Escrivá versus Nietzsche

From Opus Dei info

Por Arturo Hernández Vega, 13.02.2009


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Introduccion

En Junio de 1975 moría en Roma José Maria Escrivá de Balaguer (1902-1975), uno de los personajes más curiosos del siglo XX.

Su persona y su obra (el OPUS DEI), rodeadas durante mucho tiempo de un misterio de secta, han suscitado los juicios más dispares. Dada la influencia del OPUS DEI sobre los centros de decisión socioeconómicos, especialmente en nuestro país, han sido varios los autores que han puesto al descubierto la escalada de la organización y sus ramificaciones en la superestructura del poder.

En mi opinión, este movimiento surgió como una enérgica reacción ante el pensamiento radical de Nietzsche (1844-1900), surgida inicialmente en 1929 en lo más íntimo de un joven clérigo católico que se estaba formando y estaba viviendo un período de grandes tensiones sociales debido a que Europa estaba atravesando un segundo alumbramiento en el proceso que ya se había iniciado con la Revolución Francesa y que desde el “ancienne Regime” la estaba llevando hacia formas más modernas de sociedad que para unos eran necesarias e inevitables y que otros miraban como un desastre para la Civilización y poco menos que como el fin del mundo.

El núcleo del pensamiento de Nietzsche consistía en definir y propulsar el instinto básico de “voluntad de poder” que tiene el ser humano.

Entre los elementos de reflexión con que Nietzsche acompañaba o cimentaba ese núcleo de su pensamiento destacaba la furibunda crítica de la moral cristiana a la que calificaba como “moral de esclavitud” (es decir, lo contrario al “espíritu de casta superior” que Nietzsche propugnaba), debido a lo cual los libros de Nietzsche se propagaron con fuerza y rapidez por la cristiana Europa durante el primer tercio del siglo XX, produciendo a la vez admiración y recelo entre la intelectualidad de la época.

Entre los admiradores estaban Mussolini y Hitler (en ese orden ya que Mussolini era más intelectual y se percató pronto del tesoro que había descubierto y regaló a Hitler un juego lujosamente encuadernado de las obras completas de Nietzsche), y entre los recelosos estaba el joven y muy valeroso Escrivá de Balaguer.

La noticia de la existencia de obras como "AURORA" (cuyo título en castellano también puede ser “AMANECER”), "EL ANTICRISTO" o el muy sugestivo título de “MÁS ALLÁ DEL BIÉN Y DEL MAL”, le debió llegar al joven Escrivá a través de las apasionadas y fogosas discusiones que el sacerdote habría mantenido entre los años 1925-1930 con la intelectualidad madrileña, y en particular todo lo relativo a la crítica que Nietzsche hacía del cristianismo como “moral de esclavitud” que frenaba los poderosos instintos humanos de “voluntad de poder”.

La hipótesis de una relación de causa-efecto entre ambos me surgió como una “corazonada” que al principio se basaba en apenas tres puntos:

  • El hecho de que CAMINO estuviera escrito en forma de aforismos o pensamientos sueltos numerados, al igual que varias de las obras de Nietzsche.
  • Cierta resonancia que me producía la lectura de CAMINO, como si cosas parecidas las hubiera leído ya en alguna obra de Nietzsche. El mismo titulo "CAMINO" y el primer aforismo que en él encontramos, que dice "... enciende todos los caminos de la tierra ..." , me recordaba el comienzo de "EL ANTICRISTO", con "...nuestra naturaleza se oscurecía, porque no teníamos camino... "
  • La lectura del aforismo nº 46 de CAMINO que dice "¿No crees que la igualdad, tal como la entienden, es sinónimo de injusticia?", me suscitó el recuerdo de haber leído casi las mismas palabras en Nietzsche. Y, en efecto, en el capitulo LVII de EL ANTICRISTO, podemos leer lo siguiente: "La injusticia no está en los derechos desiguales, sino en la pretensión de establecer derechos iguales".

Con el fin de confirmar o desechar la hipótesis, decidí emprender un examen más extenso, cuyo resumen expongo a continuación, agrupando los paralelismos en seis temas.

Aristocratismo o espiritu de casta

Dado que este tema está presente en toda la obra de Nietzsche resulta difícil decidirse a elegir una cita de entre tantas posibles. Tomaré una del capitulo LVII de EL ANTICRISTO:

"El orden de las castas, la ley superior y dominante, no es más que la sanción de una ley natural de primer orden, que ninguna voluntad arbitraria, ninguna idea moderna, puede destruir. En toda sociedad sana se distinguen tres tipos psicológicos..., los hombres de preponderancia intelectual, los de (...) temperamento fuerte y los que no se distinguen por preponderancia alguna: los terceros, los mediocres, los últimos, son la mayoría; los primeros son la aristocracia, la casta superior, que es la de número más reducido..., la separación de los tres tipos es necesaria para conservar la sociedad, para hacer posibles los tipos superiores... " [1]

La misma estructuración del OPUS DEI (numerarios, supernumerarios, oblatos, cooperadores) es una buena expresión de este espíritu de casta. Pero buscando citas similares a la de Nietzsche, encontramos en CAMINO buenos ejemplos:

"¿Adocenarte? ¿Tú... del montón? ¡Si has nacido para caudillo!" (Afor. 16)
"No vueles como ave de corral, cuando puedes subir como las águilas" (Afor. 7)
"No te importe si dicen que tienes espíritu de cuerpo" (Afor. 381)

Sin embargo, Escrivá de Balaguer va aún más lejos en este espíritu de casta, cuando señala:

"Jerarquía, cada pieza en su lugar" (Afor. 624).

O en este otro:

"¡Qué afán hay en el mundo por salirse de su sitio! ¿Que pasaría si cada hueso, cada músculo del cuerpo humano quisiera ocupar puesto distinto del que le corresponde? No es otra la razón del malestar del mundo. “(Afor. 832)

Un complemento necesario para conseguir esa aristocracia de los mejores y esa admisión de la división por castas es una fuerte disciplina, una exigencia de obediencia ciega a la dirección incontestable del sacerdote. Así leemos:

"Ese espíritu critico... es un gran estorbo " (Afor. 53)
"¿Quien eres tú, para negar el acierto del superior?" (Afor. 457)

Y por si no bastara con lo anterior, al final ya de CAMINO se vuelve a remachar el tema en detalle:

"Obedecer, camino seguro. Obedecer ciegamente al superior... camino de santidad... En una obra de Dios, el espíritu ha de ser, obedecer o marcharse " (Afor. 941)

Exaltación de la fuerza, la voluntad, la lucha. Desprecio a la debilidad y al debil

La fuerza, el poder, la lucha y el desprecio a la debilidad, (los principales atributos del "superhombre") han sido algunos de los aspectos de la obra de Nietzsche que mayor influencia han ejercido, sobre todo durante la ascensión y reinado del nazismo.

De este pensamiento "radical", "fuerte", encontramos expresión en, p. ej., el capitulo II de EL ANTICRISTO:

“¿Que es lo bueno? Todo lo que exalta en el hombre el sentimiento de potencia, la voluntad de potencia, la potencia misma. ¿Qué es lo malo? Todo lo que tiene sus raíces en la debilidad. ¡Perezcan los débiles y los fracasados! ...
¿Hay algo más perjudicial que cualquier vicio? La compasión que experimenta el hombre de acción hacia los débiles y los cretinos, el Cristianismo."

(Pensamos que textos como los que acabamos de transcribir fueron directamente responsables de la decisión de crear un movimiento "reformista" del cristianismo que surgió en la cabeza del joven sacerdote Escrivá).

Al igual que Nietzsche, también Escrivá se muestra contundente y despreciativo en sus consejos:

"Voluntad, energía, ejemplo. Lo que hay que hacer, se hace... sin vacilar,... sin miramientos " (Afor. 11)

Y en la acción del hombre que lleva a cabo una misión, que representa a esa escogida élite de los elegidos, no hay sitio para las actitudes blandas:

"¿Contemporizar? Es palabra que solo se encuentra en el léxico de los que no tienen gana de lucha. Comodones, cucos o cobardes." (Afor. 54)

Los métodos para lograr los objetivos son claros:

"Santa intransigencia, santa coacción, santa desvergüenza." (Afor. 387)

Pero si es preciso llegar más lejos, se llega:

"Sé... maza de acero poderosa, envuelta en funda acolchada."(Afor.397)

La fuerza, llevada a su límite, desemboca en la violencia, y en la guerra. Esta consecuencia, siempre de dimensiones trágicas, se revela necesaria según Nietzsche:

"Para edificar un santuario es menester destruir otro..., seria necesario un género de espíritus diferentes de los actuales, espíritus fortalecidos para la guerra y la victoria, en quienes la conquista, las aventuras, el peligro y el dolor fueran necesidades..."[2].

Sin embargo, hay que reconocer que sus predicciones eran acertadas en lo que sigue:

"Pasó el tiempo de la política menuda: el próximo siglo (se refería al siglo XX) nos promete la lucha por el dominio del mundo, la necesidad de hacer política grande"[3].

Y esta política grande tendrá pronto una dramática concreción:

"Habrá guerras de una crueldad y de un valor desconocido en la tierra." [4].

En sus proyectos de continuación del "Zarathustra" [5] estos pensamientos se radicalizan más aún, si cabe:

"Probemos de una vez con la verdad. Tal vez la humanidad perezca en la prueba. ¡Qué le vamos a hacer!"

En la misma línea de violencia que Nietzsche, también Escrivá de Balaguer se plantea el problema de la guerra con semejante ligereza y despreocupación. Para él,

"La guerra es el obstáculo máximo del camino fácil. Pero tendremos, al final, que amarla, como el religioso debe amar sus disciplinas." (Afor. 311)

Individualismo egoista, antisocial y antifraterno

Que Nietzsche ensalce al egoísmo, lo defienda frente a todo sentimiento de fraternidad o de solidaridad para con los demás, parece lógico en un filósofo propugnador radical del "superhombre". Pero que estos sentimientos sean compartidos por quien se dice seguidor de quien murió en una cruz para la redención de toda la humanidad, resulta, cuando menos, contradictorio.

El espíritu de CAMINO es una invitación a la lucha por el poder, al dominio de la élite. Y esta senda, ha de estar desprovista de todo sentimiento de fraternidad ya que cualquier gesto de ayuda hacia los demás puede perjudicar los planes de éxito. Bajo el pretexto de querer "aconsejar", "guiar", en el mejor de los casos se esconde un paternalismo dirigista que por lo general se traduce en actitudes dictatoriales y perpetuadoras de dominación.

Para Escrivá de Balaguer no debe darse la mas mínima concesión ni tregua a los que no están en el "camino recto":

"... A la cobardía la llamáis prudencia y vuestra "prudencia" es ocasión de que los enemigos de Dios, vacío de ideas el cerebro, se den tono de sabios y escalen puestos que nunca debieran escalar." (Afor. 35)

Y en esta actitud elitista, excluyente de las opiniones de "los otros", si alguien conservase algún escrúpulo, el libro-guía le ayudará a desecharlos:

"Todo eso que te preocupa de momento, importa más o menos. Lo que importa absolutamente es que seas feliz, que te salves." (Afor. 297)

Pero, ante todo, los "dirigentes", los "caudillos", deberán marcar y mantener las distancias:

"Tú, hijo predilecto de Dios, siente y vive la fraternidad, pero sin familiaridades." (Afor. 948)

Machismo o antifeminismo

La vida afectivo-sexual de Nietzsche fue bastante complicada: Relaciones ambiguas y no aclaradas con su hermana Elisabeth, amor imposible hacia Cósima, mujer de Wagner, triángulo con Lou von Salome y Paul Ree. El resultado de todo ello fue una profunda frustración y un resentimiento acumulado que trató de disimular mediante el desprecio.

Así por ejemplo, en el capitulo XII de EL ANTICRISTO define a las mujeres como: "... esas grandes entusiastas, esas bestias curiosas".

El tema está presente a lo largo de toda la obra de Nietzsche, en justa correspondencia con su exaltación de la fuerza y la lucha.

Frente al matrimonio, la actitud de desprecio que tanto Nietzsche como Escrivá manifiestan es clara:

Oigamos a Nietzsche:

"Se aprueba el matrimonio: primero porque no se le conoce todavía; en segundo lugar, porque estamos acostumbrados a él y en tercero, porque le hemos contraído;... y sin embargo, nada de esto demuestra la utilidad del matrimonio." ("AURORA" Afor. 359). [6].

Por su parte, Escrivá de Balaguer, añade al desprecio su obsesión por la jerarquización social en clases o categorías:

"El matrimonio es para la clase de tropa..., engendrar es exigencia sólo para la especie, pudiendo desentenderse las personas singulares." ("CAMINO" Afor. 28)

Enfrascado en la construcción de la "obra de Dios", Escrivá de Balaguer se mantuvo muy lejos del pecado, a años luz del sexo. Es por esto por lo que, a excepción de la virgen María, en el Opus la mujer es un elemento subalterno, casi siempre ocupando las últimas posiciones de cualquier cadena de mando. Los puestos de responsabilidad se confiarán siempre a los "varones".

No solo trata Escrivá a las mujeres con un desprecio semejante al de Nietzsche, sino que además, las ignora. Sus recomendaciones a este respecto, no dejan lugar a dudas:

"...sé varón... sé viril... sé hombre." (Aforismos 4 y 22)
"¿No te da vergüenza ser...tan poco masculino?" (Afor.50)
"...tu espíritu de varón..." (Afor. 51),
"Hace falta una cruzada de virilidad..." (Afor. 121)
"No olvides que la pureza enrecia, viriliza el carácter" (Afor.144)

Desconocimiento de la economía

He considerado importante tratar de descubrir este aspecto de la formación de estos dos hombres, dado que la ideología o idea del mundo que ambos profesan es para ellos "verdadera", es decir, que pensamos que son personas sinceras en sus creencias. Su idea del mundo la han adquirido en base a unos conocimientos, a una información, o lo que es igual, en base a una ausencia de conocimientos o información en torno de algunos temas clave.

El conocimiento económico, es decir, el conocimiento del modo como se lleva a cabo la producción y circulación de las mercancías y la trascendental importancia que esa realidad tiene en la estratificación de la sociedad, (realidad a la que todos los individuos se ven forzosamente conectados mediante dos tipos de ligazones: la que exige su aportación y la que a modo de "cordón umbilical" les suministra lo necesario para su mantenimiento), es uno de esos temas que hemos llamado "claves" en la formación de una idea del mundo en la mente de los individuos.

Es punto menos que imposible encontrar alguna referencia en la obra de Nietzsche que demuestre el conocimiento por parte de éste del tema en cuestión.

Como dice LUKACS, "en materia de economía, la ignorancia de Nietzsche es tan supina como la del intelectual medio de su tiempo" [7].

Y en cuanto a Escrivá de Balaguer, todo lo que hemos podido rastrear entre los 999 versículos de CAMINO es lo siguiente

“¿Será verdad, - no creo, no creo -, que en la tierra no hay hombres, sino solo vientres?" (Afor. 38)

Resulta sumamente curioso constatar, cómo la ausencia de conocimientos en este tema, que pudo ayudar a que se formase esa ideología en la cabeza del fundador del Opus Dei, no ha sido imitada por sus seguidores que muy al contrario y como fieles “buscadores de poder” se han formado en buenas escuelas de economía y han llevado al Opus a desarrollar una estructura económica de gran extensión que cubre el control de grandes bancos y empresas financieras y de todo tipo, sin olvidar el primordial interés dedicado a la fundación y control de centros de formación de futuros tecnócratas.

Desprecio del liberalismo y la democracia

Siguiendo con su idea del superhombre, F. Nietzsche se muestra contrario a toda solidaridad. Así, en el capitulo I de EL ANTICRISTO señala:

"Estamos enfermos de ese modernismo..., esa tolerancia y esa grandeza de corazón que lo perdona todo, porque lo comprende todo, es para nosotros como un siroco. Vale más vivir entre hielos que entre las virtudes modernas..." [8].

Su postura ante la democracia queda perfectamente planteada en MAS ALLA DEL BIEN Y DEL MAL cuando dice:

“Hay una especie de espíritus muy estrechos..., sus más frecuentes estribillos son "igualdad de derechos”..." [9]

Ahondando en el terreno de las posiciones políticas, el juicio de Nietzsche es terminante. En EL ANTICRISTO, capitulo LVII podemos leer:"

“¿Quien me resulta más odioso entre la chusma de ahora? La chusma socialista." [10].

No expone las razones de este odio, pero sin duda que lo basaba en la idea que ya he transcrito antes sobre lo “absurdo” de la igualdad de derechos.

Todo el contenido del CAMINO de Escrivá es una exposición de la ideología clasista, de la exaltación de la élite, del desprecio a la idea de igualdad de derechos, a la vez que una magnificación de la fuerza y del autoritarismo, como puede comprobarse en las citas de CAMINO que ya hemos transcrito antes. Su “respeto” hacia las posturas de los demás, - la esencia misma de la democracia - queda reflejado de un modo evidente en las citas siguientes:

"La transigencia es señal cierta de no tener la verdad" (Afor.394)
Aconfesionalismo. Neutralidad. Viejos mitos que intentan siempre remozarse " (Afor. 353).

Conclusión: una reacción en cadena

Nietzsche me parece un gran reformador de la fachada conservadora, un inteligentísimo adelantado que otea las mutaciones sociales que se avecinan y que le asustan y quisiera evitar.

Ante ello, emprende una ciclópea labor de reforma de todo aquello que a su entender es arcaico, torpe, gangrenado, para de este modo poder conservar lo esencial de la vieja sociedad clasista, impulsando a la vez sus facetas más dinámicas o aprovechables.

Entre las instituciones que se ven amenazadas por su implacable escoba, está el anquilosado cristianismo.

Frente a este lado activo de su pensamiento, frente a esta "acción", Escrivá de Balaguer se siente impulsado a oponer la correspondiente "reacción".

Pero, dado que el pensamiento de Nietzsche es muchísimo más rico y elaborado que el del "joven y muy valeroso Escrivá" y teniendo también en cuenta que el espíritu conservador y antiprogresista de ambos es coincidente, el resultado de la influencia es una asunción por parte de Escrivá de todo lo esencial del pensamiento de Nietzsche, pero adaptándolo a su objetivo particular, que sería algo así como una nueva reforma del cristianismo.

Otra muestra del paralelismo entre ambos personajes la constituye el hecho histórico de que Hitler y Mussolini sintonizaron con Nietzsche para intentar dar una apoyatura intelectual a sus sistemas de poder.

En cambio, en el caso de Franco y su “nacional-catolicismo” no le convenía en absoluto lo que Nietzsche decía, y el astuto Franco, tras haber utilizado a la falange como apoyatura de su “movimiento” durante la primera etapa de su dictadura, encontró en 1959 una excelente y cómoda simbiosis con las ideas autoritarias del “movimiento del padre Escrivá”, cuya organización ya había crecido y se había fortalecido en los 20 años anteriores (1939-59) bajo el seguro cobijo del régimen franquista.

Para terminar, haremos un rápido y esquemático resumen de lo que aproxima y lo que diferencia las ideologías de ambos:

  • Los dos propugnan por igual la admiración del poder, la organización social elitista, fuertemente jerarquizada, sin derecho a la contestación por parte de los estamentos inferiores.
  • La diferencia estriba en los rasgos distintivos que cada uno adjudica a la clase dirigente. Para Nietzsche, el rasgo distintivo será la capacidad intelectual y la ausencia o independencia respecto a cualquier prejuicio, lo que con gran lógica le lleva a arremeter contra las religiones en general y contra la secta cristiana en particular, que era la que a él le tocó vivir y conocer mejor. Para Escrivá en cambio, el rasgo distintivo de la nueva clase dominante habrá de ser en primer lugar la fidelidad a la organización por él creada, y sólo en segundo lugar, la capacidad intelectual será también reconocida como un mérito.




  1. EL ANTICRISTO. F. Nietzsche. (Traducción de Habert Kurt. Ed. LL. Buenos Aires, 1968) (Pagina 106)
  2. LA GENEALOGIA DE LA MORAL. F. Nietzsche. (Ediciones del Mediodía. Buenos Aires, 1967. Pagina 71)
  3. MAS ALLA DEL BIEN Y DEL MAL. F. Nietzsche. (Ediciones del Mediodía. Buenos Aires, 1967. Pagina 99)
  4. ECCE HOMO. F. Nietzsche. (Ediciones del Mediodía. Buenos Aires, 1967. Pagina 120)
  5. WERKE. Kröner Verlag. Leipzig. (Obras completas, tomo XII)
  6. AURORA. F. Nietzsche. (Ediciones del Mediodía. Buenos Aires, 1967. Pagina 190.
  7. EL ASALTO A LA RAZON. G. Lukács (Grijalbo, 2ª Edic. 1968 Pagina 256)
  8. EL ANTICRISTO. (Traducción de Habert Kurt. Ed. LL. Buenos Aires 1968) Pagina 11.
  9. MAS ALLÁ DEL BIEN Y DEL MAL. (Ediciones del Mediodía. Buenos Aires, 1967. Paginas 45 y 46.
  10. EL ANTICRISTO. OBRAS COMPLETAS en 6 tomos, de Ediciones Prestigio (Buenos Aires, 1970. Trad. de PABLO SIMON.), Tomo IV, Pagina 252.


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