de Villaviciosa de Odón (Madrid), donde se realizan muchos de los ornamentos que lucen los sacerdotes del Opus Dei y que es utilizada mayormente por las mujeres de la prelatura. La casa se encuentra en pleno centro del pueblo, en plena plaza del mismo y, cuando hay fiestas locales, el ruido se mete hasta adentro en las habitaciones e impide el descanso de l@s que participan en las convivencias y cursos anuales. Hasta tal punto es así que la corrida de toros que se celebra con motivo de las fiestas tiene lugar en dicha plaza y al vallar el perímetro, la fachada principal de "Los Rosales" queda dentro de él. Los balcones de la residencia similan a los palcos de honor de una plaza de toros. Me ha contado una ex numeraria que se asomaban a dichos balcones para ver unos minutos de la corrida (ya que ver toda la corrida entera sería faltar al silencio de la tarde, faltar a alguna norma de las que se hacen en familia y faltar a aquello de "nosotros no vamos a los espectáculos públicos aunque nos regalasen las entradas"...) Una vez un torero brindó el toro a una numeraria y pobrecilla, se le calló el pelo.

Con este escrito acaba mi serie denominada “La ropa sucia se lava en casa… PERO NO TIENEN JABÓN”. En mi trabajo profesional me he prejubilado. Me voy a tomar unos meses de descanso. De momento, viajo a México a conocer uno de los bonitos países que existen en el mundo. Después vendrán otros. Estoy escribiendo artículos semanales sobre el Opus Dei desde mayo de 2004. Aún quedan cosas de mi vida. Os he contado casi todo lo que viví. Ya saldrán nuevas ideas. La familia que no fue el Opus Dei lo estáis siendo para mí. Gracias a los que me habéis escrito y me habéis ayudado. Gracias a los que decís que estoy haciendo aguas porque escribo cosas que descubren hechos que no os gustan. Yo estoy tranquilo. Pienso que me he vaciado casi totalmente por vosotros. En los próximos meses continuaré. Y un beso final para esas personas tan maravillosas que son las Orejas de Guardia, Agustina (chapeau por ella), Brisas, Sonsoles, Amapola, Frida, Anne, Dionisio, Javier, Iván, Sonia y Edu, de los que no era amigo y ahora lo soy. Harto pitó conmigo y le recuperé aquí. Por ello un recuerdo especial para ti también en un día especial de será el día 2 de julio en Madrid.

Adiós. Hasta la próxima. Un amigo

NACHO FERNÁNDEZ


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